Campazzo, con el balón en el partido ante Olympiacos.

Campazzo, con el balón en el partido ante Olympiacos. EFE

Baloncesto

Las cuentas del Real Madrid para meterse en los playoffs de la Euroliga y asegurarse el factor cancha en las últimas jornadas

La derrota ante Olympiacos le complica las cosas al conjunto blanco, sobre todo con su balance fuera del Movistar Arena (5 victorias, 13 derrotas).

Más información: El Real Madrid sucumbe con claridad en la cancha del Olympiacos y cede en la pelea por el liderato de la Euroliga

Publicada

Restan dos jornadas para el final de la fase regular de la Euroliga y el Real Madrid, quinto clasificado, ya está echando cuentas para cumplir el objetivo de clasificarse a los playoffs -algo que no consiguió el año pasado- y tener el factor campo a su favor.

Y es que la derrota en El Pireo (102-88) provoca un horizonte muy complicado. El balance fuera del Movistar Arena es de 5-13, el peor entre los 13 primeros clasificados y sólo mejor que el del Bayern, la Virtus, el Kosner Baskonia, el Anadolu Efes y el ASVEL Villeurbanne. 

Las derrotas ante la Virtus Bolonia, Bayern Múnich, París Basketball, Dubái Basketball, Zalgiris Kaunas y Baskonia pesan y en estos momentos de la temporada todavía más.

Varios de esos partidos se escaparon en los últimos minutos. "Estamos haciendo una gran temporada. Hemos perdido cinco partidos por uno o dos puntos. A veces por mala suerte otra por alguna decisión errónea, otras por falta de control cuando podíamos haberlos cerrado. Eso es lo único que creo que echamos de menos en general", valoró Sergio Scariolo tras caer ante Olympiacos.

De todas esas derrotas, la que más pesa ahora mismo es la que ha dejado al Real Madrid, a falta de que se cierre la jornada, en una delicada quinta posición.

Si la clasificación terminara así, el conjunto blanco se quedaría sin factor cancha en los playoffs. Y no es un detalle menor. Históricamente, disfrutar de esa ventaja ha sido casi decisivo en la Euroliga: el 81,2% de los equipos que la han tenido han terminado alcanzando la Final Four.

Si a eso se le suma el pobre rendimiento madridista lejos de casa, el panorama resulta inquietante.

Andrés Feliz, con el balón en el partido ante el Olympiacos.

Andrés Feliz, con el balón en el partido ante el Olympiacos. EFE

De hecho, los números del Madrid como visitante ya son los peores de su historia desde que la Euroliga adoptó el formato de todos contra todos. Más aún: sólo dos equipos lograron terminar entre los seis primeros -los actuales puestos de acceso directo al playoff- con un porcentaje de victorias fuera inferior al 27,7% que presentan ahora los blancos.

Fueron el Maccabi (3-11) y el Efes (4-11) en la temporada 2021-22. Aunque conviene matizar ese precedente: aquel curso quedaron anulados los partidos frente a los equipos rusos por la guerra en Ucrania.

Con ese lastre llega el Madrid a otro examen decisivo el jueves. Le espera una visita al Fenerbahçe, un rival que hace apenas unas semanas lideraba la clasificación, pero que atraviesa ahora una evidente crisis de resultados: suma cuatro derrotas consecutivas y ha perdido seis de sus últimos siete encuentros.

El Real Madrid echa cuentas

Sobre el papel, esa mala dinámica podría convertirlo en un adversario abordable. El problema es que, con la fragilidad que viene mostrando el Madrid a domicilio, cualquier salida se ha convertido en territorio de riesgo.

Para aspirar a terminar entre los cuatro primeros y asegurarse el factor cancha en los playoffs, el equipo de Scariolo necesita ganar sus dos partidos: el de este jueves en la parte asiática de Estambul y el de la última jornada ante el Estrella Roja.

Es la única forma de evitar cuentas, empates múltiples y la siempre incómoda calculadora. Si sólo logra una victoria en esos dos encuentros, el play-in pasaría a ser una amenaza real. Si pierde ambos, incluso podría caer hasta la octava plaza.

La derrota de este martes también dejó otra consecuencia importante: el Madrid perdió el average frente al Olympiacos, que además le saca dos triunfos en la clasificación y le cierra la puerta al liderato final de la fase regular.

Aunque, visto el historial de la competición, tampoco sería necesariamente una mala noticia: el líder nunca ha acabado levantando el título.

En caso de empate, el Madrid sí conserva varios escenarios favorables. Tiene ganado el average al Valencia Basket (+4), al AS Mónaco (+7), al Hapoel y al Barça -a ambos les venció en los dos partidos-, y también lo encarriló frente al Fenerbahçe (+26).

En cambio, lo tiene perdido con el Olympiacos (-2) y, lo que resulta más inquietante, con dos rivales que le pisan los talones: el Zalgiris (-1) y el Panathinaikos, que se llevó los dos enfrentamientos directos.