Iñaki Urdangarin junto a su razón de amor, Ainhoa Armentia, en una imagen de archivo.

Iñaki Urdangarin junto a su razón de amor, Ainhoa Armentia, en una imagen de archivo. Europa Press

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Iñaki Urdangarin, "liberado" tras su divorcio: el motivo por el que aún no habrá boda con Ainhoa y el deseo de ella

Según confirma EL ESPAÑOL, llegado el momento del 'sí, quiero' la pareja lo desea entonar en la intimidad. "Sólo se enteraría quien los case", se bromea. 

3 marzo, 2024 17:25

El exduque de Palma, Iñaki Urdangarin (56 años), y su razón de amor, Ainhoa Armentia (45), continúan con su historia de amor en Vitoria. Fue el 24 del pasado mes de enero cuando sus vidas, al menos en lo que respecta al mero carácter legal, cambiaron sustancialmente cuando se publicó que Urdangarin y la infanta Cristina (58) firmaron el divorcio

La rúbrica final se llevó a cabo en secreto, ante notario y cumpliendo los requisitos exigidos por el Código Civil. Ninguno de sus hijos estuvo presente en la firma, pero sí tuvieron que prestar consentimiento respecto a las medidas tomadas que afectan a sus vidas. Juan (24), Pablo (23), Miguel (21) e Irene (18) estuvieron representados por un apoderado.

Sea como fuere, lo que es un hecho es que Iñaki y Ainhoa ya son libres -ella también disolvió su anterior matrimonio- para estrenar una vida en común. Y así lo hicieron hace unas semanas, cuando una revista del corazón los inmortalizó mudándose a su flamante casa conyugal, en la misma urbanización donde vive la madre de él, Claire Liebaert (88). 

["El triángulo amoroso del expresidiario": así habla la prensa internacional del divorcio de Cristina e Iñaki]

Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia en una imagen caminando por las calles de Vitoria, en noviembre de 2022.

Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia en una imagen caminando por las calles de Vitoria, en noviembre de 2022. Europa Press

Ahora, cuentan a EL ESPAÑOL que Urdangarin se siente "liberado" tras esa firma que ha cambiado la vida de todos. Fue un tiempo complicado el que se vivió, previo a la disolución del matrimonio. De acuerdos y consensos.

En aquellos días tras la firma del divorcio, algunos medios de comunicación deslizaron que la boda entre Iñaki y su razón de amor iba a ser el siguiente y crucial gran paso de la pareja. Fue EL ESPAÑOL el medio que en marzo de 2023 ya habló de boda. En ese momento, apuntó una fuente de total solvencia que la pareja "había hablado" de sellar sus vidas. 

"Han sido varias las conversaciones que la pareja ha tenido a ese respecto, últimamente. A solas y con familiares. Eso sí, todavía no se ha tomado ninguna determinación oficial", hizo constar este periódico entonces. ¿Ha cambiado algo en este año que ha transcurrido? Este medio puede asegurar que no: el enlace está en el mismo punto.

Continúa siendo un proyecto de vida, pero no inminente. Iñaki y Ainhoa aún no se van a casar. De momento, desean acondicionar su nueva vida y disfrutar de esta etapa. Él quiere tener, para entonces, estabilidad laboral y una mayor normalidad entre sus hijos y Ainhoa Armentia. Eso sí, cuando llegue el día en que ambos sellen su amor lo querrán hacer en la más estricta intimidad

"Lo han pasado tan mal este tiempo que sólo se enteraría quien los case", se bromea. En otro orden de cosas, la relación de Ainhoa con los hijos de Iñaki requiere de otro ritmo. Todavía no se ha producido presentación oficial. Ella, como informó EL ESPAÑOL hace un tiempo, deja hacer a Iñaki en lo que a las relaciones de sus hijos con ella se refiere.

Cierto es, como sostuvo ¡HOLA!, que Ainhoa y Pablo Urdangarin (23) se conocieron al término de un partido donde él jugó. Fue algo improvisado y espontáneo. 

Iñaki Urdangarin viendo un partido de su hijo Pablo, en diciembre de 2023.

Iñaki Urdangarin viendo un partido de su hijo Pablo, en diciembre de 2023. Gtres

La realidad de Iñaki con los vástagos de ella es muy distinta. Una revista del corazón publicaba en noviembre de 2023 unas fotografías reveladoras de la pareja montando en bicicleta, en un sendero del bosque de Vitoria, junto al hijo mayor de Armentia, de 17 años. La publicación destacaba la complicidad del que fue duque de Palma, quien, de acuerdo al relato de la revista, "ejerció como un padre" del vástago primogénito de su razón de amor. 

Lo sorpresivo de aquellas fotografías vino porque era el primer material gráfico que atestigua la relación de Iñaki con -al menos- el hijo mayor de Ainhoa. Matizó entonces a este medio una fuente que a Iñaki y a Ainhoa no les hizo ninguna gracia verse en una revista del corazón la pasada semana. 

No ya por ellos -han ido comprendiendo que exponerse públicamente puede conllevar que un paparazzi los inmortalice-, sino por el hijo mayor de Ainhoa. Ella "se molestóal ver el reportaje. No en vano, según le consta a este medio, ella, a su entorno más próximo, le suele compartir la misma reflexión: "Pagaría por volver a ser anónima".