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Los chavistas toman las calles para exigir a Trump que libere a Maduro y Delcy vuelve a hablar "de agresión criminal"

Este sábado, las calles de 100 ciudades del país se llenaron con la consigna 'Trump releases to Cilia y Nicolás' ('Trump libera a Cilia y Nicolás').

Más información: El chavismo prometió liberar a un "número importante" de presos políticos: sólo nueve de 811 han sido excarcelados

Caracas
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Las claves

Delcy Rodríguez reafirma su condena a la "agresión criminal" de Estados Unidos tras la detención de Nicolás Maduro y su esposa.

Miles de seguidores del chavismo marchan en 100 ciudades venezolanas exigiendo la liberación de la pareja presidencial y mostrando lealtad a Maduro.

El Gobierno venezolano sostiene conversaciones exploratorias con Estados Unidos para restablecer vínculos diplomáticos tras los recientes acontecimientos.

La oposición denuncia que solo 22 presos políticos han sido liberados de los más de 800 prometidos, mientras familiares esperan noticias en Caracas.

Los seguidores del chavismo han atendido la convocatoria hecha por el Gobierno venezolano este sábado y, una semana después de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, han tomado las calles de las principales ciudades del país bajo la consigna 'Trump releases to Cilia y Nicolás' ('Trump libera a Cilia y Nicolás').

‎‎Entre quienes siguen al chavismo y altos cargos del Gobierno, el discurso sigue el mismo: asegurar que "sólo el chavismo es garantía de estabilidad", exigir la liberación de la llamada "pareja presidencial" y sostener que no hay divisiones entre quienes siguen al frente del Ejecutivo venezolano.

Por su parte, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, exhortó este sábado a mantener la paz y calificó los recientes ataques de Estados Unidos contra su país como una "agresión criminal" y enfatizó que se violentó además la soberanía nacional y los principios de inmunidad que se garantizan a los jefes de Estado a escala global.

"El mar Caribe, que debe ser un territorio de paz, desde aquí nuevamente, no vamos a dejar de condenar la agresión criminal contra el pueblo venezolano que ocurrió en la madrugada del 3 de enero del 2026, pasará a la historia como una gran mancha en las relaciones Estados Unidos y Venezuela", declaró Rodríguez en un despliegue de la Vicepresidencia Sectorial para el Socialismo Social y Territorial en el estado Miranda.

Esta sería la cuarta ocasión en la que la Delcy desafía a Trump. La primera fue nada más producirse la detención de Maduro, cuando aseguró que era "el presidente legítimo de Venezuela".

La segunda se produjo el 5 de enero cuando juró el cargo de presidenta. En la Asamblea Nacional de Venezuela proclamó que venía "como vicepresidenta ejecutiva del presidente constitucional Nicolás Maduro a prestar juramento".

Y la tercera fue un día después, el 6 de enero, cuando tras unas declaraciones de Donald Trump en una entrevista, en donde aseguraba que "si no hacía lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente mayor que Maduro", Delcy advirtió a quienes la "amenacen", sin mencionar a nadie en concreto pero en clara alusión a Trump, que su destino "no lo decide sino Dios".

Durante el despliegue de este sábado en el estado de Miranda, la nueva dirigente llamó además a la unidad del pueblo venezolano y reafirmó su compromiso de garantizar el retorno del presidente Nicolás Maduro y de su esposa al país.

En paralelo, el Gobierno venezolano informó que mantiene conversaciones exploratorias con Estados Unidos. Una delegación norteamericana llegó a Caracas con el propósito de evaluar la posibilidad de restablecer los vínculos diplomáticos entre ambas naciones, en medio de los nuevos acontecimientos que podrían marcar un giro en sus relaciones internacionales.

100 ciudades

‎En Caracas, la capital venezolana, la mayoría de los que atendieron la convocatoria vestían camisas y uniformes de instituciones del Estado y organismos públicos.

Mientras los dirigentes caraqueños en el escenario y delante de los micrófonos juraban que el chavismo sigue en unidad y que "caminan con Maduro todos los días", enfocados en la "diplomacia de paz" que él pregonaba, varios militantes del partido de Gobierno que escuchaban el discurso decían no estar del todo de acuerdo con los más recientes pactos planteados con Estados Unidos.

‎Es el caso de Domingo Tata, un asistente a la marcha, que al ser consultado sobre el restablecimiento de relaciones entre Washington y Caracas manifestó: "Yo no estoy muy de acuerdo con eso, pero entiendo que es lo que la diplomacia requiere para darles a ellos un ejemplo porque violaron la diplomacia, la geopolítica, violaron la soberanía".

De acuerdo con los medios de comunicación estatales, quienes respaldan a Maduro salieron a marchar en 100 ciudades de toda Venezuela y los discursos que se repetían entre las fuentes oficiales apuntaban a la lealtad a quien recién juró como presidenta encargada, Delcy Rodríguez, sin dejar de decir que Maduro sigue siendo el mandatario del país.

‎"Ellos [Estados Unidos]] tenían como objetivo el cambio de régimen, pero déjenme decirles que el presidente de esta patria es Nicolás Maduro Moros. Y nosotros daremos nuestra lucha para que devuelvan a la primera dama y a nuestro presidente", aseguró el primer vicepresidente del Parlamento venezolano, Pedro Infante, al dirigirse a quienes acompañaron la manifestación en Caracas.

A dar esa lucha de la que habló Infante parecen dispuestos los chavistas que repite como mantra que defenderán con su vida, de ser necesaria, la revolución que instaló el fallecido presidente Hugo Chávez, desde su ascenso al poder en 1999.

“Estamos dispuestos a defender a nuestro presidente y a nuestra patria con nuestra vida, déjanos vivir en paz [Donald] Trump. Tú no eres dueño del mundo, aquí en Venezuela mandan los venezolanos”, dijo Hayde Romero, una caraqueña que aseguró haber asistido a todas las marchas convocadas por los organismos del Estado, desde el pasado 3 de enero.

"Creemos en la diplomacia"

Romero también es de la opinión de que “puede ser peligroso” tener amistad con EEUU, pero cree en el criterio de Delcy Rodríguez por ser “la que dejo Maduro a cargo”.

“Nosotros creemos en la diplomacia. No queremos guerra, queremos diplomacia, nosotros tenemos nuestra presidenta encargada, tenemos confianza en ella, sabemos que por los caminos de la paz nos llevará. Pero no te equivoques Trump, respeta”, remarcó la venezolana seguidora del chavismo.

Los manifestantes también repiten que el petróleo es de los venezolanos y que el interés del presidente norteamericano es robarlo. Evitan referirse a los acuerdos petroleros entre Venezuela y EEUU, posteriores a la incursión militar de hace una semana, pero los que lo hacen tiene dudas.

Nuestras riquezas son gobernadas por nosotros, nuestro oro, nuestro petróleo, nuestra tierra que son herencia de nuestros libertadores son nuestras y de los acuerdos que hicieron ahora, bueno no sé si estamos de acuerdo, pero lo que sí es verdad es que no aceptaremos chantaje de nadie”, dijo Aleida Ávila al ser consultada sobre las declaraciones del Gobierno de EEUU de que administrarán Venezuela.

Mientras esta concentración chavista se realizó en el oeste de Caracas, muy cerca del Fuerte Tiuna, donde se ubica la residencia de la que sacaron a Maduro y a su esposa la noche del 3 de enero, en el sur de la ciudad muchos detractores del oficialismo seguían esperando noticias de las liberaciones de presos políticos prometidas hace ya más de 48 horas.

En la entrada del Helicoide, una cárcel de Caracas en la que distintos organismos internacionales de defensa de derechos humanos han documentado la ejecución de torturas, decenas de familiares aguardan noticias de los presos por razones políticas luego de que el Gobierno anunciara que serían excarcelados “un número importante”.

Sin embargo, hasta el momento la oposición sólo confirma 22 liberaciones de los más de 800 que contabilizan distintas organizaciones.

Pero para chavistas y opositores, mientras el número de presos políticos liberados no aumente y Maduro y Cilia Flores sigan detenidos en una prisión de Estados Unidos, los venezolanos seguirán en las calles.