Ferran Torres

Ferran Torres Europa Press

Fútbol

María José, profesora de Ferran Torres: "Destacaba en todos los sentidos. Fue un chico humilde y esa es una de sus virtudes"

La maestra en Primaria del futbolista se muestra convencida de que si no hubiera tenido éxito en el deporte, "le hubiera sacado buen partido a los estudios".

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Carlos Serrano
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La figura de Ferran Torres se ha consolidado como uno de los grandes protagonistas del fútbol español tras marcar el gol decisivo en la final del Mundial ante Argentina.

El delantero, hoy convertido en una de las referencias del fútbol nacional, vive en la élite el resultado de una trayectoria marcada por el talento, el esfuerzo y una personalidad que, según quienes lo conocieron durante su infancia, ya apuntaba maneras desde sus primeros años.

Su éxito, sin embargo, no sorprende a quienes compartieron con él aquella etapa. María José Ferrando, profesora jubilada del Colegio EPLA y tutora de Ferran durante sus años de Primaria, conserva un recuerdo especialmente nítido de aquel alumno que destacaba tanto dentro como fuera del aula.

Lo describe como "un niño que destacaba en todos los sentidos", una definición que resume la impresión que dejó entre sus profesores y compañeros.

Ferrando recuerda especialmente su carácter, su responsabilidad y su capacidad para relacionarse con los demás. No era únicamente un alumno con aptitudes deportivas. También mostraba una actitud comprometida con los estudios y con las obligaciones propias de su edad.

Ferran Torres, con la Selección.

Ferran Torres, con la Selección. Reuters

"Si no hubiera triunfado en el deporte, le hubiera sacado un buen partido a los estudios", asegura la antigua tutora, que sigue contemplando con orgullo la evolución del que fuera uno de sus alumnos.

Si hay una imagen que María José Ferrando conserva especialmente de aquellos años es la de Ferran llegando al colegio con un balón entre las manos.

El fútbol formaba parte de su día a día y ocupaba buena parte de sus inquietudes desde muy pequeño. "Siempre le recuerdo bajando con un balón en las manos para jugar", explica.

Aquella pasión infantil por el deporte no era, según su profesora, una simple afición. El compromiso y la constancia con los que afrontaba cada actividad permitían vislumbrar ya una personalidad especialmente competitiva y trabajadora.

Con el paso de los años, aquellas horas de juego y entrenamiento acabarían convirtiéndose en los primeros pasos de una carrera profesional que le llevaría hasta los escenarios más importantes del fútbol mundial.

Ferrando pone también el foco en el papel desempeñado por la familia durante ese proceso. El respaldo de sus padres fue una constante desde sus primeros años y permitió al jugador desarrollar sus inquietudes sin perder de vista su formación. "Sus padres siempre han estado apoyándole en todo lo que proponía", recuerda.

Para la profesora, detrás del éxito actual existe una larga historia de sacrificio y perseverancia que no siempre resulta visible desde fuera. "Ferran se ha sacrificado, luchado y trabajado mucho y ahora está recogiendo los frutos", afirma.

Una frase que resume la evolución de aquel niño que soñaba con el fútbol hasta convertirse en un jugador capaz de decidir una final mundial.

Más allá de las condiciones futbolísticas, Ferrando considera que uno de los principales valores de Ferran Torres ha sido siempre su manera de afrontar los retos.

La profesora destaca especialmente su humildad, una cualidad que, a su juicio, no ha perdido a pesar del reconocimiento y la repercusión alcanzados con el paso de los años.

"Siempre fue un chico humilde y esa es una de sus grandes virtudes", señala. Para Ferrando, esa actitud resulta especialmente relevante en un mundo en el que el éxito deportivo suele estar acompañado de una enorme exposición pública.

Mantener los pies en el suelo, recuerda, es tan importante como desarrollar el talento necesario para alcanzar la élite.

Su antigua tutora considera, además, que la trayectoria del futbolista puede servir como ejemplo para las nuevas generaciones. El éxito que hoy se percibe desde fuera es únicamente la parte más visible de un camino mucho más largo, construido a base de trabajo, sacrificio y constancia.

"Desde fuera solo se ve lo bonito, pero no todo ha sido fácil", reivindica.

En ese sentido, Ferran representa para ella una combinación de valores que va más allá del fútbol: esfuerzo, resiliencia, responsabilidad y educación.

Un conjunto de cualidades que, según recuerda, ya estaban presentes en aquel alumno de Primaria mucho antes de que su nombre apareciera en las grandes competiciones internacionales.

La huella de EPLA

El recuerdo de Ferran en el Colegio EPLA está también ligado a su entorno familiar. Su hermana Arantxa estudió igualmente en el centro, una circunstancia que reforzó el vínculo de la familia con la institución educativa. "Es muy importante para él y también estudió en EPLA", comenta Ferrando al recordar aquellos años.

El paso del futbolista por las aulas dejó una huella que sus antiguos profesores conservan todavía hoy. Para quienes lo conocieron cuando apenas comenzaba a dar sus primeros pasos, resulta especialmente significativo comprobar hasta dónde ha llegado aquel niño que compaginaba los estudios con una pasión cada vez más intensa por el fútbol.

La historia de Ferran Torres, vista desde los recuerdos de quienes estuvieron cerca de él durante su infancia, permite observar una dimensión diferente del deportista.

Antes de los grandes estadios, de los títulos y de las noches decisivas, hubo un alumno responsable, un compañero comprometido y un niño que casi siempre llevaba un balón consigo.

Ahora, desde la élite, aquella imagen adquiere un significado especial. Porque detrás del futbolista que ha llegado a lo más alto permanece la esencia de aquel niño que, según su antigua tutora, ya reunía las cualidades necesarias para destacar: talento, humildad, capacidad de trabajo y una voluntad constante de superarse.