Aunque durante todo el año se puede cocinar una crema de setas como esta gracias a las setas de cultivo y a las congeladas, hacerlo en otoño con setas frescas de temporada es disfrute máximo. Así que si tienes acceso a este manjar que nos ofrece esta época del año, no lo dudes y prepara una deliciosa crema como esta.

Ingredientes

  • Setas variadas, 500 g
  • Cebolletas o cebollas tiernas, 2
  • Puerro, 1
  • Nata líquida, 200 ml
  • Mantequilla, 30 g
  • Caldo de pollo o de verduras, cantidad necesaria
  • Aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada
  • Sal
  • Pimienta
  • Picatostes, opcionales
  • Cebollino, opcional

01: Salteamos el puerro y las cebollas

Cogemos una olla, la ponemos al fuego y derretimos en ella la mantequilla, añadiendo también una cucharada de aceite de oliva que ayudarán a que la mantequilla no se nos queme ni coja color debido al calor excesivo.

Una vez derretida la mantequilla, añadimos las cebolletas y el puerro (solo la parte blanca, la verde la podemos utilizar para preparar un caldo) picados en brunoise. Rehogamos a fuego moderado para que la verdura se cocine suavemente.

02: Cocinamos las setas

Como siguiente paso para la elaboración de esta crema de setas llega el momento de añadir el ingrediente principal, esto es, las setas. Una vez la cebolla esté pochada, troceamos las setas variadas en bresa -trozos grandes irregulares- y las añadimos al fondo de la olla. Salpimentamos y seguimos rehogando unos 10 minutos a fuego suave.

03: Añadimos el caldo

Una vez tengamos cocinada la base de nuestra crema de setas añadimos el caldo que habremos preparado previamente sobre este fondo. Cocemos nuestra crema de setas durante 15 minutos a fuego medio, añadiendo más caldo si vemos que espesa demasiado.

04: Trituramos la crema y añadimos la nata

Trituramos la crema de setas con la batidora y la colamos con la ayuda de un colador fino o de un chino. Llevamos la crema de setas ya colada de nuevo al fuego y añadimos la nata líquida. Mezclamos bien y cocinamos a fuego lento unos minutos, hasta que nuestra crema de adquiera la textura que más os guste. Si resulta demasiado espesa siempre podemos añadir un poquito del caldo sobrante para así estirarla. Probamos para rectificar de sazón.

05: Servir

Servimos la crema de setas caliente. Podemos decorarla con algunos picatostes o alguna lámina de champiñón a la plancha y un poco de cebollino picado.

Notas

Se trata de una receta sencilla y reconfortante, perfecta para las noches frías de otoño. Fácil de comer para niños y personas mayores.