El Cultural

Montañas interiores

Concurso de micropoemas conducido por Joaquín Pérez Azaústre

23 agosto, 2021 09:39

¡Buenos días!

Estuvieron a punto de ganar estos tres poemas:

Huracanblue

Pedestal donde la estrella rompe

Hacienda de luz paz de los soñadores

Súbita región hecha de verbo y besos que no duelen

Las imágenes atesoran una pirotecnia verbal que destaca por su originalidad, por esa fuerza que no es de fogueo únicamente, sino que guarda honduras metafóricas asentadas en la inteligencia de una propuesta enriquecida por el cierre con registro comunicativo.

Sebastian

Soy esta lámpara ciega agazapada en la noche,

esta casa hueca que suena en el vacío,

el agujero en tu pecho, su antorcha helada.

La sucesión de afirmaciones introspectivas, de autorretratos con imágenes potentes, como “esta casa hueca que suena en el vacío”, llevan en volandas a este hermoso poema, personalísimo en su alineación de imágenes en tono de revelación intimista.

Marta

Buscan los cipreses nuevos ecos

en el umbral de otra madrugada.

El silencio encuentra sus raíces

La elegancia de las imágenes nos va haciendo entrar en el paisaje que se nos ofrece: radiante y plácido, pero también en un proceso de interiorización y cambio. “El silencio encuentra sus raíces” y nosotros también en la lectura. Serenidad de armónica belleza.

Pero el ganador es

María José Viz Blanco

Una silla vacía

con el calor del cuerpo ausente

invadiendo el silencio.

La descarnada y exacta desnudez de este poema casi alcanza la perfección de forma y de sentido, desde una sencillez que te desborda, que desarma al silencio del tema. Ese “calor del cuerpo ausente” no sólo invade “el silencio” y la lectura, sino también la huella del lector. Hondo, incisivo, de una fragilidad certera, deslumbrante y lúcida.

Tema de la semana: “Montañas interiores”. Esta semana es noticia Afganistán, donde el 75% del territorio es montañoso. Kabul es el relato de una pérdida más profunda de lo que estamos viendo, pero que ya ha dejado sin vida y sin derecho a mujeres de pronto condenadas. Leyendo sobre un país inconquistable he pensado en todas esas montañas interiores que también arrastramos, que nos crecen y ocupan nuestros puntos vitales. Así que esta semana se ofrece, como siempre, un tema que puede ser tratado desde ángulos diversos: Afganistán ahora, la aberración criminal de un código salvaje, por un lado. Pero también, por otro, esas otras montañas que guardamos, padecemos, vivimos. En 3 versos y no más de 140 caracteres, comienza la escalada.