Manu Bueno durante el partido Sevilla - Oviedo

Manu Bueno durante el partido Sevilla - Oviedo EFE

Fútbol

El Sevilla es un polvorín: insultos y amenazas de muerte a los jugadores a su llegada tras la derrota contra el Oviedo

Un grupo de encapuchados increpó e insultó a los jugadores después de perder el partido y quedarse a tan solo dos puntos del descenso.

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El Sevilla FC no está atravesando un buen momento deportivo. El equipo se encuentra a tan solo dos puntos del descenso después de perder contra el Real Oviedo en la anterior jornada de La Liga.

Una situación que está empezando a ser habitual en el club andaluz. Acostumbrado a estar en lo más arriba de la clasificación y a ganar competiciones europeas, los últimos dos años son todo lo contrario, quedando la temporada pasada a solo un punto del descenso.

Esta situación tiene a la afición del Sevilla en un enfado constante y algunos, pertenecientes a grupos ultras, fueron encapuchados a recibir al equipo con insultos y amenazas. Una escena vergonzosa que necesitó de la intervención de la policía.

Todo ocurrió a la llegada de los jugadores al Aeropuerto de San Pablo, en las puertas se hallaban los ultras que comenzaron con los insultos y las increpaciones: "Fuera, irse. Hijos de p***, fuera".

No se quedaron ahí, comenzaron a subir la intensidad y a pedir la muerte del actual presidente del Sevilla, José María del Nido Carrasco: "Junior muérete. Da la cara, cagón".

Gudelj durante el partido Sevilla - Oviedo.

Gudelj durante el partido Sevilla - Oviedo. EFE

Una vez abandonaron los jugadores el aeropuerto, se dirigieron a la ciudad deportiva donde también les esperaban los ultras. El propio Sevilla pidió la intervención de la policía para frenar la subida de tensión y evitar de esta manera incidentes.

La propia Liga ha denunciado los hechos que se vivieron: "Quien traspasa la línea de la crítica y entra en la amenaza, la intimidación o el acoso deja de actuar como aficionado y pasa a actuar como violento".

Y es que aunque estos hechos no se pueden dar, lo cierto es que la situación que está viviendo deportivamente el Sevilla es de auténtica película de terror. El propio Kike Salas es consciente de ello: "Queremos pedir disculpas a la afición, no se merece esto".

No es la primera vez que ocurren este tipo de actos con los ultras, ya el año pasado también increparon a los futbolistas a final de temporada, pero esta vez la tensión era mayor por culpa de la mala dinámica del equipo.

Con la derrota del domingo, el conjunto andaluz se convierte en el equipo más goleado de La Liga y se coloca a tan solo dos puntos del descenso, una situación que ya vivió el año pasado.

A nivel institucional también hay problemas en el Sevilla, peleas entre padre e hijo y la mala gestión en los mercados, ha provocado que la situación en el club sea un desastre.

Un conjunto de problemas que ha provocado la baja posición del equipo y que de no revertirse puede acabar con el descenso de los andaluces a segunda división. Algo que no ocurre desde la temporada del año 2000 y que supondría un debacle en un club como el Sevilla.