Paolo Galbiati, el entrenador de Baskonia, con la Copa del Rey. EFE
Paolo Galbiati, el arquitecto deportivo y emocional del triunfo en la Copa del Rey que cambia la historia de Baskonia
El técnico italiano llegó a estar muy discutido poco después de su llegada al banquillo, pero tras seis meses al frente del conjunto vitoriano ha conseguido un hito histórico.
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El 8 de agosto Baskonia comunicó la llegada de Paolo Galbiati al banquillo. Su aterrizaje generó dudas. El inicio no fue nada sencillo para el italiano y en octubre ya se estaba poniendo en tela de juicio su trabajo.
Dos meses apenas tardó en ser cuestionado por un inicio de temporada que él mismo calificó recientemente como "dramático". Ahora, medio año después de su llegada al Buesa Arena se puede decir que Galbiati ha cambiado la historia del club vasco.
El italiano es el arquitecto deportivo, ideológico y psicológico del increíble triunfo de Baskonia en la Copa del Rey. Su liderazgo ha hecho mejores a unos jugadores que, ni de lejos, partían como los favoritos a conquistar un torneo que ni siquiera rozaban desde hacía 17 años.
El BOSS ha hablado 🫡 pic.twitter.com/3zei7jmH4W
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No sólo eso. Las últimas tres ediciones del trofeo fetiche de nuestro baloncesto ni siquiera habían contado con la presencia de los de Vitoria. Una ausencia dura de encajar para una estructura que, antes de la de 2026, ya sumaba seis entorchados.
Ahora, este "loco" nacido en Milán en 1984 ha guiado a Baskonia a dar la gran sorpresa de esta temporada. Ha cambiado el curso de la historia del club vitoriano y se ha convertido en el corazón de las emociones del conjunto vasco.
Primero fue cuestionado
"Galbiati aterriza en Vitoria-Gasteiz con la ambición de liderar un nuevo proyecto en el Buesa Arena". Con esas palabras le daba la bienvenida Baskonia a su nuevo entrenador el pasado mes de agosto.
Hablaba el conjunto vasco de que había firmado a un técnico "con proyección, conocimiento del juego moderno y una fuerte apuesta por el desarrollo y crecimiento del equipo". Visto con la poca perspectiva que ofrece este medio año, se puede decir que Baskonia no iba muy desencaminado.
Paolo Galbiati da instrucciones a los suyos en la final ante el Real Madrid. EFE
Ahora esa premisa de "liderar un nuevo proyecto" se ha quedado más que corta. Galbiati ha cambiado el curso de la historia del club vitoriano, pero ni mucho menos todo ha sido un camino de rosas.
Los inicios fueron complicados para él. Galbiati llegó a la Liga Endesa sin conocer el idioma, con la necesidad de adaptarse a un contexto totalmente nuevo para él y además con la presión de los resultados apretando desde el inicio.
Paolo Galbiati no tiene ni palabras...
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ES MUY GRANDE LO QUE HA HECHO PARA LA HISTORIA DE @Baskonia 🔵🔴 #CopaACBxDAZN 🏀 pic.twitter.com/SD8NE6eHxi
Su arranque al frente de Baskonia fue titubeante. Una dura racha de malos resultados hizo que allá por el mes de octubre comenzaran a surgir serias voces contra él. Se dudó de su trabajo, de su continuidad, pero pudo salir adelante. Y es que a veces las cosas en el deporte son cuestión de tiempo y paciencia.
El alma del éxito
Después de tres años de ausencia, Baskonia al fin regresó al cuadro de la Copa del Rey. Lo hizo además como uno de los cabeza de serie, un alivio después de tanto tiempo mirando por la televisión la competición que quiere jugar todo el mundo.
Aquello ya fue un respaldo para el proyecto de Galbiati, pero estaba claro que ese pequeño paso no le servía de nada al italiano. Él quería más, él sabía que podía llegar a más.
Galbiati, con el puño cerrado. EFE
Una vez se metió en 'modo Copa', Galbiati se encargó de meterles una idea muy clara a los suyos en la cabeza. No eran menos que nadie, estaban allí por méritos propios y podían ser campeones.
Su mensaje caló. Cuando un entrenador conecta con el grupo de forma sincera siempre pasan cosas. Se enciende una chispa que trasciende lo deportivo y termina desencadenando hechos inimaginables.
Casi nadie se hubiera imaginado a Baskonia ganando esta edición de la Copa del Rey. Nadie apostaba con argumentos sólidos por ver a los vascos levantando el trofeo este pasado domingo.
Un "loco" convencido
El Baskonia de Galbiati arrancó su andadura en la Copa del Rey con una victoria ante La Laguna Tenerife. Aquel era el único partido en el que partía con cierto favoritismo, pero ya dejó entrever algunas de las claves del éxito.
El entrenador italiano se encargó de mencionar a los fisios del equipo como los verdaderos MVP de aquella victoria. Su labor de recuperación con los jugadores lesionados se convirtió en objeto de loa por parte del italiano, una muestra de que cuida todos los detalles e involucra hasta al último componente del cuerpo técnico.
El gran golpe sobre la mesa llegó en las semifinales. Allí eliminó al Barça, gran candidato al título, y desató los sueños de unos aficionados faltos de grandes alegrías en los últimos tiempos.
La Paoloneta 🚗 pic.twitter.com/duqOSlAhkj
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"Podía soñarlo, pero no pensaba estar aquí. El inicio de temporada fue dramático, pero el equipo siempre ha competido", comentó el míster tras dejar en la cuneta al Barcelona.
Faltaba el paso final para salir por la puerta grande. Pese a todos estos avisos, ni mucho menos salía Baskonia como favorito en la final ante un Real Madrid que quería recuperar el trono tras la derrota del año pasado.
El compromiso de Baskonia en el partido fue emocionante, la actuación de jugadores como Forrest, Luwawu-Cabarrot y Omoruyi, despampanante. El Real Madrid se convirtió en la última víctima de un entrenador que ha elevado a su grupo a un nivel impensable.
Estos son nuestros chavales 🤌🏼 pic.twitter.com/MWXSvKQiUu
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"Antes de empezar la Copa, de verdad creía que podíamos ganar el título, porque el grupo es muy bueno, es un grupo de grandes jugadores", dijo tras el partido.
"Hablé mucho con ellos, intenté convencerlos, intenté que aceptaran quizá un rol un poco más pequeño por el bien común, y hoy el bien común es la Copa", aseveró el italiano. Ese mensaje es clave, cómo ha cambiado la mentalidad de sus jugadores.
"Dije el primer día que yo soñaba con esto. Empecé mi carrera con muchas etiquetas encima: que no podía entrenar, que estaba demasiado loco, bla, bla, bla…". Ese "loco", como ya hizo en Italia el año pasado, es campeón de Copa con Baskonia y se ha ganado la confianza para mucho tiempo.