Pablo Motos y Carlos Latre este lunes en 'El Hormiguero'.

Pablo Motos y Carlos Latre este lunes en 'El Hormiguero'. Atresmedia

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La lección de Carlos Latre en su vuelta a 'El Hormiguero' tras su paso por Telecinco: "Solo estoy donde quiero estar y soy feliz"

El imitador protagoniza junto a Pablo Motos una conversación sin filtros sobre el fracaso que sufrió al frente de 'Babylon Show' en Telecinco.

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Con permiso de Carlos Alsina y Rafa Latorre, Carlos Latre fue el protagonista de la 'vuelta al cole' de El Hormiguero de Pablo Motos.

El famoso imitador regresaba a Antena 3 dos años después de marcharse a Telecinco para ponerse al frente de Babylon Show, el programa que rivalizaba directamente con el de Motos.

Un viaje de ida y vuelta que, dos años después, acabó devolviéndole al mismo plató del que salió.

El formato apenas duró tres semanas en antena y Telecinco decidió cancelarlo por sus bajas audiencias.

Y Latre volvió a El Hormiguero por todo lo alto. Primero, porque deleitó al público con una desternillante imitación de Pedro Sánchez. "Cuando las cosas se ponen feas, lo único que suaviza todo es el humor", apostilló Motos.

Después de desmaquillarse y volver a ser él mismo, Latre se sentó junto a Motos en el centro del plató.

Sin personajes, sin disfraces y sin imitaciones. Esta vez tocaba hablar de lo que había pasado. De su salida a Telecinco, de Babylon Show y, sobre todo, de un fracaso que ambos habían vivido desde lados muy distintos de la pantalla.

"Carlos, aquí estamos tú y yo otra vez. Cuéntamelo todo", le pidió el presentador. "¿No crees que es el momento de explicarle a la gente por qué te fuiste a Telecinco a competir contra nosotros?".

Latre fue directo. "Nunca" tuvo la "sensación de ir a competir contra El Hormiguero" ni contra el propio Motos. "Mi única intención era hacer un programa y poder crecer. Y no salió".

Latre no se marchó, según explicó, para derrotar a Motos, sino para dejar de ser siempre el segundo.

El que fuera juez de Tu cara me suena contó que "siempre he crecido como segundo" y que la oferta de Telecinco le permitía dar el salto de "imitador a entretenedor".

"No fue posible. No pasó", reconoció.

Latre confiaba en que, si Mediaset le daba tiempo, podría hacerse un hueco en el access prime time. Y tiempo fue precisamente lo que pidió.

Hay que recordar que Babylon Show llegó en plena guerra entre Motos y Broncano, que acababa de aterrizar en TVE en medio de una gran polémica.

"Yo les pedí [a Telecinco] 100 programas. Pensé que en los primeros meses la gente iba a estar pendiente de la batalla entre El Hormiguero y Broncano", explicó Latre.

Carlos Latre, customizado como Pedro Sánchez, junto a Pablo Motos.

Carlos Latre, customizado como Pedro Sánchez, junto a Pablo Motos. Atresmedia

Su pronóstico era que "hacia febrero" el programa podría estar "cómodo" en un tercer puesto. No llegó ni de lejos.

"Y duró 10 programas", reconoció sin medias tintas. Ya en el tercero, confesó, empezó a tener la intuición de que estaban "muertos".

"Telecinco no te engaña. Conmigo han sido chapó", relató Latre. La cadena empezó a proponerle cambios y nuevas fórmulas para intentar reconducir el formato, pero el problema ya no era solo televisivo. Era personal porque su "ideal" de programa se estaba perdiendo.

"Empecé a sufrir muchísimo", confesó. "Realmente estaba defendiendo algo muy complicado. Era un castillo que se iba deshaciendo".

La llamada de Motos

Hasta que decidió bajar la persiana. "No ha sido posible. Vámonos a casa, que no he venido a sufrir".

Fue entonces cuando Motos cuando verbalizó lo siguiente: "Siempre que haces un programa hay mucha gente mandando, pero si el programa va mal el nombre es el tuyo y el que va al psicólogo eres tú".

Latre reconoció que no solo sufrió muchísimo, sino que también se le trató con "crueldad". Llegó incluso a definir aquella etapa como "los dos o tres peores años de mi vida".

Y, sin embargo, en mitad de todo aquello apareció una puerta de salida: la llamada de Motos.

El mismo programa al que se había marchado para intentar crecer lejos de la sombra de su presentador acabó siendo el lugar al que regresó cuando más necesitaba volver a empezar.

"Mucha gente puede pensar que vuelvo con las orejas gachas. Yo solo estoy donde quiero estar y solo estoy donde soy feliz", afirmó Latre.

Motos no necesitó demasiadas explicaciones. "Si alguien entiende bien todo lo que hiciste, ese soy yo", zanjó.

Fue una conversación sincera, directa y sin rodeos. De esas que normalmente se quedan en los despachos y que rara vez permiten ver a la persona que hay detrás del artista.

Latre volvió a casa. La vida sigue.