Calle peatonal en Cambados (Pontevedra)

Calle peatonal en Cambados (Pontevedra) iStock

Reportajes gastronómicos

El pueblo marinero ideal para recorrer a pie y comer unos mejillones riquísimos: declarado Conjunto Histórico

En pleno epicentro de la D.O. Rías Baixas, el visitante se encuentra un pueblo lleno de palacios (pazos) con historia y una gastronomía a la altura de sus vinos.

Más información: El pueblo marinero de postal donde comer hasta reventar: un Conjunto Histórico perfecto para recorrer a pie

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Imagina callejuelas de granito que desembocan en el mar, pazos señoriales custodiando plazas centenarias y una copa de albariño recién servida mientras el atardecer tiñe de naranja la ría de Arousa.

Si este verano buscas una escapada que combine patrimonio, buena mesa y paseos a pie junto al Atlántico, Cambados tiene todo lo que necesitas.

No es un slogan turístico, esta villa pontevedresa es uno de esos lugares cuya visita siempre se disfruta.

Un museo al aire libre esculpido en granito

Cambados fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 2001, y basta pasear media hora por sus calles para entender por qué.

La villa nació de la fusión de tres núcleos independientes que aún conservan su personalidad: Fefiñáns, el barrio noble por excelencia; Cambados, centro administrativo con plazas y rúas de piedra; y San Tomé, el arrabal marinero donde todavía hoy las artes de pesca se cruzan con los turistas en las callejuelas que bajan al puerto.

La Plaza de Fefiñáns es probablemente uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos de toda Galicia.

La preside el Pazo de Fefiñáns, declarado Bien de Interés Cultural en 2012, cuya construcción arrancó en el siglo XVI por encargo de Juan Sarmiento y Valladares, consejero de Felipe II.

A su lado, la iglesia de San Benito, la Atalaya-mirador y el arco-puente, el único de los cuatro que originalmente existían, completan una estampa que parece sacada de un cuadro.

Siguiendo el Paseo da Calzada, donde se alza el monumento al poeta Ramón Cabanillas, nacido en Cambados en 1876, se llega al corazón del núcleo cambadés.

Aquí esperan el Pazo de Bazán (siglo XVII), hoy Parador Nacional del Albariño, y la popular Casa de las Conchas, con su fachada cubierta de conchas de vieira.

Si te adentras en el barrio de San Tomé, la riqueza patrimonial tampoco desmerece: el Pazo de Moltó, antiguo Hospital Real del siglo XVI para enfermos de peste, el imponente Pazo de Montesacro y, sobre todo, las evocadoras ruinas de Santa Mariña Dozo, un templo ojival del siglo XV a cielo abierto que funciona hoy como cementerio y mirador.

Desde allí, la silueta de la Torre de San Sadurniño, erigida en el siglo X como torre vigía contra las incursiones normandas y reformada en el XII, recorta el horizonte sobre la ría, con la isla de A Toxa a un lado y la Illa de Arousa al otro.

No te vayas sin visitar la Casa Museo de Ramón Cabanillas, el Museo Etnográfico do Viño (en la avenida de la Pastora) y la Capilla da Pastora (siglo XVII), con un mirador desde el que se divisan O Grove, A Illa de Arousa y los viñedos de albariño que tapan el valle del Salnés.

La Festa do Albariño y el verano en Cambados

Cambados es, oficialmente, la "Capital del Albariño". Si puedes elegir fecha, apunta al primer fin de semana de agosto. La Festa do Albariño lleva a sus espaldas más de 70 ediciones y está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 2018.

Durante varios días, Cambados se llena de peñistas, conciertos en la Plaza de Fefiñáns, catas de los mejores vinos de la D.O. Rías Baixas, pasacalles…

Y el solemne Capítulo Serenísimo del Albariño, una orden que ha investido como Cabaleiros a personalidades como Cunqueiro, Cela o incluso Charles de Gaulle.

Es una auténtica fiesta popular en la que se descorchan miles de botellas y las calles se convierten en un enorme brindis colectivo. Si no bebes alcohol, no te preocupes, en la Festa do Albariño también se come y muy bien.

Pero el verano en Cambados da para mucho más, las noches de julio y agosto son perfectas para cenar en las terrazas del centro histórico, recorrer el paseo marítimo al atardecer o acercarte a las playas de la zona para darte un refrescante baño en aguas atlánticas.

Comer en Cambados

Por su inmejorable situación junto a la ría de Arousa, la despensa de Cambados se caracteriza por productos del mar de una gran calidad. Es centro de producción de mejillones, por lo que son un clásico en bares y tabernas del pueblo.

En Cambados, además, te encontrarás con un concepto genuinamente gallego y desconocido en el resto de España: el furancho, un local donde los viticultores venden su propio vino acompañado de comida casera, sin pretensiones, pero con un producto que ya quisieran muchos restaurantes de manteles blancos.

O Furancho de Pancho (Refoxos, 33) es exactamente eso. Puntuado con un 4,3 en TripAdvisor y reconocido con el sello Travellers' Choice, este comedor ofrece cocina española a precios populares.

Raciones de marisco, callos espectaculares como tapa con el vino y, por supuesto, botella de albariño de cosecha propia para llevarte a casa sin tener que quemar la Visa.

En el otro extremo del espectro, Cambados cuenta con Yayo Daporta, el restaurante con una estrella Michelin (desde 2008) y dos soles Repsol situado en la Rúa Hospital, dentro de un edificio histórico del siglo XVI.

El chef reinterpreta la cocina gallega con producto de proximidad, como mariscos de la depuradora familiar, pescados comprados personalmente en la lonja y frutas de su propio Pazo A Capitana.

Rutas a pie para descubrir Cambados

Una de las grandes ventajas de Cambados es que todo se recorre caminando. Aquí van tres propuestas para exprimir la visita:

  • Ruta del casco histórico. Arranca en la Plaza de Fefiñáns, disfruta del Pazo, la iglesia de San Benito y el arco-puente. Baja por el Paseo da Calzada hasta el Pazo de Bazán (Parador). Continúa por las rúas del centro hasta la Casa de las Conchas y sube a las ruinas de Santa Mariña Dozo. Remata en el barrio de San Tomé, paseando por la Rúa Hospital y la calle del Hospital hasta el Pazo de Montesacro y la Torre de San Sadurniño.
  • Ruta del paseo marítimo y el puerto. Desde el puerto deportivo, recorre la ribera hacia el sur bordeando la ría. Pasa por la alameda de San Tomé y acércate al Museo Casa do Pescador. Sigue el paseo hasta la zona de bateas (viveros de mejillones) y disfruta de unas vistas privilegiadas de la ría de Arousa al atardecer.
  • Ruta del Mirador de A Pastora. Sube desde el centro hasta el monte de la Pastora, donde el Museo Etnográfico do Viño y el mirador te regalan una panorámica de 360 grados: Cambados a tus pies, O Grove, A Illa de Arousa y los viñedos de albariño extendiéndose por el valle del Salnés.

Si dispones de algo más de tiempo, merece la pena visitar alguna bodega local (Martín Códax, Pazo de Fefiñáns o Pazo Baión) o acercarse a O Grove y la Illa da Toxa (a unos 15 km), a la Illa de Arousa o completar la excursión con una parada en Sanxenxo para disfrutar de sus playas.

Una experiencia inolvidable es subirse al Barco de los Mejillones, que parte desde el Puerto de O Grove y permite disfrutar de una degustación ilimitada de este bivalvo haciendo una ruta por las bateas.

Cómo llegar a Cambados

  • En coche. Desde Santiago de Compostela, toma la autopista AP-9 hasta Caldas de Reis y enlaza con la AG-41 dirección Cambados (aproximadamente 1 hora, unos 60 km). Desde Vigo, la AP-9 y luego la VG-4.3 o la PO-549 por la costa (alrededor de 1 hora, unos 70 km). Desde Pontevedra, la PO-531 o la autopista permiten llegar en unos 30-40 minutos.
  • En autobús. La empresa Monbus conecta Cambados con Santiago de Compostela, Vilagarcía de Arousa, Pontevedra, O Grove y A Toxa con varias frecuencias diarias. Los autobuses paran en la estación de autobuses de Cambados, en pleno centro.
  • En tren + autobús/taxi. Cambados no tiene estación de tren. La más cercana es Vilagarcía de Arousa, a unos 12 km, con conexiones de Renfe desde Santiago, Pontevedra y Vigo (línea de la costa atlántica). Desde Vilagarcía, un autobús de Monbus tarda unos 25 minutos en llegar a Cambados (entre 1 y 2 €) o un taxi, unos 10-12 minutos.
  • En avión. Los aeropuertos más cercanos son el de Santiago de Compostela (SCQ), a unos 80 km, y el de Vigo (VGO), que queda a unos 70 km. Desde ambos, se puede llegar en coche de alquiler o combinando transporte público.