Marcos Llorente, en el calentamiento previo al partido ante el Tottenham.

Marcos Llorente, en el calentamiento previo al partido ante el Tottenham. Europa Press

Fútbol

Marcos Llorente (30), futbolista: "Hago ayuno nocturno. Solo como de día y a las 22:15 horas ya estoy metido en la cama"

El polivante jugador del Atlético de Madrid sigue una rutina de vida "paleo" y optimización biológica muy estricta, enfocada en la luz natural y la salud mitocondrial.

Más información: El pueblo español donde Fermín desconecta en vacaciones: 2.000 habitantes, naturaleza y un legado minero

C. S.
Publicada
Actualizada

Marcos Llorente encarna el perfil del deportista total. Su obsesión por el cuidado físico le ha convertido en un ejemplo para muchos futbolistas y en una pieza imprescindible para el Atlético de Madrid, donde su fiabilidad le permite competir al máximo nivel con el objetivo de regresar a la selección española.

Más allá del césped, el centrocampista rojiblanco se ha consolidado también como una figura de referencia en redes sociales por su particular visión del estilo de vida saludable. Dieta paleo, exposición al sol, grounding, gafas con cristales amarillos y luz roja en casa al caer la tarde forman parte de un ideario que difunde con naturalidad y convicción.

Llorente representa un perfil poco habitual dentro del deporte de élite. Una manera de entender la salud y el rendimiento que, en parte, hunde sus raíces en la influencia familiar de su padre, Paco, y de su tío, Julio, de quienes ha heredado la atención extrema por la alimentación y los hábitos saludables.

Su apuesta nutricional gira en torno a la dieta paleo, basada en una alimentación inspirada en la de los antiguos cazadores-recolectores y centrada en productos lo más naturales posible. En su rutina no tienen cabida cereales, legumbres, lácteos ni alimentos ultraprocesados.

Tampoco azúcares refinados ni aceites industriales. Su dieta se apoya en carne, pescado, huevos, verduras, frutas y fuentes de carbohidratos como el boniato, la patata o la yuca.

Marcos Llorente, en una concentración de la Selección

Marcos Llorente, en una concentración de la Selección RFEF

Todo ello, según defiende, respaldado por una base científica que trata de aplicar de forma rigurosa en cada una de sus rutinas diarias. De hecho, Llorente admite sentirse más cómodo hablando de salud que de fútbol.

Aunque entiende el fútbol como su profesión, su interés personal parece ir mucho más allá del balón. Su pasión por la preparación física le lleva incluso a contemplar un futuro profesional vinculado a este ámbito una vez ponga fin a su carrera deportiva, descartando seguir ligado al fútbol cuando llegue el momento de retirarse.

"Hay que estar el máximo posible de horas al día en el exterior disfrutando del sol. Me levanto pronto y salgo a mi jardín, espero a que amanezca y luego me preparo mi café al que añado dos o tres cucharadas de mantequilla", relata el jugador, que comparte buena parte de estos hábitos en sus redes sociales.

En una entrevista en El Partidazo de COPE, Llorente se ha sincerado sobre su rutina diaria, revelando detalles que no han dejado indiferente a nadie. "Me levanto a las ocho de la mañana, espero a que amanezca y salgo un rato a la calle. Luego subo y me preparo mi café: dos o tres cucharadas de mantequilla, lo remuevo y listo. Me da energía, es grasa saludable", confesó con naturalidad. 

El ayuno, precisamente, es uno de los pilares de su estilo de vida. Llorente asegura que no come de noche: "Solo como de día. Desayuno, como y ceno siempre que haya luz natural. En invierno ceno a las 17:30, en verano un poco más tarde, antes de que anochezca". Su jornada concluye temprano: "A las 22:15 ya estoy en la cama", comentó entre risas.

Entre esas costumbres destaca su defensa del grounding, una práctica que realiza a diario a primera hora del día y que consiste en caminar descalzo en contacto con la naturaleza. Según sostiene, este hábito puede fortalecer la musculatura del pie y contribuir a la prevención de lesiones.

Otra de sus rutinas más conocidas es el uso de luz roja en el hogar al anochecer, así como el empleo de gafas con cristales amarillos durante el día en espacios interiores.

"La luz roja es la única que utilizo en casa. Durante el día no la pongo porque estoy fuera en el jardín o entra luz en casa por las ventanas. Cuando se va el sol es la luz que tengo por toda la casa, con lámparas que meten el rojo y el infrarrojo dentro de la habitación para que sea más similar a la luz que hay fuera de tu casa", explica.

Sobre las gafas, añade: "Las gafas amarillas son para cuando estás durante el día en interiores; fuera nunca hay que llevar gafas de ningún tipo porque los rayos de sol te deben dar en los ojos y en la piel sin nada que interfiera. Y las gafas con cristal rojo filtran la luz azul de las lámparas, las televisiones, los móviles y hacen que solo pase el rojo".

Las estelas de los aviones

El futbolista sostiene que reducir la exposición a la luz azul y verde procedente de pantallas y de la iluminación artificial favorece la producción natural de melatonina, respeta los ritmos circadianos y mejora la calidad del sueño.

"Ahora la gente se preocupa mucho más por su salud y se plantea las cosas. Ven curioso lo que hago y me preguntan mucho", afirma.

Sin embargo, su actividad en redes también ha estado rodeada de polémica. La última controversia ha llegado a raíz de sus publicaciones sobre las estelas de condensación de los aviones, que vincula a una supuesta manipulación del clima mediante productos químicos potencialmente nocivos para la salud.

Marcos Llorente, en un acto con la Selección

Marcos Llorente, en un acto con la Selección AFP7 / Europa Press

Una postura que recuerda a la ya discutida defensa que realizó en el verano de 2024 sobre tomar el sol sin crema protectora.

"Miro al cielo y eso no lo había visto nunca, un rastro de 40 estelas que tapa el sol y genera nubes no es normal. Lo intento transmitir y aunque hay mucha gente que dice que es vapor de agua, lo que está ocurriendo no es normal y se debería explicar", aseguró.