Los jugadores del Rayo Vallecano celebran con su afición la victoria contra el Estrasburgo.

Los jugadores del Rayo Vallecano celebran con su afición la victoria contra el Estrasburgo. EFE

Fútbol

El Rayo Vallecano se cita con la Historia: un barrio a la conquista de Europa pasando por la fortaleza de Estrasburgo

Los de Iñigo Pérez defienden el 1-0 de la ida en Vallecas y están a un paso de alcanzar la final de la Conference League.

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90 minutos. A lo sumo 120. Eso es lo que le separa al Rayo Vallecano de disputar su primera final europea. Una cita con la historia en Estrasburgo que servirá como penúltima parada antes de la gran final de Leipzig del 27 de mayo.

La Conference League se ha convertido en la ilusión de un barrio que sueña con ver a su equipo campeón. Un camino que comenzó a construirse a finales de agosto en la fase previa, que continuó con una notable fase de liga y que ha sido un cuento de hadas desde las eliminatorias. Hasta llegar al Stade de la Meinau, un paso de la final. Toca rematar la faena.

Los de Iñigo Pérez viajan a Francia con todos disponibles. Álvaro García, que ha sido duda hasta última hora, llegará justo a la cita, pero estará presente para intentar ayudar a su equipo en los últimos minutos. No podía perderse la gran estrella del Rayo el partido más importante de la historia de su club.

El Rayo se presentará al Estrasburgo con una mínima ventaja después de salir vencedor en el primer envite de Vallecas. Un triunfo por 1-0 gracias al gol de Alemao, pero cuyo resultado pudo ser mayor visto lo visto sobre el terreno de juego.

A los madrileños les vale el empate, pero el nivel y la dificultad aumenta lejos del calor de su feudo. Cerca estuvieron de pagarlo en Atenas en los cuartos de final (casi echan por tierra un 3-0 en la ida frente al AEK) y esperan haber aprendido la lección y no cometer los mismos errores ante el Estrasburgo.

Momento de dudas

El cuadro francés se juega buena parte de su temporada en este partido. Lejos de su mejor versión en Ligue 1 y golpeado recientemente tras caer en semifinales de la Copa de Francia ante el Niza (0-2), el conjunto alsaciano ve en la Conference League su gran vía para regresar a Europa el próximo curso.

Pese a haber competido bien en ambos torneos coperos y haber asegurado la permanencia sin excesivos apuros, la exigencia del proyecto pasa por repetir presencia continental.

Todo ello dentro del ecosistema BlueCo, el modelo multiclub impulsado por Todd Boehly, que suma al Estrasburgo a su red tras hacerse con el Chelsea en 2022 y con el club francés en 2023. Sin embargo, el equipo llega a esta cita condicionado por varios contratiempos importantes.

Liam Rosenior, durante su etapa en el Estrasburgo.

Liam Rosenior, durante su etapa en el Estrasburgo. EFE

La más importante, aunque tuvo lugar en enero, es la de Rosenior. El inglés, que llegó a mantener al equipo en puestos Champions durante el primer tramo de curso, dejó el club para poner rumbo al Chelsea. Llegó Gary O'Neil, pero las sensaciones no son las mismas.

Además, las bajas de Panichelli (ex del Mirandés y quien era máximo goleador de la Ligue 1) y de Emmanuel Emegha, el Estrasburgo llega muy mermado al partido más importante de su temporada. Eso sí, con el apoyo de los más de 25.000 aficionados que caben en su estadio.

Una fortaleza

Y es que el Stade de la Meinau se ha convertido en una verdadera fortaleza para el Estrasburgo. No han perdido ningún partido en esta Conference en su estadio y vienen de protagonizar una gran remontada. Algo similar a lo que necesitarán este jueves.

Sucumbieron 2-0 frente al Mainz a domicilio, pero fueron capaces de darle la vuelta a la eliminatoria con un contundente 4-0 ante su gente de la mano de un Julio Enciso intratable. El paraguayo es la referencia ante las bajas y muchas de las opciones para obtener el billete a la final pasarán por él.

Imagen del Stade de la Meinau.

Imagen del Stade de la Meinau. EFE

El Rayo es consciente de lo que le espera. Pero no estarán solos, 1.600 aficionados rayistas intentarán llevarlos en volandas para hacer de una noche ya de por sí inolvidable, una de las más importantes de la historia de su club,