Amy Winehouse junto Sarah Aspin en un fotomontaje de EL ESPAÑOL.

Amy Winehouse junto Sarah Aspin en un fotomontaje de EL ESPAÑOL.

Celebrities NOVEDADES

Sarah, la mujer atrapada en el triángulo entre Amy Winehouse y su ex, murió a causa de una mezcla de fármacos y metadona

Sarah, de 47 años, pereció en su casa de Swillington, en Leeds, el pasado mes de febrero, después de que los agentes recibieran un aviso por "preocupación".

Más información: Hallan muerta a Sarah, la mujer atrapada en el triángulo amoroso entre Amy Winehouse y su ex: su "inexplicable" muerte

Publicada

Sarah Aspin, conocida por haber mantenido una relación con Blake Fielder-Civil tras el divorcio de este de Amy Winehouse, vuelve a ocupar titulares por la forma trágica en la que ha acabado su vida.

La mujer, de 47 años, fue hallada inconsciente en su domicilio de Leeds -West Yorkshire- el pasado 7 de febrero y, pese a la intervención de los servicios de emergencia, solo se pudo certificar su muerte en el lugar de los hechos.

Según la investigación forense, y avanza The Sun, Aspin presentaba en su organismo altos niveles de varios medicamentos recetados, entre ellos metadona, un fármaco empleado habitualmente en tratamientos de sustitución para personas con adicción a la heroína.

Las conclusiones preliminares apuntan a que se trató de una combinación de fármacos "en concentraciones que probablemente contribuyeron a su muerte", si bien la causa formal sigue pendiente de confirmación.

Amy Winehouse y su exmarido, Blake, en una imagen de archivo.

Amy Winehouse y su exmarido, Blake, en una imagen de archivo.

El caso ha sido analizado en el juzgado forense de Wakefield, donde el forense de distrito, Oliver Longstaff, ha dejado claro que el fallecimiento no puede considerarse "natural" dada la cantidad de medicamentos detectados.

El experto ha decidido aplazar la investigación para completar las averiguaciones y determinar con precisión qué papel jugó cada sustancia en el desenlace.

Paralelamente, West Yorkshire Police ha confirmado que la muerte se investiga como "inexplicada", la fórmula que se utiliza cuando no se puede descartar ninguna hipótesis a priori.

Los agentes acudieron al domicilio tras una llamada por "motivos de seguridad" y detuvieron a un hombre que se encontraba en la vivienda, aunque por un delito ajeno al fallecimiento de Aspin.

La noticia ha tenido un fuerte impacto en su entorno familiar. Su hija MelodyRose Hampshire, fruto de una relación anterior, le dedicó un mensaje de despedida en redes sociales.

Parte del mensaje decía así: "No tengo palabras. Te quiero mucho, mamá. Que descanses en paz eterna, mi hermosa mamá. No parece real. Solo quiero que estés aquí para hablar contigo sobre tus locuras. La vida va a ser muy aburrida sin ti".

Estas líneas resumen el vacío que deja la muerte de Sarah, que deja también otros dos hijos, Jack y LolaRose, nacidos de su relación con Blake Fielder‑Civil, exmarido de Winehouse.

La historia de Aspin se entrelaza desde hace años con la del entorno de Amy Winehouse. Sarah comenzó a salir con Blake en torno a 2011, después de que el matrimonio de dos años del hombre con la cantante terminara de forma definitiva.

Ambos se conocieron en un centro de rehabilitación, en un contexto marcado por la lucha contra las adicciones, y tuvieron dos hijos juntos. La relación estuvo jalonada por separaciones y episodios de inestabilidad y se dio por rota de forma definitiva en 2018.

Amy y su exmarido, Blake, en una imagen de archivo.

Amy y su exmarido, Blake, en una imagen de archivo. Gtres

Antes de eso, ya se había hablado de un triángulo amoroso: Sarah llegó a advertir a la intérprete de Rehab que "mantuviera sus manos alejadas" de Blake y, según la prensa británica, llegó a decirle: "Él es mío y somos una familia ahora".

El contexto en el que se cruzan las tres biografías es el de una espiral de consumo de alcohol y drogas que acabó en tragedia para la propia Amy Winehouse, hallada muerta en julio de 2011 por una intoxicación etílica en su casa de Londres, con solo 27 años.

Para entonces, Blake había vuelto a la cárcel para cumplir condena por robo y un delito relacionado con armas, lo que le impidió asistir al funeral de la artista.

Sarah, que mantenía contacto con él, relató después que durante las visitas en prisión él sufría ataques de llanto incontrolable al hablar de su incapacidad para haberla "salvado".

Esa culpa arrastrada y la exposición pública que supuso aquel matrimonio marcaron también la vida de Aspin, que vio su relación convertida en material de tabloides durante años. ​

Con el paso del tiempo, Sarah trató de apartarse del foco mediático y rehacer su vida en Leeds, centrada en sus hijos y en un círculo de confianza reducido. Sin embargo, nunca llegó a desprenderse del todo de la etiqueta de 'rival' o 'sustituta' de Winehouse.

Su muerte, ahora bajo investigación, vuelve a situarla en la crónica negra de un entramado sentimental marcado por la dependencia de las drogas, los problemas legales y la sobreexposición mediática.

Las autoridades continuarán en las próximas semanas con las pruebas toxicológicas y la revisión de su historial médico para aclarar si el cóctel de fármacos fue accidental, resultado de un consumo descontrolado o si existió algún otro factor.