Cartel de la serie documental.

Cartel de la serie documental. Netflix

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3.300 millones por la paz (y el control) del imperio Murdoch: el pacto que 'fulminó' a tres hermanos y dejó solo a Lachlan

La nueva serie documental de Netflix sobre los Murdoch se centra en la batalla sucesoria por el control del ingente imperio mediático.

Más información: La familia Murdoch alcanza un acuerdo sobre la sucesión y cierra su batalla legal por el control del imperio mediático

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Desde Chatwell Estate, una de las mansiones más emblemáticas y caras del elitista barrio angelino de Bel Air, se gesta uno de los imperios mediáticos más influyentes del mundo. Por no decir el que más.

En 2019, Lachlan Murdoch (54 años) batió un récord inmobiliario al pagar 150 millones de dólares por una residencia que se hizo muy popular gracias a la serie de los sesenta The Beverly Hillbillies.

Lachlan es el tercero de los seis hijos de cinco matrimonios, y el primer varón, del magnate Rupert Murdoch (95), fundador del holding News Corp y Fox Corporation que, entre muchos medios, controla el canal Fox News, The Wall Street Journal, The Sun o The Times.

Cartel de la nueve serie documental de los Murdoch.

Cartel de la nueve serie documental de los Murdoch.

Desde septiembre de 2025, Lachlan es quien controla todo como presidente y CEO tras décadas de conspiraciones, presiones, pactos secretos y peleas con el resto de sus hermanos. El nuevo mandamás siempre ha sido el favorito en la sombra de Rupert al ser el único en perpetuar el conservadurismo de la multinacional, que en más de una ocasión ha puesto en peligro la democracia liberal.

A medida que fueron creciendo, Rupert puso a prueba a Prudence (67) -fruto de su primera esposa Patricia Booker- y a Elizabeth (57), Lachlan (54) y James (53), hijos de su segundo matrimonio con Anna Torv, fallecida en febrero de 2026, para saber quién podría ser su digno sucesor.

Grace (24) y Chloe (22) -nacidas de su tercera boda con Wendi Deng (57)-, son demasiado jóvenes.

En definitiva, era una cuestión de poder y de conseguir el amor de papá. Sabían que tenían que competir y eso era parte del juego de Rupert con su familia, así que cada uno jugó a su manera.

Desde la sombra, el veterano hombre de negocios fue tejiendo el destino de todos, como así se aprecia en la serie Succession, inspirada en esta familia originaria de Australia.

Tal era la tensión, que Prudence manifestó desde un principio su deseo de ser independiente y Elizabeth, al darse cuenta de que su progenitor no quería favorecer su ascenso, regresó a Australia donde en el año 2000 fundó con éxito la productora Shine, que finalmente compraría News Corp una década después. Tiempo después regresó al conglomerado, pero al sentirse ninguneada, volvió a marcharse y en 2019 creó otra productora, Sister.

El magnate en una imagen de archivo de Fox.

El magnate en una imagen de archivo de Fox. Getty Images

En el tablero brillaban las figuras de Lachlan y James, quienes lucharon arduamente por ganarse el favor de su padre. Este, a la menor oportunidad, les lanzaba a los leones. En 2015, Rupert puso en marcha un experimento para saber quién era el más fuerte. Nombró a Lachlan presidente ejecutivo del grupo y a James como director general.

Entre los jóvenes hubo un sinfín de tiras y aflojas. James buscaba oportunidades para superar a su hermano. Lo lograba aprovechándose de la dislexia de Lachlan, por lo que en las reuniones de la junta directiva le retaba, desmontaba su lógica y rebatía sus ideas. Rupert jamás interfirió. Su ambición era saber si tenían espíritu de lucha y ver quién podía con la presión.

En otra época, fue Lachlan quien evaluaba los errores de su hermano menor, como cuando cayó en desgracia al descubrirse el escándalo de las escuchas telefónicas del News of the World. El tabloide consiguió sus exclusivas pinchando los teléfonos de víctimas de asesinatos, de militares fallecidos y de numerosos famosos como Lady Di, Hugh Grant, Jude Law o Sienna Miller. Tras 168 años de historia, el diario sensacionalista cerró en julio de 2011.

Lo curioso de esta intrahistoria es que Lachlan no siempre contó con el beneplácito paterno y a raíz de un serio enfrentamiento con Roger Alies, cofundador de Fox News junto a Rupert y quien años después sería despedido por acoso sexual.

Por ello, Lachlan estuvo fuera de News Corp de 2005 a 2014, que fue cuando volvió en calidad de director ejecutivo de Fox y también como presidente ejecutivo de la 21st Century Fox. Poco después la cosa empezó a complicarse ya que James y Rupert se aliaron para vender los estudios cinematográficos a Disney, estrategia a la que se opuso Lachlan.

Este, en tono muy serio, amenazó a sus seres queridos, les dio un ultimátum, tal y como se revela en el Dinastía: los Murdoch, el documental recién estrenado en Netflix: "Le dijo a su padre: ‘Si seguís adelante por este acuerdo se van a perder un hijo y, mirando a James, y un hermano".

En 2019 vendieron los estudios a Disney por 71.000 millones de dólares, por lo que los seis hermanos se repartieron suculentas ganancias.

Rupert Murdoch posando junto a sus hijos, James y Lachlan.

Rupert Murdoch posando junto a sus hijos, James y Lachlan. Getty Images

A partir de 2015, Rupert impulsó su ideología nacionalista y populista, lo que provocó que James se sintiera incómodo éticamente en privado con lo que se requería de su puesto. Con casi 90 años, el gran Murdoch sentía que Lachlan tenía que ser su heredero al ser el más cercano a su ideología política.

En septiembre de 2023, Rupert Murdoch anunció que se jubilaba y pasaba a ser el presidente emérito de News Corp. Por este motivo, el papel de la sucesión era más importante que nunca.

Por ello, Rupert y Lachlan se aliaron para cambiar el fideicomiso aparentemente irrevocable que Rupert creó en 1999 a raíz de su divorcio de Anna para garantizar la sucesión. Bautizado irónicamente como Proyecto Armonía Familiar, los cuatro hijos del magnate eran los principales beneficiarios.

Ante semejante disparate, Prudence, Elizabeth y James contraatacaron. De esta manera, en el otoño de 2024 empezó en Reno (estado de Nevada) un juicio sin parangón. Estaban en juego decenas de miles de millones de euros.

James, Elizabeth y Prudence se reunieron en privado para intentar solucionar este embrollo lejos de abogados ya que el proceso judicial podría abrir una brecha permanente en la familia de la que difícilmente podría recuperarse. Los tres acordaron escribir a Rupert para proponer una tregua y detener el litigio. En el documental se revela lo que le pusieron en la carta: “No eres consciente del dolor que esto nos ha causado, podríamos llegar a un acuerdo si lo intentamos de buena fe (..).

La respuesta del veterano magnate fue una contundente respuesta por carta: “Si queréis hablar conmigo, hacedlo con mis abogados”. Rupert quería ganar a toda costa porque pensaba que si lo hacía James, el trabajo de toda una vida llegaría a su fin.

Lo que no se esperaba Rupert fue recibir un revés por parte del comisionado de sucesiones de Nevada que en su fallo argumentó que el empresario, junto a su hijo mayor, habían obrado “de mala fe” para modificar el fideicomiso irrevocable. Asimismo, el representante judicial destacó que se trataba de una “farsa cuidadosamente elaborada” para “consolidar permanentemente los roles ejecutivos de Lachlan Murdoch”.

Como era de esperar, Rupert y Lachlan recurrieron y el juez vio con buenos ojos el cambio del fideicomiso tras la defensa del letrado del hijo en el que argumentó que bajo su mando la empresa generaba muchos beneficios.

Ahí cambiaron las reglas del juego. Había llegado el momento de negociar. Lachlan ofreció a sus hermanos 3.300 millones de dólares a cambio de sus acciones y, de esta manera, controlar News Corp. El acuerdo se cerró en septiembre de 2025. Los críticos liberales les acusaron de haberse "vendido por dinero".

Rupert Murdoch ya puede morirse tranquilo. En ese nuevo fideicomiso, además de Lachlan, también figuran sus hermanas pequeñas, Grace y Chloe, cuya madre les convenció para que vendieran sus acciones. De esta manera, ellas seguirán recibiendo sus millonarios dividendos sin responsabilidades, mientras que Lachlan tenía todo el poder con tres votos.