Roberto Carlos.

Roberto Carlos. GTRES

Fútbol

El éxito de Roberto Carlos, 53 años, lejos del fútbol: nuevo propietario de un club centenario junto a otra leyenda

El ex del Real Madrid se ha aliado con Ronaldo Nazario para tomar el control del Internacional de Limeira.

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Guillermo Echeverría
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Roberto Carlos continúa estrechamente ligado al deporte que lo coronó en lo más alto de la élite mundial, aunque ahora desde una trinchera muy diferente: la gestión ejecutiva y las finanzas deportivas.

El histórico carrilero izquierdo del Real Madrid y de la selección brasileña ha dado un paso firme en su faceta empresarial al confirmar la adquisición de la Sociedad Anónima del Fútbol (SAF) del Internacional de Limeira, una emblemática institución del interior paulista con más de un siglo de historia.

Este importante movimiento estratégico no lo ha realizado en solitario. Fiel al espíritu colectivo que lo llevó a conquistar la gloria en el Mundial de 2002, el exfutbolista ha unido fuerzas con Ronaldo Nazário.

Ambos lideran un ambicioso consorcio internacional en el que participan figuras clave del sector como el ejecutivo deportivo Enrico Ambrogini, exdirector de operaciones del Cruzeiro, e importantes socios estratégicos procedentes de Oriente Medio y del continente africano.

La llegada de este heterogéneo grupo representa un auténtico soplo de aire fresco para la Inter de Limeira, entidad fundada en 1913 que en 1986 hizo historia al convertirse en el primer equipo del interior en conquistar el codiciado Campeonato Paulista.

Roberto Carlos, exjugador del Real Madrid. Foto: Instagram (@oficialrc3)

Roberto Carlos, exjugador del Real Madrid. Foto: Instagram (@oficialrc3) FIFA

El proyecto diseñado por los nuevos propietarios no se limita únicamente al desembarco de capital económico, sino que plantea un modelo de transformación integral para la entidad.

La hoja de ruta trazada contempla una inyección financiera cercana a los 20 millones de reales durante los primeros dos años de gestión.

Este presupuesto estará destinado de forma prioritaria a la remodelación de las instalaciones del club, a la modernización de su centro de entrenamiento, al saneamiento de la deuda institucional y a una profunda reestructuración del fútbol base para convertir a la región en un polo captador de jóvenes talentos.

Con esta maniobra, los inversores buscan devolver el protagonismo a los equipos históricos del país.

El propio Roberto Carlos ha manifestado que el objetivo principal de la operación reside en reorganizar paulatinamente los clubes de gran tradición en el interior de Brasil, profesionalizar sus estructuras administrativas y garantizar que continúen siendo una cantera inagotable de futbolistas para la élite mundial.

La adquisición se enmarca plenamente dentro del proceso de profunda transformación que experimenta el fútbol brasileño, donde cada vez más entidades tradicionales adoptan el modelo de SAF para sanear sus cuentas y ganar competitividad en los terrenos de juego.

Con este ambicioso paso, Roberto Carlos demuestra que su mentalidad ganadora permanece intacta lejos del césped, afianzándose a sus 53 años como un empresario de éxito capaz de rediseñar el mapa deportivo desde los despachos.