Guardiola, en un partido reciente del Manchester City.

Guardiola, en un partido reciente del Manchester City. REUTERS

Fútbol

Guardiola y su enésima contradicción: defiende dictaduras y desprecia a la "autoritaria" España

El técnico del City insistió en sus ataques a la democracia española a la vez que se enriquece con el dinero de países como Qatar, Arabia Saudí o Emiratos.

"Cada país decide la forma en que quieren vivir ellos mismos". La frase es de Pep Guardiola y al país al que se refiere es a Emiratos Árabes Unidos, el país, a través del jeque que manda en el Manchester City, que le paga el sueldo en el equipo inglés. Un periodista, en la rueda de prensa posterior a la final de la Copa de la Liga, le preguntó al catalán por su vertiente política. "¿Cómo concilia trabajar para el jeque de Emiratos Árabes y defender, con el lazo amarillo, la libertad y la democracia?", le cuestionó.

La frase de Guardiola, la que han leído al inicio. El entrenador del City, siguiendo la estela de Xavi Hernández, aseguró sin rubor que si la gente de este país vive en una dictadura es porque así quieren. El exfutbolista del Barcelona ya dijo que en Qatar viven "felices" y "están encantados con la familia real, llevan sus fotografías en el coche, les dan un sueldo por ser de allí y cuidan a sus ciudadanos”.

Que Guardiola es independentista no tiene duda nadie. Es algo reconocido por el propio técnico y así tiene derecho a serlo. Candidato al Parlament por 'Junts Pel Sí' en las elecciones autonómicas catalanas de 2015, Pep también participó en diversos actos a favor de la independencia de Cataluña así como en apoyo al referéndum ilegal del 1 de octubre, siendo el último, el pasado mes de junio el más mediático.

El 'zasca' a Guardiola de un periodista por el lazo amarillo

Allí, junto a Puigdemont, Junqueras, Forcadell y otros líderes independentistas, Guardiola abrazó una urna, símbolo de la democracia según él, y explicó al mundo la "persecución" que sufre Cataluña por parte del "estado autoritario español". Fue un día más en la rutina de Pep, que desde que Jordi Sánchez y Jordi Cruixart, líderes de la ANC y Òmnium Cultural, fueron encarcelados, porta un lazo amarillo por el que ha sido expedientado por la Federación Inglesa y que asegura "llevará siempre".

A la vez que Guardiola hablaba de "humanidad" en el caso de los políticos independentistas presos, así como de falta de "libertad" y "democracia" sobre la situación de Cataluña, Pep elogiaba, defendía y colaboraba con las dictaduras de Oriente Medio. Es lo que le recordó el periodista en la rueda de prensa, que sacaba la enésima contradicción del exentrenador del Barcelona.

Guardiola ha defendido sin reparos a Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, tres de los países en los que menos se respetan los Derechos Humanos, lugares en los que la falta de libertad y democracia sí es real. De allí sacó dinero, de forma lícita, el actual técnico del City y la consecuencia de ello fue el elogio a estos países.

Guardiola, en un acto a favor del referéndum ilegal del 1-0.

Guardiola, en un acto a favor del referéndum ilegal del 1-0. R

La conexión con Qatar viene ya de lejos. Allí jugó, en el Al-Ahli Doha, dos años en el final de su carrera como futbolista y desde entonces ha sido una figura para endulzar el cerrado régimen catarí. Embajador (pagado) de la candidatura que después ganó al Mundial 2022, Guardiola llegó a afirmar que "Qatar es un lugar muy seguro donde los ciudadanos tienen libertad", además de elogiar ("es el país del mundo islámico más abierto") al país que más tarde sería el principal sponsor del Barcelona con Pep de entrenador.

En 2015, el Bayern de Múnich jugó un partido amistoso en Arabia Saudí, un encuentro que sacudió a la opinión pública alemana al considerar que el equipo bávaro estaba siendo cómplice del país asiático, un lugar en el que no se respetan los Derechos Humanos. Guardiola, entonces entrenador del Bayern, justificó el encuentro porque estaban allí "para jugar por la gente".

Sin embargo, en Arabia Saudí las mujeres no podían asistir a eventos deportivos, por lo que jugar por la gente era un argumento equivocado. El Bayern iba allí con un criterio únicamente económico, entendible tal y como está el mundo del fútbol, nada que ver con cualquier otra razón.

Guardiola, en una celebración en Qatar.

Guardiola, en una celebración en Qatar.

Una vez abandonó Múnich, se fue a Manchester, al equipo controlado por un jeque de Emiratos Árabes, al que el City ya ha ido a hacer caja a base de concentraciones o partidos. El millonario sueldo de Guardiola (más de 17 millones de dólares anuales) llega del dinero de otra de las dictaduras de Oriente Medio.

De ahí la enésima contradicción del técnico catalán, que porta un lazo amarillo para denunciar la falta de democracia en España a la vez que recibe dinero de países donde la libertad no llega ni a un campo de fútbol.