Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en el nombramiento de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en el nombramiento de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia. Reuters

Fútbol

Infantino insiste en un Mundial de 64 países en 2030 como maniobra en su búsqueda desesperada de apoyos

La propuesta, una iniciativa de la Conmebol, recibirá su visto bueno mientras intenta reclutar federaciones que sostengan su presidencia.

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Gianni Infantino busca aliados a toda costa. El presidente de la FIFA respalda la propuesta de ampliar el Mundial de 2030 a 64 selecciones. Lo hace en plena crisis de legitimidad, una semana después del fracaso de su plan para privatizar parte de los torneos del organismo, incluido el propio Mundial.

La maniobra busca comprar tiempo. Infantino afronta las elecciones de marzo de 2027 con un frente inédito en su contra. UEFA, Concacaf y la AFC han unido fuerzas para cuestionar su liderazgo.

El golpe más duro llegó este lunes. Las tres confederaciones firmaron una carta abierta a "la familia del fútbol". La acusación es directa: Infantino rompió la confianza depositada en él.

Infantino insiste en un Mundial de 64 países en 2030

El texto no cita al presidente por su nombre, pero no deja margen de duda. "Cuando la confianza se rompe mediante el engaño, cuando un individuo se coloca por encima del colectivo que le confió su autoridad, ese deber ha sido abandonado", señala la carta.

Los firmantes exigen además una revisión totalmente independiente del proyecto abandonado. E insisten en que no lo consideran cerrado, pese a que Infantino ya retiró la propuesta.

El origen de la ruptura es la llamada FIFA Forward Enterprise. Infantino planteó vender hasta un 20% de una nueva filial comercial que gestionaría los derechos del Mundial y otros torneos.

La operación estaba valorada en 20.000 millones de dólares y contaba con el respaldo de JP Morgan y del fondo Thrive Eternal, vinculado a Joshua Kushner, hermano del yerno de Donald Trump.

La reacción fue inmediata. Concacaf rechazó el plan por unanimidad. La AFC hizo lo mismo poco después. UEFA amenazó con un boicot. Infantino tuvo que dar marcha atrás el 31 de julio, apenas 72 horas después de que se filtrara el proyecto.

Las cuentas de las elecciones

El cálculo de Infantino es aritmético. Necesita votos para marzo de 2027 y sabe dónde están las grietas. Un estudio realizado por la BBC, con datos de las declaraciones de cada confederación, ilustra el reparto de fuerzas.

De los 210 miembros con derecho a voto, 108 se sitúan en el bloque de oposición 'asumida'. Otros 16 aparecen como opositores declarados. Frente a ellos, 54 votos están en el terreno del apoyo 'asumido' y 19 en el de apoyo directo. Quedan 13 asociaciones indecisas.

Por confederación, el mapa es elocuente. Europa aporta 55 votos, mayoritariamente hostiles a Infantino tras la posición de la UEFA. África suma 54, tradicionalmente favorable al suizo. Asia tiene 46, Norteamérica y Centroamérica 35, Oceanía 11 y Sudamérica 10.

Para ganar, un candidato necesita mayoría simple: 106 de los 210 votos disponibles, ya que Nepal está suspendida y no vota. Si UEFA, Concacaf y AFC alinearan a la totalidad de sus federaciones en contra, sumarían 135 votos. Sería más que suficiente para desbancar a Infantino.

Montagliani, la amenaza con nombre

La oposición institucional ya tiene rostro. Victor Montagliani, presidente de Concacaf desde 2016, se perfila como el candidato mejor posicionado para desafiar a Infantino.

El canadiense es vicepresidente de la FIFA y ha sido pieza clave en la organización del Mundial de 2026. Hasta ahora se le consideraba cercano a Infantino, pero se ha distanciado tras el escándalo de la privatización.

Una fuente cercana a la reunión de Concacaf que rechazó el plan describió el ambiente entre los miembros. "El sentimiento y la discusión expresados entre la gran mayoría de los miembros de Concacaf es que están perdiendo confianza, o ya la han perdido, en la capacidad de Gianni Infantino como presidente de la FIFA de cara al futuro", señaló esa fuente a The i Paper.

Montagliani no ha confirmado su candidatura. Las nominaciones se cierran el 18 de noviembre. Pero varios medios internacionales ya lo sitúan como el rival natural: sería el primer no europeo en disputar seriamente la presidencia desde hace años.

La jugada de los 64 equipos

En este contexto llega el guiño a la Conmebol. La confederación sudamericana impulsa la ampliación del Mundial de 2030 de 48 a 64 selecciones. Quiere así justificar un papel más amplio en el centenario del primer Mundial, disputado en Uruguay en 1930.

Infantino ve en esa propuesta una doble ventaja. Primero, asegura el respaldo de Sudamérica, con Alejandro Domínguez al frente de la Conmebol como aliado visible. Segundo, y más relevante, amplía las opciones de clasificación para decenas de federaciones pequeñas.

Gianni Infantino junto a Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol.

Gianni Infantino junto a Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol. Europa Press

Un torneo de 64 equipos multiplicaría las plazas disponibles en Concacaf y en Asia. Serían justo las dos confederaciones, junto a la UEFA, que hoy firman contra él. Cuantas más selecciones puedan soñar con jugar un Mundial, más fácil resulta para Infantino fracturar ese bloque desde dentro.

La apuesta no es nueva en el discurso de Infantino, pero sí lo es su intensidad. A comienzos de año descartó la ampliación. El mes pasado dijo que se estudiaría "definitivamente".

FIFA encargó después un informe fechado el 30 de julio para analizar el impacto deportivo y económico del cambio, advirtiendo que el análisis no debe "abogar por un resultado predeterminado".

El respaldo de Trump

Infantino cuenta también con un aliado en Washington. Donald Trump rompió su silencio este martes y calificó de "error garrafal" cualquier intento de sustituir al suizo.

"La FIFA cometería un error garrafal si, por cualquier motivo, siquiera considerara reemplazar al presidente Gianni Infantino. Es fantástico, y acaba de presidir la Copa Mundial más exitosa de la historia, con cuatro victorias más que ninguna otra. Si se va, nunca volverá a ser tan exitosa ni rentable", escribió el presidente estadounidense en Truth Social.

El apoyo de Trump no es casual. Su yerno, Jared Kushner, tiene un hermano directamente implicado en el plan de privatización fallido. Y México, socio de Concacaf pero también vecino estratégico de Estados Unidos, es hasta ahora la única de las 35 federaciones de esa confederación que respalda públicamente a Infantino.

Ese respaldo mexicano no es gratuito, según informaciones recogidas en el país. La federación mexicana esperaría a cambio apoyo para su aspiración de abandonar Concacaf e integrarse en Conmebol. Ganaría así partidos frecuentes contra selecciones como Argentina o Brasil.

Un tablero que se estrecha

Infantino juega varias partidas a la vez. Necesita el respaldo sudamericano para blindar votos en Conmebol. Necesita fracturar el bloque opositor con la promesa de más plazas mundialistas para federaciones pequeñas de Concacaf y AFC. Y necesita la cobertura política de Trump para frenar cualquier avance de Montagliani.

La decisión final sobre el formato de 64 equipos no depende solo de él. Corresponde al Consejo de la FIFA, el órgano estatutario que debe aprobar cualquier cambio en el formato del torneo.

Pero el mensaje que Infantino envía a Conmebol, a Concacaf y a la AFC es claro: quien le ayude a llegar a marzo de 2027 podrá tener más selecciones en la fiesta más grande del fútbol.