Thiago Pitarch, con raíces marroquíes, tiene familia en Ceuta

Thiago Pitarch, con raíces marroquíes, tiene familia en Ceuta EE

Fútbol

Ni Málaga, ni Algeciras: la ciudad del sur de España donde Thiago Pitarch tiene familia y a la que suele viajar de vacaciones

El canterano del Real Madrid es la revelación del equipo que dirige Álvaro Arbeloa tras su titularidad en la victoria contra el Manchester City.

Más información: Thierry Henry, exfutbolista: "Quiero hablar de Thiago Pitarch. No sé ni pronunciar su nombre, pero qué partido hizo"

J. P.
Publicada

Cuando el nombre de Thiago Pitarch empezó a colarse en las alineaciones del Real Madrid, la mayoría de aficionados apenas sabía situar al centrocampista en el mapa.

Nacido en Fuenlabrada el 3 de agosto de 2007, criado entre bloques de pisos del sur de Madrid y formado en canteras modestas antes de aterrizar en Valdebebas, su biografía parecía la de cualquier chaval del extrarradio madrileño. Sin embargo, su historia familiar esconde un capítulo que conecta al canterano blanco con otra ciudad que es Ceuta.

El vínculo del joven mediocentro con la ciudad autónoma viene de lejos. Su abuela paterna nació allí, al igual que varios de sus tíos abuelos, que crecieron y vivieron en sus calles antes de que parte de la familia se trasladase a la Península. Ese hilo familiar nunca se rompió.

Según han contado medios locales ceutíes, los Pitarch aprovechan los periodos de descanso para cruzar el Estrecho y pasar tiempo con los parientes que siguen en la ciudad. Para Thiago, esos viajes forman parte de su identidad tanto como el balón.

Esa raíz ceutí enlaza con las raíces marroquíes del futbolista. Por la rama paterna, sus abuelos proceden de Al Hoceima, localidad rifeña del norte de Marruecos, lo que le otorga doble nacionalidad: española y marroquí.

Thiago Pitarch junto a sus padres en la Ciudad Real Madrid

Thiago Pitarch junto a sus padres en la Ciudad Real Madrid Redes sociales

Una condición que ha despertado el interés de la federación marroquí, que ya se habría puesto en contacto con su padre Javier para tantear que vista la camiseta de los Leones del Atlas, siguiendo el camino que recorrió Brahim Díaz. De momento, Pitarch ha optado por representar a España en inferiores, donde ha llegado hasta la Sub20.

Más allá de pasaportes y selecciones, lo que define a Pitarch fuera del campo es la cercanía con su entorno. Sus padres, Javier y Rosa, han sido el motor silencioso de una carrera construida a base de kilómetros en coche hacia entrenamientos en Getafe, Leganés y Valdebebas.

"Mis padres son mi principal punto de apoyo, me han acompañado en todos los viajes y han estado en las buenas y en las malas", reconoció el jugador en Realmadrid TV tras debutar en Champions en Da Luz frente al Benfica.

Aquella noche se viralizó la imagen de su padre llorando en la grada mientras abrazaba a su hijo, una estampa que retrata a una familia que vive cada paso del canterano como propio.

Esa naturalidad se percibe en detalles cotidianos. Pitarch se ha convertido en uno de los jugadores que más tiempo dedica a los aficionados a la salida del Bernabéu, firmando camisetas y haciéndose fotos sin prisa incluso tras derrotas.

En Valdebebas repiten una frase sobre él: "El trabajo es innegociable para él". Una filosofía que mamó en casa antes que en ningún vestuario.

Ceuta, Fuenlabrada, Al Hoceima. Tres puntos en el mapa que dibujan la identidad de un chico de 18 años al que Thierry Henry dedicó elogios en televisión sin saber pronunciar su apellido. Quizá lo que mejor explica a Thiago Pitarch no está en las estadísticas, sino en esos viajes al sur que le recuerdan de dónde viene.