La futbolista Faten Ben Amar El Azizi murió en el cruce de la frontera con Ceuta.

La futbolista Faten Ben Amar El Azizi murió en el cruce de la frontera con Ceuta. MAT

Fútbol

Faten, una promesa del fútbol marroquí entre los muertos en el cruce de la frontera con Ceuta: "No buscaba fama"

Al menos 90 personas murieron por ahogamiento en medio de la avalancha migratoria sin precedentes desde Marruecos.

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La muerte de Faten Ben Amar El Azizi ha sacudido al fútbol femenino marroquí en mitad de la crisis migratoria en la frontera entre Marruecos y Ceuta.

La joven futbolista falleció cuando el pasado jueves intentaba alcanzar a nado la ciudad española en medio de una avalancha migratoria sin precedentes. Tenía un objetivo sencillo: encontrar una oportunidad fuera de su país.

El suceso se produjo durante uno de los episodios más tensos vividos en los últimos años en esa frontera. Según las autoridades españolas, más de 60.000 personas intentaron cruzar hacia Ceuta, muchas de ellas jóvenes.

La cifra de víctimas mortales asciende al menos a 74 en territorio español. A ese balance se suman otros fallecidos en el lado marroquí, donde medios locales hablan de al menos 16 muertos, la mayoría por ahogamiento en la zona de Fnideq, conocida como Castillejos.

En ese contexto, Faten emprendió la travesía. Su historia, sin embargo, trasciende la estadística. Era jugadora del Maghreb Atlético Tetuán, uno de los clubes con presencia en el fútbol femenino del norte del país.

Migrantes cruzan a pie al enclave norteafricano de Ceuta desde Marrueco, cerca de la frontera con Ceuta, en Fnideq, Marruecos.

Migrantes cruzan a pie al enclave norteafricano de Ceuta desde Marrueco, cerca de la frontera con Ceuta, en Fnideq, Marruecos. Reuters

El equipo confirmó la noticia con un mensaje cargado de dolor. Explicó que no se trataba de una búsqueda de notoriedad, sino de una decisión marcada por la necesidad. La futbolista aspiraba a abrirse camino lejos de su entorno.

"No buscaba fama ni aventura", sino "una vida mejor y un futuro que creía que le esperaba al otro lado de la frontera", dice el comunicado.

El club describió su viaje como un intento por alcanzar "una nueva puerta" hacia el futuro. Ese camino terminó en el mar, antes de llegar a la costa ceutí.

El propio MAT subrayó el coste humano de estas rutas irregulares, en las que muchos jóvenes arriesgan la vida. Denunció que, con frecuencia, las expectativas se transforman en tragedias.

El Moghreb Atlético Tetuán es un club, fundado el 12 de marzo de 1922 en la ciudad de Tetuán, que compite en la primera división del fútbol marroquí masculino -Botola Pro-.

Faten, en la rama femenina del MAT, competía en el campeonato regional. Su experiencia en el fútbol también tenía un vínculo familiar: su primo, Abdessamad El Azizi, fue también jugador y militó en diferentes clubes marroquíes, como el Ittihad Martil.

Comunicado de la UMFP sobre la muerte de Faten Ben Amar El Azizi.

Comunicado de la UMFP sobre la muerte de Faten Ben Amar El Azizi. UMFP

La Unión Marroquí de Futbolistas Profesionales también reaccionó con rapidez. En un comunicado oficial, expresó su pesar por la muerte de la jugadora y trasladó su apoyo a la familia y al entorno deportivo.

"Con profundo pesar, la Unión Marroquí de Futbolistas Profesionales lamenta el trágico fallecimiento de la jugadora Faten Ben Omar El Azizi", señaló la organización.

Su presidente, Mustapha El Hadaoui, encabezó un mensaje de condolencias dirigido a sus allegados, compañeras y a toda la comunidad futbolística del país.

La UMFP quiso además compartir el duelo colectivo que ha generado la noticia. "Compartimos su dolor", indicó el texto, en el que también se incluyeron referencias religiosas habituales en este tipo de comunicados en Marruecos.

La figura de Faten ha pasado en pocas horas de promesa deportiva a símbolo de una generación marcada por la incertidumbre.

La tragedia se enmarca en una crisis migratoria sobre la que Marruecos ha mantenido un perfil bajo. No hay datos oficiales sobre víctimas, heridos o desaparecidos en su territorio.

Mientras tanto, en la zona fronteriza, familiares continúan buscando información sobre jóvenes que no han regresado. Muchos llevan días sin dar señales de vida.

Ceuta, por su parte, ha ido recuperando progresivamente la normalidad tras la llegada masiva de personas. Las autoridades españolas desplegaron dispositivos de emergencia para atender a los migrantes y reforzar el control fronterizo.

Aun así, el episodio ha reabierto el debate sobre las condiciones que empujan a miles de personas a intentar cruzar a Europa por vías peligrosas.

El caso de Faten conecta dos realidades. Por un lado, el crecimiento del fútbol femenino en Marruecos, que en los últimos años ha ganado visibilidad y estructura.

Por otro, las dificultades sociales y económicas que siguen afectando a muchos jóvenes, incluso a quienes forman parte de entornos deportivos organizados.

Su muerte ha dejado una huella profunda en su club y en el vestuario. También en un país que observa cómo el deporte no es ajeno a los problemas estructurales.

La historia de Faten no es aislada, pero sí especialmente simbólica: una futbolista que cambió el césped por el mar en busca de una oportunidad que nunca llegó.