José Mourinho, en el banquillo del Real Madrid en Riazor.

José Mourinho, en el banquillo del Real Madrid en Riazor. EFE

Fútbol

El decálogo de Mourinho para la construcción de su Real Madrid: un equipo A y otro B y el techo a explorar de Diomande

El técnico portugués, tras tres amistosos, tendrá una prueba más este fin de semana ante el Schalke con toda la plantilla a su disposición.

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El decálogo de José Mourinho para su Real Madrid ya tiene forma tras jugar en los últimos doce días ante Fiorentina, Ferencváros y Dépor, con el equipo al completo para el último amistoso ante el Schalke este fin de semana.

Mourinho ha dejado ver en tres partidos de pretemporada un esquema fijo y una idea de plantilla dividida en dos bloques, con el costamarfileño Yan Diomande como la gran incógnita a explorar.

1.- El 4-2-3-1 se confirma como el esqueleto innegociable del portugués. Doble pivote en el centro del campo, un mediapunta puro entre líneas y una referencia arriba. No hay variantes visibles en los tres amistosos disputados hasta ahora ante Fiorentina, Ferencváros y Dépor, ni parece que vaya a haberlas ante el Schalke.

Es la marca de fábrica del técnico portugués allá donde ha entrenado, y el Madrid no es una excepción. La estructura le permite tener doble cobertura en el centro del campo y libertad de movimientos para sus tres atacantes por detrás del delantero.

2.- Sobre esa base estructural, Mourinho construye su gran apuesta táctica de la temporada: que Mbappé y Vinicius convivan sobre el campo y saquen su mejor versión de forma simultánea. Es el desafío que no resolvió del todo Ancelotti en su última campaña, no tampoco lograron Xabi Alonso y Arbeloa.

El brasileño, ya renovado para seis años, ha sumado sus primeros minutos de pretemporada con energía. El francés se incorporó a los entrenamientos a comienzos de semana tras sus vacaciones y se espera que debute ante el Schalke.

Los cambios en la plantilla, incluido el tirón de Diomande por la derecha o el respaldo de Cucurella por la izquierda, están pensadas precisamente para despejar el camino a esa dupla ofensiva y que ambos jueguen con mayor espacio del que tuvieron el curso pasado.

El Equipo A del Real Madrid de Mourinho.

El Equipo A del Real Madrid de Mourinho. EE

3.- En el doble pivote, el vuelco con Rodri en el mercado de verano abre hueco para Bernardo Silva, uno de los fichajes que más ilusión genera en Valdebebas. El portugués se perfila como el creador de juego en ese doble pivote, con Valverde y Tchouaméni como piezas de rotación natural según el rival y el desgaste físico.

Camavinga aparece como cuarto centrocampista en la rotación, en un rol más de emergencia que de titularidad, y Thiago Pitarch, todavía en fase de aprendizaje y aportando frescura, figura como alternativa adicional si las lesiones aprietan en esa zona del campo.

4.- La banda derecha concentra buena parte del interés de la pretemporada. Mourinho ha probado ahí a Dumfries y a Brahim, autor del gol en A Coruña frente al Dépor, buscando verticalidad y profundidad en esa banda. Pero el sitio está reservado Diomande, el fichaje que más expectación ha generado en el club este verano.

El costamarfileño está impresionando en sus primeras sesiones en Valdebebas, con unas condiciones físicas y de juego privilegiadas. La pregunta que circula en el club es cuál puede ser su techo real, y si puede convertirse en indiscutible pese a su juventud y ser un recién llegado.

5.- En la mediapunta, Arda Güler aprieta con fuerza a Bellingham. El turco está siendo el mejor jugador del Madrid en pretemporada, con actuaciones brillantes que refuerzan su candidatura a un puesto de mayor protagonismo esta campaña. Sin embargo, esa posición pertenece por derecho a Bellingham.

Mourinho quiere al inglés cerca del área rival, en la zona de finalización, aprovechando su llegada al remate y su capacidad de desmarque. Güler queda entonces como recambio de lujo para esa posición, con la ventaja añadida de poder actuar también en la base del mediocampo o abrir a la banda derecha si el técnico necesita variar el dibujo durante un partido.

6.- El lateral derecho vive su propio duelo particular dentro del decálogo. Trent Alexander-Arnold y Denzel Dumfries se han repartido los minutos a partes iguales en los tres amistosos disputados hasta ahora. Son perfiles claramente distintos: buen pie, salida de balón limpia y visión de pase de largo recorrido en el inglés, frente a potencia física, recorrido y desborde por fuera en el neerlandés.

Ambos ofrecen además una polivalencia que Mourinho parece valorar especialmente: Trent puede caer al centro del campo en fase de construcción, mientras Dumfries puede adelantar su posición como interior o incluso como extremo en momentos de ataque.

El Equipo B del Real Madrid de Mourinho.

El Equipo B del Real Madrid de Mourinho. EE

7.- En el eje de la defensa, Konaté y Huijsen se perfilan como la pareja titular de centrales de este nuevo Madrid. El francés parte con ventaja para ser fijo en el once, gracias a su velocidad y su capacidad para defender espacios amplios, mientras Rüdiger asume un rol más secundario a la espera de que Militao complete su recuperación física tras otra larga lesión.

Huijsen, que ahora luce el dorsal 4, arranca como central zurdo titular, aunque el club no descarta salir al mercado en los últimos días si finalmente se produce la salida de Asencio, al que se ha abierto la puerta para irse a otro equipo.

8.- En el lateral izquierdo, Álvaro Carreras ha sido titular en los tres partidos disputados hasta el momento, cumpliendo con solvencia. Pero ese puesto está reservado, sobre el papel, para Cucurella.

Existe mucha confianza interna en que el flamante campeón del mundo con la selección española se asiente por fin en una posición que ha sido fuente de inconsistencia para el Real Madrid durante varias temporadas consecutivas.

9.- Arriba, Endrick y Espí completan el reparto de papeles en la punta de ataque. Ambos han sumado minutos como alternativas al ariete titular durante la pretemporada.

Endrick se queda finalmente en el equipo tras las dudas del verano sobre su futuro y aspira a ser el primer recambio del tridente ofensivo titular cuando Mourinho necesite refrescar delante. Espí, la incorporación pensada para tapar el hueco dejado por Gonzalo tras su marcha, se perfila como el Joselu de este Madrid: un delantero de refuerzo pensado para partidos concretos donde se necesite un perfil más físico o de área.

10.- La cantera también tiene su espacio propio dentro de este decálogo. Hasta siete jugadores de La Fábrica han disputado minutos en los tres amistosos de pretemporada, con predominio claro de defensas centrales como Joan Martínez, Mario Rivas y Lamine Fati, en un contexto de necesidad numérica en esa demarcación.

A ellos se suman Cestero, Lacosta y Daniel Yáñez, y sobre todo Alexis Ciria, el canterano que mejores sensaciones ha dejado entre todos los jóvenes probados hasta ahora.

José Mourinho, durante el amistoso del Real Madrid contra el Dépor.

José Mourinho, durante el amistoso del Real Madrid contra el Dépor. EFE

Con todas estas piezas sobre la mesa, el Madrid de Mourinho empieza a dibujar con nitidez un equipo A y un equipo B, aunque todavía con aristas por definir antes del arranque liguero.

El once de gala, a día de hoy, sería: Courtois; Trent, Konaté, Huijsen, Cucurella; Valverde, Bernardo Silva; Diomande, Bellingham, Vinicius; y Mbappé.

Un bloque que combina experiencia, contundencia física y el tridente ofensivo llamado a llevar el peso de la temporada, con Güler, Dumfries, Camavinga o Endrick como piezas de recambio de garantías para rotar según el rival y el momento de la competición, y con Diomande como la variable que puede terminar de definir el techo real de este proyecto.