El Cultural

Mariano Barroso: "En el teatro está toda la historia que le falta al cine"

18 enero, 2007 01:00

Pregunta: ¿Qué le da el teatro que no le da el cine?

Respuesta: El teatro me da tiempo, me da espacio para que las cosas nazcan y maduren. Tener tiempo es el sueño imposible para un director de cine. En el rodaje hay que resolver con inmediatez, el cine impone un resultado.

P: ¿Y qué le da el cine que no le da el teatro?

R: La posibilidad de hablar un lenguaje más inmediato y directo, más acorde con nuestro tiempo. En el cine, los ojos son los que cuentan las historias. En el teatro, el cuerpo y la voz mandan. Pero en los dos casos, lo que está por encima de todo es la historia que se cuenta.

P: ¿Qué le atrajo de la obra Closer de Patrick Marber?

R: Me pareció un texto brillante, directo, rico, que dibujaba personajes nítidos y hablaba de lo que hablamos todos los días con los amigos y las amigas: amor, deseo, celos, pasión, compromiso... Resumiré diciéndote que Closer es uno de los mejores textos teatrales de los 90.

P: ¿Qué nos ofrece su puesta en escena?

R: Actores y actrices en estado de gracia; emoción, amor, deseo, frustración, pasión, risas y llantos.

P: ¿Qué le pareció la película de Mike Nichols?

R: La vi en su momento y, como conocía bien la obra original, me confundió la adaptación. Hicieron muchos cambios respecto al texto teatral, supongo que forzados por la trituradora de Hollywood. Es una gran película. Pero, con todos los respetos para los actores que aparecen en ella, debo decir que Belén, José Luis, Lidia y Sergio están arrolladores.

P: El amor es casi una ilusión en esta obra: ¿vivimos esclavizados a los estímulos?

R: El amor en Closer es inalcanzable, o sólo accesible por momentos fugaces, por ráfagas. Los personajes se pasan la vida intentando atrapar esos momentos, pero no lo consiguen por el simple hecho de que su concepto de la palabra “amor” es erróneo. Le llaman amor al deseo, al sexo o a la posesión...

P: ¿Cree que Closer le toma el pulso a las relaciones sentimentales de nuestro tiempo?

R: Absolutamente. De eso trata la obra, de nuestras compulsiones afectivas, nuestra necesidad de poseer al otro, dominarle, y de darle todo... pero sólo con la esperanza de que nos sea devuelto.

P: Su cine reflexiona sobre la moral del éxito social, ¿diría que aquí reflexiona sobre la moral del éxito sentimental?

R: En el caso de Closer son lo mismo, las relaciones sentimentales de nuestros personajes están determinadas por sus relaciones sociales. La lucha de sexos y la de clases están muy presentes e interrelacionadas en nuestra obra.

P: ¿Los personajes buscan pareja o en verdad se buscan a sí mismos?

R: Ni siquiera tienen capacidad de buscarse a ellos mismos. Están tan solos y tan necesitados que sólo buscan a alguien que les salve, que les saque de su miseria moral y de su soledad insoportable.

P: ¿Diría que Closer es una historia de amor aunque hable de su rostro más cruel?

R: Es una bellísima historia de amor contada como un cuento salvaje.

P: “Sin la verdad somos animales”, dice un personaje. ¿Mentir es la naturaleza del placer?

R: A los personajes de Closer les mueve el principio del placer, son incapaces de aceptar la realidad. Son cuatro niños encerrados en cuerpos de adultos. Quieren decir la verdad pero son incapaces de hacerlo.

P: En el montaje original en Londres fue muy comentada la escena del “ciberchat”. ¿Cómo ha resuelto este momento?

R: Es una escena escrita brillantemente y la apuesta es mostrarla tal cual, muda. En los tests que hemos tenido con público funciona estupendamente.

P: Se ha comparado la fuerza del texto con Racine, Coward, Schnitzler... Usted ha hablado de Chejov...

R: Chejov es todo en el teatro moderno. Los dramaturgos más importantes del siglo XX están marcados por su influencia. También Marber. Chejov es Shakespeare o Ibsen, pasados por Freud. Y Marber es Chejov pasado por un “after”.

P: ¿Por qué ha pensado en Belén Rueda para su debut en el teatro con esta obra?

R: Es sensible, trabajadora, expresiva, cálida, bellísima, experimentada, apasionada... Es una gran buscadora, una verdadera artista. El teatro no se puede permitir el lujo de prescindir de ella.

P: ¿El teatro goza de mejor salud que el cine en España?

R: En el teatro está toda la historia que le falta al cine, y esto es así a todos los niveles. También a nivel industrial. Las oleadas de buena salud o de crisis son consustanciales a nuestros mundos.


P: ¿Qué proyectos (teatro y cine) tiene en mente?
R: Tengo un guión a punto de terminar que cuenta la historia de una honorable mujer de cuarenta y tantos años que cae fascinada por los encantos de un chico de treinta que se dedica a la prostitución. Se titula Lo mejor de Rocco y espero rodarla este mismo año.