Un pastel de limón y Eva Arguiñano

Un pastel de limón y Eva Arguiñano Atresmedia

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Eva Arguiñano, chef: "Para un pastel de limón no levantes la batidora, se hace en 40 minutos con 3 huevos y una pizca de sal"

La chef enseña un postre fácil y delicioso para impresionar a todos tus comensales con ingredientes básicos.

Más información: Eva Arguiñano, chef: "Para un pestiño delicioso es importante la fritura para que no esté ni quemado ni chuchurrido"

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Cuando se trata de recibir invitados en casa o acudir a una cena, hay un momento que nunca falla: el del postre. Por mucho que el menú haya sido abundante, siempre parece quedar un hueco reservado para algo dulce. Y es que, como dice el refrán, a nadie le amarga un dulce.

Más aún si es tan original y apetecible como el pastel de limón que prepara Eva Arguiñano. La cocinera logra que parezca una receta sofisticada y elaborada, cuando en realidad es mucho más sencilla y rápida de lo que imaginas.

Se trata de un postre cítrico, húmedo y jugoso gracias a su irresistible crema de limón. La elaboración comienza con un bizcocho tierno que sirve de base y, sobre él, se extiende una suave crema que aporta frescura y personalidad al conjunto.

El resultado es un pastel perfectamente equilibrado entre dulzura y acidez, lo que evita que resulte empalagoso y lo convierte en la opción ideal para cerrar cualquier comida con un toque ligero y refrescante.

Ingredientes para el pastel de limón

Ingredientes para el pastel

  • 3 huevos
  • 100g de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 60 ml de yogur griego
  • 45 ml de zumo de limón
  • 60 g de mantequilla fundida
  • 160 g de harina
  • 5 g de levadura en polvo
  • Mantequilla
  • Azúcar glas
  • Menta

Para la crema de limón

  • 1 huevo
  • Ralladura de un limón
  • 100 ml de zumo de limón
  • 60 g de azúcar
  • 30 g de harina de maíz refinada
  • 240 ml de leche

Paso 1

Pon en un bol el huevo, la ralladura y el zumo de limón

Paso 2

Agrega el azúcar y mezcla bien

Paso 3

Añade la harina de maíz refinada y remueve hasta que se disuelva

Paso 4

Agrega la leche poco a poco mientras sigues batiendo

Paso 5

Pasa la mezcla a una cazuela y cocina a fuego medio, sin parar de remover, unos 8-10 minutos hasta que espese

Paso 6

Pasa la crema a un bol, cúbrela con film transparente "a piel" y deja que enfríe en el frigorífico

Paso 7

En otro bol, pon 3 huevos, 100 g de azúcar, una pizca de sal y el yogur

Paso 8

Mezcla bien con una varilla manual

Paso 9

Añade la mantequilla fundida y el zumo de limón, batiendo hasta integrar

Paso 10

Mezcla la harina con la levadura e incorpóralas al bol

Paso 11

Bate hasta obtener una masa lisa, homogénea y espesa

Paso 12

Engrasa el molde con mantequilla y cubre con papel de horno

Paso 13

Extiende la masa sobre el molde

Paso 14

Introduce la crema de limón fría en una manga pastelera

Paso 15

Corta la punta y extiende la crema sobre la masa en forma de espiral, empezando por el centro

Paso 16

Precalienta el horno a 180º calor arriba y abajo durante 35 minutos

Paso 17

Deja que se enfríe y desmolda

Paso 18

Espolvorea por encima azúcar glas al gusto y decora con unas hojas de menta.

Una de las claves de Eva Arguiñano para lograr una crema de limón perfecta está en la forma de incorporar los ingredientes. La cocinera recomienda añadir la leche poco a poco, sin prisas, para conseguir una textura fina y homogénea, evitando grumos y asegurando que la mezcla emulsione correctamente.

Otro de sus consejos fundamentales es mezclar bien con una varilla manual. Este gesto sencillo permite integrar todos los ingredientes con suavidad y controlar mejor la consistencia de la crema, logrando ese punto sedoso que marca la diferencia en el resultado final.

Bizcocho de limón paso a paso

Bizcocho de limón paso a paso

Gracias a estos pequeños trucos, el pastel se convierte en un postre especialmente refrescante, ideal para cualquier época del año pero, sobre todo, para los meses más cálidos.

Su combinación de bizcocho tierno y crema cítrica aporta ligereza y frescura, dejando una sensación agradable tras cada bocado y convirtiéndolo en el broche perfecto para una comida abundante.