Alejandro Domínguez, durante un acto.

Alejandro Domínguez, durante un acto. REUTERS

Fútbol

El palo de la Conmebol a la selección española: "Argentina es campeona de la Finalissima; España no se presentó"

Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol echó más leña al fuego sobre el partido cancelado entre Argentina y España previsto para el 27 de marzo.

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El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, encendió el debate por la Finalissima con unas polémicas declaraciones en contra de la selección española.

El dirigente paraguayo fue preguntado sobre la cancelación del encuentro entre España y la selección argentina que debía disputarse el próximo viernes 27 de marzo: "¿Sabés quién es el bicampeón? Somos bicampeones de la Finalissima. No se presentaron", dijo.

Domínguez fue mucho más allá de la diplomacia. "Si aplicamos walkover, Argentina es bicampeón de la Finalissima. Hay que creérsela. El pasto del vecino no es tan verde", lanzó el dirigente, en referencia a la supuesta superioridad del fútbol europeo.

También apuntó a la agenda de España: "Nos enteramos de que España va a jugar el 31 de marzo en Barcelona", dejando caer que el argumento logístico no era del todo convincente.

El presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, acompañó la provocación con una sonrisa: "Si aplicamos el walkover, Argentina ya es bicampeona de la Finalissima". Ambos dirigentes cerraron filas y presentaron a Argentina como la parte dispuesta a jugar en cualquier condición: "Estamos dispuestos a jugar en cancha chica y grande, en el empedrado o en el potrero", remató Domínguez.

Idas y venidas

La Finalissima estaba programada para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Doha, Qatar. Sin embargo, la escalada del conflicto bélico en Oriente Próximo -desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán- hizo inviable disputar el partido en esa sede.

A partir de ahí, comenzó una guerra de comunicados entre UEFA y Conmebol que terminó derivando en la cancelación definitiva del partido el 14 de marzo.

La UEFA propuso tres alternativas. La primera: celebrar el partido en el Santiago Bernabéu de Madrid el 27 de marzo con un reparto del 50% de entradas para cada afición. Argentina y la AFA rechazaron esta opción, alegando que Madrid no era una sede neutral.

La segunda alternativa consistía en dos partidos: uno en el Bernabéu y otro en Buenos Aires. También fue descartada. La tercera oferta pedía a Argentina el compromiso de jugar el 27 o el 30 de marzo en cualquier sede neutral europea. Rechazada igualmente.

Desde el lado sudamericano, la AFA propuso jugar el 31 de marzo en Italia, pero la UEFA y la Real Federación Española de Fútbol no aceptaron. Argentina también llegó a plantear aplazar el encuentro para después del Mundial 2026, algo que resultaba inviable para el calendario europeo.