Gareth Bale, jugando al golf tras su retirada.

Gareth Bale, jugando al golf tras su retirada. Instagram

Fútbol

Gareth Bale: "Siempre tuve mi propia regla: nunca podía jugar al golf dentro de las 40 horas previas a un partido de fútbol"

El exfutbolista del Real Madrid relató meses atrás la verdadera práctica de su pasión, el golf, cuando estaba en activo.

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Jorge Pacheco
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Durante su exitosa pero turbulenta etapa en el Real Madrid, la figura de Gareth Bale estuvo constantemente bajo el escrutinio de una prensa que distorsionó su afición por el golf, convirtiéndola en un supuesto símbolo de apatía profesional.

Sin embargo, la realidad de su rutina de preparación distaba mucho de la caricatura mediática. En una de sus declaraciones públicas más sinceras tras su retirada, concedida en el programa Stick to Football del canal de YouTube The Overlap, el exfutbolista galés detalló meses atrás el riguroso método que utilizaba para proteger su rendimiento físico.

Frente a los micrófonos, Bale desveló un compromiso con su profesión que rara vez aireaba públicamente. El de Cardiff confesó: "Siempre tenía mi propia regla: nunca podía jugar [al golf] dentro de las 40 horas previas a un partido... porque me gusta ser profesional y siempre hacía lo que necesitaba hacer para estar listo para un partido".

Esta barrera temporal no era un capricho aleatorio; suponía que si el equipo madridista disputaba un encuentro un sábado, el miércoles anterior era su fecha límite absoluta para pisar un campo de golf.

El extremo galés argumentó que esta estricta planificación nacía de su profundo deseo de ser profesional y de realizar siempre todo lo necesario para presentarse listo de cara a cada cita competitiva

El exjugador explicó que la percepción pública de que practicaba este deporte de manera constante fue una narrativa artificial alimentada por los medios españoles para indisponerlo con la afición.

Ante el acoso de las portadas y tertulias, Bale adoptó una postura de absoluto silencio. Decidió no salir a defenderse para no añadir combustible al fuego mediático, eligiendo en su lugar refugiarse en la privacidad de su hogar junto a sus seres queridos.

Gareth Bale, en una imagen de archivo.

Gareth Bale, en una imagen de archivo. Europa Press

Y explicó cuál era su particular rutina y filosofía del entrenamiento: "No me encantaba entrenar, me mantenía activo en el entrenamiento pero quería estar listo para el partido, quería estar al 100% el sábado para darlo todo; no quería estar entrenando duro y sintiéndome al 80%".

En esa entrevista, Bale también ofreció su visión de la vida: "Soy muy feliz siendo simple, felizmente me quedaría sentado viendo una película y me iría a dormir; no necesito salir e ir a un restaurante agradable, ni siquiera tengo que comer comida sofisticada, estoy bastante feliz con solo pasta y pollo, así que soy muy simple y me complazco muy fácilmente".

El palmarés de Bale, adornado con cinco títulos de la Liga de Campeones, respalda que su metodología -que incluía el golf como una forma de desconexión mental y recuperación activa frente a las presiones externas- resultó sumamente efectiva para mantenerse en la élite mundial.

Más allá de los mitos construidos a su alrededor, el testimonio del galés en Stick to Football dibujó a un atleta pragmático que sabía separar a la perfección su ocio del rigor que exige el fútbol de máxima exigencia.