Fernando Alonso durante los test con el Toyota del rally Dakar

Fernando Alonso durante los test con el Toyota del rally Dakar

Motor RALLY DAKAR

El Dakar llama a Alonso: el estreno de Arabia Saudí necesita otro gran impulso

El piloto asturiano es el reclamo que necesita la prueba de rallies más dura del mundo, que afronta una época de cambios.

La edición 2020 del Dakar se presentó este miércoles en Arabia Saudí, país que acogerá durante los próximos cinco años el rally más duro y famoso del mundo. A pesar de la gran novedad de haber cambiado América del Sur por Oriente Medio, la comidilla entre los asistentes al actos fue un ausente: Fernando Alonso.

En los últimos años, el Dakar ha ido perdiendo atractivo. Esta pérdida de interés ha llevado a que varios países sudamericanos rechazaran hacerse cargo de la organización. Chile, Bolivia, Paraguay y Argentina dijeron 'no' a ser la sede del Dakar 2020, por eso los organizadores decidieron dar un golpe sobre la mesa y reinventarse.

Las amenazas de Al Qaeda obligaron a cancelar la edición 2008 y provocaron que por primera vez se disputase lejos de África. Entre 2009 y 2019 se ha disputado en América del Sur. Argentina, Perú, Bolivia o Paraguay han sido algunas de sus sedes.

Fernando Alonso prueba el Toyota ganador del Dakar 2019

Como en 2009, el rally necesitaba un cambio y la sede ha sido la primera medida.  Arabia Saudí tiene todo lo necesario para diseñar un rally emocionante, según Khalid bin Sultan Al Faisal Al Saud, presidente de la federación de motor del país: "No necesitas ir a diferentes países, lo tenemos todo. No va a ser un rally aburrido, lo prometo. Va a ser un lugar nuevo para los participantes. Tenemos montañas, tenemos desiertos, tenemos rutas rápidas. Tenemos agua, en algunos sitios nieve. Todo en uno".

La decisión de elegir Arabia Saudí no ha evitado la polémica. El país árabe está lejos de ser una democracia y los derechos de la mujer allí han hecho alzar la voz a más de un participante que no entiende como la competición puede recalar allí.

A pesar de las críticas iniciales, al acto de presentación han acudido nombres tan importantes dentro de la competición como el del francés Stéphane Peterhansel, el del sudafricano Giniel de Villiers, el británico Sam Sunderland o e francés Adrien Van Beveren. En cuanto a la delegación española pudo verse a Carlos Sainz, Nani Roma, Laia Sanz o Joan Barreda.

Giniel de Villiers y Fernando Alonso

Giniel de Villiers y Fernando Alonso

Alonso, próximo objetivo

La organización está dispuesta a dar un giro al rally y por ello busca nuevas formas de atraer seguimiento. El reciente interés de Fernando Alonso en probar el Toyota Hilux del actual campeón del Dakar, el catarí Nasser Al-Attiyah, ha generado desde entonces una oleada de reacciones.

Uno de los primeros en analizar la posibilidad fue el piloto español Nani Roma: "Sería muy complicado que Fernando Alonso ganase el Dakar en 2020", aseguraba tras los test de Alonso en Sudáfrica y esta semana afirmaba que: "Nos gustaría a todos que viniera, esto es seguro".

Fernando Alonso, a los mandos del Toyota del Dakar

Fernando Alonso, a los mandos del Toyota del Dakar

Stéphane Peterhansel, el conocido como 'Monsieur Dakar', también se suma a dar la bienvenida a Alonso. "Estoy seguro de que Alonso sería competitivo en el Dakar. Estará preparado si tiene la posibilidad debe hacer algunas carreras antes como el rally de Marruecos y también mucho entrenamiento, porque el Dakar es una carrera muy especial", asegura el francés.

La idea de que Alonso necesitaría competir en algunos rallies previos al Dakar también la comparte el español Carlos Sainz. "El Dakar es una carrera especial en la que hay que coger experiencia. Es importante hacer alguna carrera antes y entender la filosofía de esta especialidad", apuntó a la vez que se moja en las opciones que tiene el asturiano de competir en el 2020: "Hay más de un 50% de opciones de ver a Alonso en el Dakar", afirma.

Por el momento, Alonso no ha desojado la margarita del Dakar, aunque la verdad es que no ha desojado ninguna. El asturiano está centrado en el reto de las 500 Millas de Indianápolis para el que le queda menos de un mes a la vez que apura las dos últimas pruebas del Mundial de resistencia (WEC). 

Alonso tiene claro que quiere seguir probando nuevas aventuras y demostrar que puede ser rápido en competiciones distintas. Sobre qué pasará tras las 24 Horas de Le Mans que se celebran a mediados de junio sólo ha explicado que "el futuro no está decidido. En verano habrá que tomar decisiones. Mi idea es de no volver a la Fórmula 1. Cuando dije adiós es porque sentía que este capítulo estaba cerrado. Volver no está en el plan, pero si hay una buena oportunidad la consideraré".