Alberto Bueno, durante su etapa en el Real Madrid.

Alberto Bueno, durante su etapa en el Real Madrid.

Fútbol

Alberto Bueno, 38 años: "Siempre he tenido algún asesor financiero que me ha ayudado a diversificar el dinero"

El futbolista del Real Madrid Castilla se define como alguien poco atrevido en relación con las inversiones.

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Pocos afortunados pueden decir que jugaron con el Real Madrid, que brillaron en el Rayo Vallecano, en el Valladolid e incluso en el fútbol griego, pero aún menos consiguen explicar con normalidad cómo se organiza la vida cuando la carrera deportiva termina.

Alberto Bueno es uno de esos exfutbolistas que, lejos de imaginar que el fútbol dura para siempre, ha construido su futuro con la misma disciplina que ponía en el campo.

En una conversación en el podcast Los Fulanos, Bueno se abre sobre su relación con el dinero y su vida tras retirarse. No se presenta como un inversor sofisticado ni como un gurú financiero, sino como alguien que ha aprendido a escuchar consejos y a no tirarse al vacío en proyectos que no entiende. Y en eso, quizá, está buena parte de su fortuna más valiosa: la tranquilidad económica.

"Siempre he tenido alguna persona que me ha ayudado", reconoce. "Es verdad que mis mayores esfuerzos siempre han estado en que ese ingreso estuviera presente. Es decir, que mi talento, que era jugar al fútbol, tuviera el sitio adecuado y el contrato más interesante para poder desempeñarlo con el mayor tiempo posible".

Pero, sobre todo, destaca que nunca ha ido solo. "Siempre me ha apoyado en alguien que me ha ido un poco asesorando", cuenta. "Alguna vez he tenido, digamos, repartido un poco el dinero, como me ha ido aconsejando. Y bueno, contento".

Alberto Bueno celebra un gol en el Rayo Vallecano.

Alberto Bueno celebra un gol en el Rayo Vallecano.

Esa dependencia del consejo ajeno no suena a debilidad, sino a pragmatismo: un deportista consciente de que, en el terreno económico, no nació experto.

En esa misma línea, Bueno se define como alguien poco atrevido: "No he sido muy atrevido yo en esas cosas, ¿sabes? O sea, no he sido. Y a nivel de familia, siempre me han dicho: 'Oye, mira, en los sitios donde no sabes estar, no estés'".

Un futbolista humilde

Esa advertencia familiar le ha servido como brújula. "Si no manejo el negocio y un colega me dice: 'Vamos a montar una bolera'… mal, ¿no?”, ironiza. "Entonces, entiendo que tengo diversificado un poco mi parte económica y, a partir de ahí, lo que me interesa es ser feliz con lo que tengo".

El madrileño tampoco cultiva la imagen de hombre ostentoso. "No soy superpretencioso, no quiero vivir de una manera ostentosa. Nunca lo he sido", subraya.

"Me he criado en una familia humilde y me gustaría seguir inculcándole a mis hijos eso, porque creo que es un valor muy importante". Para él, el tamaño de la casa -"sea de 20 m², 80 m² o 200 m²"- no cambia nada esencial: lo que importa es que sus hijos aprendan a ganarse lo que deseen por sí mismos.

La entrevista dibuja a un exfutbolista que ha llevado su misma lógica al terreno económico: control, asesoramiento, diversificación y una idea clara de qué significa éxito.

En sus palabras, no hay grandes lecciones de bolsa ni trucos mágicos, sino una lección sencilla: cuidar el dinero con la misma cabeza con la que cuidó su carrera.