Evenepoel, durante la contrarreloj del Tour de Francia.

Evenepoel, durante la contrarreloj del Tour de Francia. REUTERS

Ciclismo

Evenepoel vuelve a dejar su firma en la contrarreloj y suma su segunda victoria consecutiva en el Tour de Francia

El corredor belga se exhibió en su terreno por delante de Pogacar para afianzarse en la segunda plaza de la general. Se complica el podio de Ayuso.

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Cuando se trata de contrarreloj, se habla de Remco Evenepoel. No hay más vuelta de hoja. Por algo luce ese impoluto maillot blanco con el arcoíris que le confirma como el mejor de esta especialidad, algo que se encarga de recordar él mismo exhibición tras exhibición.

El corredor belga voló en la crono de la decimosexta etapa, una lucha contra el tiempo que mezclaba la subida a un puerto de segunda categoría con unos kilómetros de descenso posteriores y un tramo para llanear. Lo tenía todo, pero aquí también se mostró Evenepoel como el más completo.

No tuvo rivales. Le endosó 28 segundos a Pogacar, que tuvo que salvar un susto en la misma curva en la que Lipowitz se cayó y se marchó para casa. Mala suerte del alemán, que peleaba por el podio.

Skjelmose firmó una buena actuación, pero aun así no pudo evitar marcharse a más de un minuto del vencedor, por mucho que se reivindicara ante su compañero Juan Ayuso, que se dejó casi 2 minutos y medio y casi dijo adiós a sus aspiraciones de terminar en el podio.

La crono dejó viva, muy viva, la pelea entre Seixas y Del Toro por el tercer puesto del cajón, seguramente la pelea más atractiva que vaya a presenciar el Tour de Francia en la tercera semana de competición.

Pogacar evita la caída

Aparecía en el calendario una crono decisiva para inaugurar el tercer y último bloque de competición, el definitivo, el que a muchos se le atraganta.

Muchas dudas por ver cómo respondía el cuerpo después del día de descanso y en una cita a pecho descubierto. Se confirmó que, en esta oleada de controles antidopaje que suenan a otras épocas pasadas, el equipo Red Bull BORA fue el 'agraciado' durante el día anterior, al completo.

Evenepoel respondió a la visita de los vampiros con una exhibición, aunque la fiesta no pudo ser plena en el equipo porque Florian Lipowitz tuvo que abandonar tras una caída en el tramo final. Vingegaard primero, el alemán después.

Tadej Pogacar, en pleno esfuerzo.

Tadej Pogacar, en pleno esfuerzo. REUTERS

Sorprendió Tom Pidcock en su salida con unos buenos parciales que invitaban a pensar que quería más guerra para estar arriba en la general, aunque terminó siendo relegado por los tiempos de los que estaban por encima de él.

Skjelmose empezó a marcar tiempos fuera de serie, demostrando que llega con buenas piernas a la tercera semana del Tour. Aguantó el tirón Lipowitz, no tanto Juan Ayuso, mientras que comenzó el marcaje entre Seixas y Del Toro, la pelea más clara por la tercera posición del podio.

La salida de Remco Evenepoel a escena lo puso todo patas arriba. Daba igual cuánto se esforzara el resto, Pogacar incluido, porque él sabía perfectamente lo que tenía que hacer. Empezó marcando el mejor crono desde el primer punto intermedio, y aquello ya fue inamovible.

La caída de Lipowitz con su posterior retirada puso la nota triste del día, uno menos para la pelea por la tercera posición del podio.

Evenepoel arrasó. 32 minutos y 19 segundos firmó en la meta, y le dio igual si la carretera se empinaba para arriba o para abjao.

Remco Evenepoel llega a la meta.

Remco Evenepoel llega a la meta. REUTERS

Pogacar, que tuvo que hacer malabarismos para evitar la caída en el mismo lugar donde Lipowitz cerró la carpeta, fue el único que aguantó el tirón y se dejó 28 segundos. Eso sí, agrandó las diferencias todavía más con respecto al resto.

Skjlemose recuperó más de un minuto respecto a su compañero Juan Ayuso, mientras que Seixas fue apenas 5 segundos mejor que Del Toro. Ambos están en apenas 20 segundos en la pelea por la tercera posición.