Tyler Dorsey celebra una acción frente a Fenerbahçe.

Tyler Dorsey celebra una acción frente a Fenerbahçe. EFE

Baloncesto

Un gran Olympiacos atropella a Fenerbahçe y se cita con el Real Madrid en la final de la Euroliga

Los griegos fueron superiores durante todo el partido y pasaron por encima del vigente campeón del torneo.

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El Olympiacos, en una verdadera exhibición, pasó por encima de Fenerbahçe (79-61) y se clasificó a lo grande a la final de la Euroliga. Una victoria sin fisuras ante su público que sirve como aviso al Real Madrid o Valencia Basket, quienes se jugarán el pase en un duelo que se prevé igualadísimo. [Narración y estadísticas del partido]

No podrá renovar el título el conjunto turco. Estuvieron superados en todo momento, tardaron casi siete minutos en anotar su primera canasta y siempre tuvo que ir a remolque. Acabó sin premio y entregado ante un Olympiacos totalmente desatado.

Desde mucho antes del salto inicial, la afición griega ya había tomado las calles de Atenas para vivir un choque de alto nivel entre el Olympiacos, líder de la fase regular, y el vigente campeón, el Fenerbahçe. El OAKA presentó una clara mayoría rojiblanca en sus gradas, impulsada por el factor local.

El partido arrancó con imprecisiones por parte de ambos equipos, especialmente desde el perímetro, hasta que Thomas Walkup rompió el cero en el marcador tras más de dos minutos de juego. A partir de ahí, el Olympiacos impuso su ritmo y firmó un contundente 10-0 en apenas seis minutos, con un inspirado Tyler Dorsey liderando el ataque.

El conjunto turco no encontraba soluciones y acumulaba errores, con lanzamientos lejanos muy desacertados. No fue hasta pasado el ecuador del primer cuarto cuando logró estrenar su casillero, gracias a Birch. Poco a poco, Fenerbahce empezó a reaccionar con un triple de Nando De Colo y la aportación de Wade Baldwin IV.

Ese impulso permitió a los de Estambul frenar momentáneamente el empuje local, aunque el primer cuarto concluyó con ventaja para Olympiacos (18-12). El guion se mantuvo en el segundo periodo, con el equipo de Bartzokas dominando y ampliando la diferencia, apoyado también en la aportación ofensiva de Alec Peters.

La defensa del Olympiacos se convirtió en un muro y dejó al Fenerbahce seis minutos sin anotar en el segundo cuarto. En la recta final antes del descanso, los turcos lograron reaccionar y recortar distancias hasta colocarse a nueve puntos (33-24), aunque seguían sufriendo para superar la intensidad griega, especialmente en el rebote.

Durante el descanso, Dorsey destacó que la clave estaba en la solidez defensiva, la circulación de balón y la eficacia en transición. Tras la reanudación, el escolta estadounidense volvió a marcar diferencias y, junto a Peters, mantuvo el control del encuentro, ampliando la ventaja hasta el 48-34.

El Olympiacos llegó al final del tercer cuarto con una renta cómoda de quince puntos (56-41), con Sasha Vezenkov asumiendo también protagonismo. Mientras tanto, el Fenerbahce seguía sin encontrar acierto ni en tiros exteriores ni en media distancia.

Sin embargo, el partido aún no estaba decidido. A falta de poco más de ocho minutos, los turcos firmaron un parcial de 8-0 que les permitió recortar hasta los siete puntos, con Tarik Biberovic liderando el intento de remontada.

Pese a ello, el Olympiacos supo gestionar su ventaja en los minutos finales y capitalizó el tardío despertar de su rival para asegurar su clasificación a la final. Tres años después de quedarse a un solo punto del título frente al Real Madrid en Kaunas (79-78), los griegos vuelven a luchar por la Euroliga.

El conjunto heleno aspira ahora a su cuarta corona continental, tras las logradas en 1997, 2012 y 2013. Además, lo hace en casa, ante su afición y eliminando al campeón vigente, en un escenario especial como el OAKA, habitual pista de su eterno rival, el Panathinaikos.

Su rival saldrá del enfrentamiento entre el Real Madrid y el Valencia Basket, que se disputa a continuación.