Gianni Infantino, presidente de la FIFA, junto a Ceferin en un Congreso de la UEFA.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, junto a Ceferin en un Congreso de la UEFA. Reuters

Fútbol

Ceferin, el jeque bareiní Salman y Victor Montagliani, los tres líderes de la cruzada para destronar a Infantino en la FIFA

Los presidentes de la UEFA, la CAF y la Concacaf han unido sus fuerzas y desafían el poder establecido.

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Salman Bin Ibrahim Al Khalifa, Victor Montagliani y Aleksander Ceferin firmaron ayer una de las cartas más duras que se recuerdan en los últimos tiempos dirigida contra la FIFA.

Los presidentes de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), la Concacaf y la UEFA unieron sus fuerzas para cargar abiertamente contra Gianni Infantino. No tragan su manera de actuar, no les gustó ni un ápice su propuesta de FIFA Forward por la que se pretendía vender un porcentaje del Mundial y otras competiciones a manos privadas.

"El liderazgo en el fútbol no es una posesión (...). Cuando la confianza se rompe mediante el engaño, cuando un individuo se sitúa por encima del colectivo que le confió la autoridad, ese deber ha sido abandonado". Así de contundente hablaba el comunicado conjunto.

Una unión de fuerzas que hace tambalearse a Gianni Infantino en el poder. Son las horas más críticas que ha pasado el dirigente jamás en su sillón desde que ascendió al poder. El terremoto es absoluto, y hay quienes no van a perdonar este intento de venta del fútbol.

Peligro para Infantino

Que la UEFA, la AFC y la Conmebol se hayan dado la mano en esta guerra abierta que ya se libra en el fútbol es muy mala noticia para Gianni Infantino. Más aún cuando en el horizonte relativamente cercano se atisban unas elecciones a la presidencia de la FIFA.

El 18 de marzo de 2027 estos comicios se llevarán a cabo durante el Congreso de la FIFA que tendrá lugar en Rabat, territorio amigo de Infantino, pero los votos en las urnas son más inciertos que nunca.

Esta alianza de las tres confederaciones puede derrocar a Infantino cuando meses atrás parecía alguien presto para perpetuarse en el poder durante al menos una candidatura más. La UEFA representa a 55 federaciones, la AFC cuenta con 46 -pese a que alberga 47 afiliadas- y Concacaf aporta otras 35 más, aunque reúne a 41 asociaciones.

Infantino, en la final del Mundial.

Infantino, en la final del Mundial. Europa Press

Esos serían muchos votos en contra de Infantino, tantos como 136 de las 211 federaciones que están bajo el paraguas de la FIFA y que tendrían que votar sí o no a la continuidad de Infantino al frente del organismo rector del fútbol mundial. Una mayoría simple.

Eso sí, esta suma no refleja necesariamente lo que podría pasar en las elecciones, ya que no hay una candidatura común oficial ni las federaciones que están bajo estas tres confederaciones se han manifestado en contra del actual presidente de la FIFA.

Las cabezas visibles

Infantino, Salman y Montagliani encabezan esta cruzada contra Gianni Infantino después de sentirse traicionados por el intento de vender parte del Mundial a manos privadas.

El presidente de la UEFA fue el primero en alzar la voz claramente contra la idea de Infantino. "Irresponsable e indefendible", dijo el organismo europeo sobre FIFA Forward.

Ceferin se presenta a esta guerra además como afectado directo en lo que tiene que ver con la candidatura de España y Portugal -junto a Marruecos- para el Mundial 2030. La filtración de que Infantino quería 'venderle' la final a Marruecos a cambio de apoyo público supone que una de las federaciones bajo el paraguas de Ceferin perdería el partido más importante.

Ceferin y la UEFA, de hecho, encabezaron el boicot planteado a la FIFA y el esloveno amenazó con que sus selecciones y clubes no jugarían ninguna competición organizada por el organismo que dirige Infantino.

Estos últimos episodios son la gota que han colmado el vaso, pero el enfrentamiento entre ambos viene de lejos. Ceferin ha liderado la bandera de la oposición contra otras ideas de Infantino como la de aumentar todavía más las selecciones que jueguen los Mundiales, la disputa de esta competición cada dos años o el amplio Mundial de Clubes.

De hecho, en el reciente comunicado se habla de que no "se trata de revisar la expansión de las competiciones, la distribución de plazas para la Copa del Mundo ni ninguna otra decisión tomada colectivamente. Esas decisiones se tomaron de forma conjunta y deben mantenerse".

Salman Bin Ibrahim Al Khalifa es quien pone el yugo del fútbol asiático en contra de Infantino. Un continente cada vez con más peso que, no en vano, organizó el penúltimo Mundial con Qatar 2022.

El giro de Salman es significativo y también supone un gran revés para el actual dirigente de la FIFA. En 2016 perdió contra Infantino las elecciones presidenciales, pero después pasó a ser un buen apoyo dentro del organismo rector del fútbol.

De hecho, ocupa un puesto directivo dentro de la FIFA, por lo que tener a un contrario dentro de su propio equipo es algo realmente incómodo para Gianni Infantino.

Salman, miembro de la familia real de Baréin, es un hombre poderoso tanto dentro como fuera del fútbol, y su experiencia como candidato a presidente de la FIFA mantiene intranquilo a Gianni Infantino.

La tercera pata de este banco es Victor Montagliani. El canadiense es otro de los que ha virado su postura con respecto a Gianni Infantino desde dentro de la propia FIFA.

Presidente de la Concacaf desde 2016, fue uno de los grandes impulsores de la candidatura del Mundial que acaba de terminar en México, Estados Unidos y Canadá. Tuvo que trabajar, por lo tanto, codo a codo con Infantino para celebrar la Copa del Mundo más grande vista hasta el momento.

Montagliani es una figura clave en el fútbol norteamericano y también lo es dentro de la propia FIFA, ya que es otro de los que cuenta con un cargo de vicepresidente dentro del Consejo. Ahora se convierte en otro caballo de Troya para el actual mandatario del máximo organismo del fútbol.

Los últimos acontecimientos y especialmente la idea de Infantino de vender parte de las competiciones de la FIFA al capital privado han terminado por cambiar su postura de manera radical, hasta el punto de unirse a la AFC y a la UEFA para formar un frente común que desafía el poder establecido.

Quedan todavía siete meses para que se celebren las elecciones a la presidencia de la FIFA, pero el sillón de Infantino se tambalea más que nunca. El panorama es incierto y la búsqueda constante del dinero parece que a veces no vale en el fútbol. Soplan aires de cambio en el orden del fútbol mundial.