Nadal celebra un punto en su primer partido en el US Open.

Nadal celebra un punto en su primer partido en el US Open. Robert Deutsch USA TODAY Sports

Tenis US OPEN

Rafa Nadal se levanta para remontar en su estreno en el US Open

El español cedió un set ante Rinky Hijikata, peró avanzó a la segunda ronda (4-6, 6-2, 6-3, 6-3) firmando una buena reacción.

31 agosto, 2022 04:29
Nueva York

Lo primero que hizo Rinky Hijikata cuando se enteró que Rafael Nadal sería su rival en la primera ronda del Abierto de los Estados Unidos fue llamar a Yoshihito Nishioka para entrenar, buscando un zurdo que pudiese prepararle para su cruce ante el campeón de 22 grandes. Fue un plan acertado que le sirvió al australiano para vivir un rato de euforia, seguramente un día que nunca olvidará, pero que no pudo culminar. A pesar de perder el primer set, el español remontó 4-6, 6-2, 6-3, 6-3, abriéndose paso en la noche neoyorquina con un puñado de preguntas a cuesta que solo encontrarán respuesta frente a un rival de primera línea. 

"Es una primera ronda, hay que pasarla", resumió Nadal. "Cuando los partidos se complican da igual, hay que poner todo de tu parte para salir adelante. Se necesita un extra de energía, no puedes estar apático para sobrevivir a situaciones difíciles. Las cosas no son tan fáciles, seas Rafa Nadal, Djokovic o Federer. ¿Necesito mejorar? Sin ninguna duda. ¿Creo que voy a hacerlo? Sí".

Hijikata se puso por delante en el primer parcial (5-3) con un break que radiografió los problemas de Nadal en el armado de la jugada. Con 3-3 y pelota de rotura en contra, el español disparó un saque a 162 kilómetros por hora, una velocidad por debajo de lo habitual, insuficiente para gestionar un momento así y consecuencia de la rotura abdominal (siete milímetros) que le obligó a retirarse de las semifinales de Wimbledon, alterando su calendario (cambió Montreal por Cincinnati) y dejándole en una situación incierta en el último Grand Slam del curso. 

"He cambiado un poco el saque, me tiro la bola más baja para evitar un gesto agresivo en el abdominal", explicó luego Nadal. "Uno debe ir sobreviviendo con lo que tiene cada día, y yo tengo experiencia en eso. Intento hacer las cosas que me ayuden para darme opciones reales", prosiguió. "No iba a ganar el torneo hoy, pero sí que podía perderlo. Debo ir paso a paso y sigo con pies de plomo. La cicatriz que tengo debe flexibilizar. Y siempre hay un riesgo".

Por delante en el marcador, el australiano celebró el quiebre sin mirar atrás y ganó esa manga desatado, corriendo como un demonio y poniendo a la pista en pie para celebrar unos minutos de tenis salvaje en los que encontró portería con muchísima facilidad, desarbolando a Nadal con un cóctel de latigazos ganadores y dejadas que le abrieron las puertas del sueño, rápidamente cerradas por un rival serio y contundente. 

Nadal transformó el ambiente de sorpresa en uno de normalidad en la apertura de la segunda manga. A lomos de un 3-0 de arranque, el balear sentó las bases de una remontada que cayó de su lado por el peso de la pura lógica: Hijikata, 198 mundial e invitado al cuadro final del torneo por la organización, carece todavía de argumentos para poder arrancarle una victoria a Nadal a cinco sets, y menos ante la versión que el mallorquín exhibió desde que tropezó en el primer set. 

Bajo techo, cerrado desde el principio del tercer parcial por amenaza de lluvia, el número tres del mundo viajó a la segunda ronda del torneo regalándose más de una hora de movimientos eléctricos y martillazos sin retorno (43 winners por 22 errores no forzados) que llevaron a Nadal al triunfo, y algo más: las dudas no están con la pelota en juego, las dudas están en si la cicatriz del abdominal le permitirá sacar con normalidad cuando se acerque el momento de la verdad.