Lucas Vázquez, en un fotomontaje.

Lucas Vázquez, en un fotomontaje.

Fútbol

El pueblo español en el que se refugia Lucas Vázquez: la fiesta del cocido, romerías y yacimientos con joyas de oro

El gallego, ex del Real Madrid y ahora en el Bayer Leverkusen, hunde sus raíces en una localidad coruñesa.

Más información: Sergio Reguilón, 29 años: "Pago 19.000 dólares al mes en Miami y es poco en comparación con los 26.000 de Londres"

A. M.
Publicada

Curtis, un rincón rural de la comarca de Betanzos en A Coruña (Galicia), es mucho más que el pueblo natal del exfutbolista del Real Madrid Lucas Vázquez.

Con apenas 4.000 habitantes, este municipio se erige como un oasis de tradición gallega donde el tiempo parece detenerse entre ferias centenarias, sabores ancestrales y un patrimonio que guarda secretos de la prehistoria.

Vázquez, nacido aquí en 1991, regresa con frecuencia a su Curtis, donde su familia regenta un restaurante típico y el Ayuntamiento lo honra con un campo de fútbol a su nombre.

La vida en Curtis gira en torno a sus ferias tradicionales, celebradas los días 9 y 23 de cada mes en el Recinto Feiral.

Herederas de los mercados del siglo XIX que brotaron junto a la estación de tren inaugurada en 1883, estas citas reúnen a agricultores, ganaderos y visitantes en un bullicio de puestos con nabizas, frutas, quesos artesanales y ganado.

El cocido, punto clave

Un punto álgido es la Festa do Cocido, que congrega a la comarca para degustar el guiso típico gallego en un ambiente festivo con música y concursos.

No menos emblemática es la Feira 1900, en julio, una recreación histórica con oficios antiguos como la forja o el canteiro, gaitas y aromas que transportan al pasado.

Las romerías y fiestas patronales completan el calendario. Del 30 de agosto al 2 de septiembre, las fiestas de la patrona incluyen procesiones, verbenas y pasacalles.

Otras citas como la Fiesta de las Flores en mayo, Santa Juliana en junio o el Caldo Gallego en diciembre mantienen viva la devoción popular. La Ruta do Champiñón en octubre y O Xantar de Abril, con menús de codillo y empanada, atraen a moteros y gourmets.

La gastronomía es el alma de Curtis. Nabiza (berza gallega), queso tetilla y champiñones reinan en platos como pulpo á feira, churrasco o merluza en salsa verde. La Ruta da Nabiza e Queixo, con 23 locales participantes, ofrece tapas gratuitas y maridajes perfectos.

Pero Curtis también esconde tesoros históricos. Yacimientos como el Castro de Castelo (Santa María de Foxado) revelaron torques y brazaletes de oro, expuestos en el Museo de Pontevedra, junto a monedas de oro-plata.

Otros castros en Frádegas y Vilardois, la Iglesia de Santa María de Fisteus (siglo X) y el Centro Etnográfico de Teixeiro narran milenios de historia. La Ponte Vella de la Castellana, cerca del Monasterio de Sobrado dos Monxes, añade encanto medieval.

Para Vázquez, Curtis representa raíces y refugio. Este pueblo humilde, con su economía agrícola y su hospitalidad, demuestra que la fama no borra el arraigo. Curtis invita a descubrir Galicia en estado puro: tradición, sabor y misterio arqueológico en un mismo horizonte.