Enrique San Francisco en 'Se quieren'. Gtres.

Enrique San Francisco en 'Se quieren'. Gtres.

Famosos LO QUE NO SABES DE ÉL

La surrealista vida de Enrique San Francisco: el exlegionario que ha vivido de pensión en pensión

La biografía del actor da para varias películas, sus anécdotas y amistades hacen de su vida una sorpresa constante. Detenciones, robos y ejército, estos son algunos de los momentos más sorprendentes del humorista. 

Enrique San Francisco (62 años) es la imagen de los buenos y los malos años del espectáculo. Es la cara de las tropelías, los desmadres y los chascarrillos. Por su vida, llena de altibajos, han pasado las situaciones más surrealistas que un espectador puede imaginar. 

Detenciones, accidentes, relaciones y pasiones. Una conversación con él en la televisión da para tantos titulares como preguntas. Estás son las historias más inauditas del actor. 

Dando tumbos por hostales 

A los 13 años empezó su aventura madrileña. Siendo un adolescente viajó a la capital para convertirse en actor con mil pesetas en el bolsillo. Una pensión, en la que también vivió Imanol Arias (61), fue su hogar al principio. 

El actor durante la presentación de 'Arte'. Gtres.

El actor durante la presentación de 'Arte'. Gtres.

Se fraguó una relación con hostales y pensiones. Durante un tiempo vivió entre habitaciones alquiladas y hostales mientras intentaba hacerse un hueco en la gran ciudad. Cuando cumplió 17 años conoció a su padre, el actor Vicente Haro, y dejó los alquileres para vivir con él. Aunque poco tardó en abandonar el hogar paterno y a los dos años se independizó. Durante un tiempo, sus hogares eran los que tuviera con sus parejas, como Rosario Flores con la que compartió casa. Rondaba entre pensiones y hostales. Aunque a los años se mudó otra vez con su padre. 

Su amor por los niños

En su vida sentimental sólo cuatro mujeres han sido realmente importantes. Dos de ellas tenían hijos y él los crió como si fueran propios. En alguna ocasión ha confesado el sentimiento de nostalgia por no tener hijos propios porque lo que más le gustan son los animales y los críos. 

La mili y el Ejército 

El año que murió Franco, Enrique San Francisco entraba a la mili en Canarias. Él fue quien pidió entrar al servicio obligatorio, cuando fue a reclamar su sitio le detuvieron. Le habían estado buscando y no le encontraron, eso bastó para que le detuvieran antes de entrar a la mili. 

Cuando acabó el servicio obligatorio, entró voluntariamente en la Legión y se alistó como francotirador. 

Fue su madre la que le dio un tirón de orejas. Ella se presentó delante del actor y le convenció de que abandonara el Ejército. Después de sus experiencias militares decidió viajar y se fue a Estados Unidos

Preso por pelear con un mono

El actor ha pasado varias veces por el calabozo. También conoce las cárceles internacionales, en concreto la de Nepal. San Francisco estuvo viviendo durante un año en el país asiático. Cuenta que él era consciente de que la vaca es un animal sagrado pero desconocía la fe hacia el mono. 

En una ocasión estaba él comiendo, con un plato encima de la mesa cuando saltó el mono directo a la comida. El animal agarró el contenido del plato, ahí fue cuando el actor le pegó. En ese mismo momento aparecieron dos agentes y le llevaron al calabozo. Allí pasó cinco días, hasta que pagaron la fianza. 

No fue la única vez que estuvo en una cárcel en Nepal. La segunda fue por un paquete de galletas que compró llenas de gusanos. Cuando fue a reclamar, pegó al dependiente y los agentes volvieron a meterle en el calabozo. 

Año y medio en silla de ruedas 

El humorista es un amante confeso de las motocicletas. En 2002 sufrió un grave accidente del que todavía hoy tiene algunas secuelas. Estaba montado en su moto en Madrid, en la plaza de Neptuno, cuando un coche le chocó contra la parte trasera del vehículo. 

Quique San Francisco en un acto contra la fibrosis. Gtres.

Quique San Francisco en un acto contra la fibrosis. Gtres.

El impacto fue tal que San Francisco se enfrentó a una operación de once horas y tuvo que quedarse durante siete meses tumbado. Las consecuencias del accidente no terminaron ahí, tuvo que estar un año y medio en una silla de ruedas antes de enfrentarse a la rehabilitación y pasar el mismo tiempo con muletas. Durante ese periodo se enfrentó a ocho operaciones, necesarias para quitar los clavos y las placas de la primera intervención quirúrgica. Llegó a llevar 17 clavos en la pierna. 

En búsqueda y captura

Cuando el actor comienza a hablar parece que no podrá superar una anécdota anterior. Pero nunca es así. Uno de los episodios más curiosos ocurrió cuando le detuvieron por estar en busca y captura. Según cuenta, cuando todavía estaba en silla de ruedas por el accidente, fue a una comisaria a renovarse el DNI. Al salir del recinto había cuatro policías esperándola, allí le anunciaron que sobre él pesaba una orden de búsqueda y captura. 

La situación parecía grave. Pero no fue así, el humorista reía al contar que la orden se le impuso por no presentarse en una citación frente al juez. "Me intentaron meter en el coche de policía, pero no entraba, les dije que me tenían que incorporar entre los cuatro policías nacionales y meterme a lo largo en el coche", contaba en El Hormiguero. Al entrar a la comisaria los policías le recibieron sin sorpresa y saludaron: "Pero Enrique, ¿otra vez?", dijeron los agentes. 

Robar a un amigo de madrugada

Jorge Sanz (48), uno de sus grandes amigos, fue el invitado de Mi casa es la tuya. Allí el actor destapó algunas de las historias que han vivido juntos. Según cuentan, cuando estaban de gira por España, Quique San Francisco tenía la costumbre de entrar en la habitación de su compañero sin su permiso. Hasta que Sanz decidió dormir en hoteles distintos. Pero para el humorista no fue suficiente, siguió entrando en su habitación. 

Recuerda que una noche, en Salamanca, se despertó a las cuatro de la mañana y se encontró a Enrique San Francisco agitando sus pantalones para sacar dinero. 

[Más información: Las terribles adicciones de Enrique San Francisco y otras cosas que no sabías]