Lamine Yamal celebra su primer gol ante el Valencia.

Lamine Yamal celebra su primer gol ante el Valencia. Reuters

Fútbol

Sohaib, amigo de Lamine Yamal (19): "Si él quiere, va a ser el mejor del mundo, pero él tiene que saber que puede lograrlo"

El mejor amigo del futbolista del Barça reconoce que desde los seis años ya se veía que el extremo era muy bueno.

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Carlos Serrano
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Lamine Yamal ha comenzado la temporada reivindicando nuevamente su condición de una de las grandes figuras del fútbol mundial. El delantero del FC Barcelona ha recuperado su mejor versión después de un Mundial de 2026 en el que no pudo mostrar todo su potencial.

El futbolista llegó a la concentración de la selección española con problemas físicos, después de haber sufrido una rotura muscular aproximadamente un mes y medio antes del torneo celebrado en Estados Unidos, México y Canadá.

Fuera del terreno de juego, el internacional español continúa manteniendo un círculo cercano muy reducido. Entre las personas que forman parte de su entorno más próximo se encuentran sus padres, Mounir Nasroui y Sheila Ebana; su pareja, Inés García; su primo Mohamed Abde; y Sohaib, uno de sus amigos más cercanos desde la infancia.

Precisamente Sohaib fue uno de los protagonistas de una entrevista en TardeAR, donde explicó cómo es su relación con la estrella azulgrana cuando las cámaras y los focos quedan al margen. "Siempre que podemos, estamos juntos... es como mi hermano", aseguró durante el programa de Mediaset, presentado por Ana Rosa Quintana.

La amistad entre ambos se remonta a su infancia. Se conocieron cuando eran pequeños en uno de los parques de Rocafonda, el barrio en el que creció Lamine. Según relató Sohaib, desde muy temprana edad ya podían apreciarse las condiciones que tenía el futbolista con el balón.

"Desde que tenía seis años jugaba al fútbol y ya se veía lo que tenía. Yo le he dicho que, si él quiere, va a ser el mejor del mundo, pero él tiene que saberlo", explicó su amigo.

Lamine Yamal

Lamine Yamal Matthieu Mirville DPA

El crecimiento deportivo y mediático de Lamine tampoco habría alterado su personalidad. Sohaib destacó que, pese a convertirse en una de las caras más reconocibles del fútbol internacional, el jugador sigue comportándose de la misma manera que cuando todavía daba sus primeros pasos.

"Habla de lo que hablaba antes, es como siempre, no ha cambiado nada y esto es lo que le ha inculcado su familia. Es humilde, de barrio, no se ha agrandado", afirmó en TardeAR.

Una de las muestras más visibles de ese vínculo con sus orígenes aparece cada vez que Lamine celebra un gol. El jugador suele formar con las manos el número 304, un gesto que sirve como homenaje a Rocafonda. La cifra hace referencia a los tres últimos números del código postal del barrio, 08304.

La idea, además, surgió de su propio entorno. Sohaib explicó que fue él quien le propuso utilizar ese gesto durante una celebración. "Era la Copa del Rey en el juvenil. Estábamos en el barrio y él quería reivindicarse. Entonces le dije que hiciera el 304 porque siempre decimos ese número. Le quedó bien y se la ha quedado", recordó.

A pesar de haber alcanzado la élite con apenas unos años, Lamine Yamal mantiene así uno de los vínculos que más le conectan con su pasado: su familia, sus amigos de siempre y el barrio en el que comenzó a soñar con convertirse en futbolista.