Fernando Alonso en la parrilla del Gran Premio de Bakú 2022

Fernando Alonso en la parrilla del Gran Premio de Bakú 2022 Europa Press

Motor FÓRMULA 1

Fernando Alonso aprueba el nuevo 'Plan' de Alpine: la apuesta por la velocidad punta del A522 convence

El circuito de Bakú evidenció de nuevo que los franceses tienen una ventaja respecto a algunos rivales como McLaren cuando intentan adelantarles. 

14 junio, 2022 18:58

Fernando Alonso parece haber entrado en la buena racha por fin. Ya son tres carreras dentro de los puntos y parece haber encontrado la buena línea a seguir para recortar posiciones en la clasificación. Cierto es que ha encontrado su hueco en circuitos que, como Bakú, potencian la velocidad punta del Alpine, que sigue siendo su mayor arma. En las primeras seis carreras Fernando sumó cuatro puntos. En las dos últimas, doce. 

Y ahí es donde ha encontrado Alonso su principal arma. El asturiano lleva varios grandes premios poniendo en marcha un plan que le ha servido para tapar otras carencias del A522. Aunque todavía no saben por qué, están sufriendo una enorme degradación de sus neumáticos y por eso se ven obligados a llevar un ritmo relativamente bajo que por momentos termina creando un 'trenecito' en la pista donde el ovetense en la locomotora. 

Sin embargo, el bicampeón español regula al extremo para en el momento de la verdad, aprovechar que el Alpine es uno de los coches más rápidos de la parrilla. Se aprovecha de eso para alejarse lo necesario de los McLaren, Aston Martin o incluso Mercedes. Les gana unos metros que son claves para empezar otra vuelta más por delante. Así lo hizo en Mónaco, donde adelantar era casi imposible, y también en Bakú, donde fácil no era, pero con un Alpine que corre tanto, se hacía casi imposible. 

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Fernando Alonso durante el Gran Premio de Bakú 2022

Fernando Alonso durante el Gran Premio de Bakú 2022 Europa Press

Ricciardo y Lando Norris tuvieron que esperar un error de Fernando que nunca llegó. Preguntado por ello tras la carrera, el español se reía, sabiendo que debido a su destreza y su experiencia era casi imposible haber tenido un error en la pista. Además, sabía cuáles eran los puntos en los que tenía que exprimir su A522 para evitar ser adelantado. 

Alonso salió desde la décima posición y terminó séptimo. No es la posición que le gustaría, ya que el reto sigue siendo intentar pelear por el Top5. Pero no hay duda de que es el camino. "¡Nadie logró adelantarme! Abrían el DRS y yo seguía escapándome". Esto decía el asturiano nada más terminar la carrera, saboreando el pequeño éxito que le había dado ese nuevo plan de Alpine apostando por su ritmo en las rectas. 

Todo a la velocidad

Fernando consiguió marcar la velocidad máxima en varios puntos del circuito, superando los 332 kilómetros por hora. Además, en la recta principal volvió a ser uno de los coches más rápidos con sus 347,4 kilómetros por hora. Las mejoras aerodinámicas introducidas por la escudería francesa sí le dieron sus frutos al piloto español.

Esto también le trajo penalizaciones en otras zonas del circuito, como los sectores 1 y 2, pero ahí salió el talento del asturiano para intentar solventar los problemas que le provocaba su monoplaza. A pesar de todo, y de que Fernando sabe que vendrán circuitos peores para ellos, avala esta apuesta por la velocidad, ya que es el único punto en el que pueden marcar la diferencia y en el que han conseguido ser una de las referencias de la nueva Fórmula 1. Este fin de semana marcó el mejor parcial en el tercer sector. 

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"Hemos hecho lo que creíamos que convenía mejor a nuestro coche. Éramos muy rápidos en recta, pero sufríamos en las secciones más lentas y los neumáticos se degradaban un poco más. Quizás es una elección un tanto extrema y ya veremos si es la mejor para Canadá".

Fernando Alonso

Fernando Alonso Reuters

Desde Enstone y Viry saben que encontrar el balance entre la resistencia aerodinámica y la carga aerodinámica nunca es fácil. Sin embargo, es un plan trazado bajo ciertas justificaciones y es que ahora viene una serie de circuitos donde primará la velocidad punta, tanto para acercarse al coche de delante como para distanciarse del que viene por detrás. Canadá volverá ser una prueba más de esta circunstancia, aunque Alpine tendrá que poner en práctica una configuración un tanto diferente a la de Bakú. 

La base está marcada, pero habrá que añadir matices en función de la llegada de pistas como Silverstone, Red Bull Ring o Paul Ricard. Este año, el DRS juega un papel menos decisivo en los adelantamientos debido a que es más fácil seguir a los pilotos de delante. Por eso, Fernando está contento con un coche tan rápido como el Alpine, aunque siga pensando que hay que tapar otras carencias. 

Seguido por la FIA

Aunque Fernando parece haber encontrado parte del buen camino, no todo son buenas noticias para el asturiano. Además de la guerra que mantiene el asturiano contra buena parte de la parrilla por su no condena del 'porpoising', se une también la atención con la que la FIA está mirando a Alonso en las últimas clasificaciones. Y todo porque el corredor español ha provocado algunas banderas amarillas que han acarreado que el resto de pilotos que le siguen tengan que aminorar su marcha sin poder marcar un buen tiempo. 

Una vieja treta que ya puso de moda Michael Schumacher en su momento y que han ido haciendo infinidad de pilotos año tras año. Sin embargo, la FIA parece haberse puesto seria con este asunto y quiere cortar de raíz estas tendencias. Y uno de los investigados está siendo Fernando Alonso, quien ha afirmado en más de una vez que si hay permisividad con ciertas cosas, él será uno de los que se aproveche de ello. 

El español se pronunciaba así después de que el curso pasado perdiera algunas posiciones en las salidas al ver como otros pilotos le adelantaban superando los límites de pista. El problema de Alonso en Bakú vino a raíz de una serie de quejas de Alex Albon, quien aseguró que el de Alpine le había perjudicado con una salida de pista en su último intento por marcar un buen tiempo en la Q1. 

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"Este tío tiene que ser penalizado... ¡hay que hacerlo! Esto es ridículo. Estuvo haciéndolo durante toda la vuelta, conducía despacio a propósito. Era tan obvio cómo se salió de la pista, frenó muy pronto y luego simplemente se salió del circuito". Y el tailandés se encontró con la respuesta de Alonso: "La Q1 fue un caos general. Yo salí con neumáticos usados en esa sesión, así que igual iba un poco más lento que ellos. Pero esto es Bakú y si hubieran arrancado el coche un minuto antes, hubieran estado por delante".

Fernando Alonso, perseguido por los dos McLaren

Fernando Alonso, perseguido por los dos McLaren Alpine

Aunque no se tomó ninguna medida contra Alonso, la FIA inició una investigación y llamó a revista a Alan Permane, jefe de ingenieros, Otmar Szafnauer, director deportivo de Alpine y al propio Fernando. Una prueba inequívoca de que se está mirando con lupa al asturiano, aunque este no se esconde. 

Lejos de lo que se pueda esperar, Alonso ha hablado sobre la posibilidad de que haya sanciones y de que se invaliden tiempos para aquellos que causen banderas amarillas. Y el español está de acuerdo de que sea así. Por lo tanto, no tiene ningún miedo a que la FIA se ponga especialmente dura con estas situaciones. 

"Siempre va a haber dificultades, como en la carrera de Bakú, si tienes un accidente en una curva o si aparcas. Había un Haas aparcado en la curva 15. Si aparcas aquí o diez metros tras eso, quizás salga un coche de seguridad depende de si posicionas bien el coche o no. ¿Entonces penalizamos al piloto de Haas porque optó por la peor opción? Necesitamos tener cuidado sobre cómo hacer estas cosas. Estoy de acuerdo, sobre todo en Clasificación debería ser diferente".