Un buen asado de cordero es una auténtica delicia. Cuando la carne queda tierna y jugosa y la piel queda tostada y crujiente uno querría que no se acabase nunca la comida.

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Lo bueno es que, aunque se acabe, siempre se puede volver a cocinar y con estos consejos que te vamos a dar no vas a tener que esperar a que te invite tu madre, sino que tú mismo podrás cocinarlo tanto para ti como para tus invitados porque te vamos a aclarar todas las dudas sobre cómo asar cordero al horno y te ayudamos para conseguir un cordero asado al horno perfecto.

¿Cuánto tiempo se cocina el cordero? ¿A qué temperatura hay que precalentar el horno para asar cordero? ¿Cómo lo colocamos en la bandeja? ¿Hay que echar agua o aceite en el horno? Todas estas y muchas otras dudas son las que nos suelen rondar la cabeza, y aquí las contestamos todas para que consigas cocinar un cordero al horno perfecto de la forma más fácil posible.

Cuánto tiempo hay que asar el cordero en el horno

Tómate tu tiempo, sobre todo si quieres asar un cordero de cierto tamaño. Así que cuenta con ir preparando el horno al menos unas tres horas antes de que tengas que servirlo en la mesa.

A partir de ahí, el proceso es el siguiente: precalentar el horno a 180ºC, 45 minutos de cocción del cordero con la carne hacia arriba, 45 minutos con la piel hacia arriba y 15 minutos finales a 200ºC para acabar de tostar bien la piel y así conseguir unacabado crujiente perfecto. 

Un pequeño truco si necesitamos ir con algo más de margen de tiempo es empezar cuatro horas antes y dejar el tostado para el final, justo antes de servirlo. Para eso, sacamos el cordero del horno a falta del tostado final y lo reservamos. Mantenemos el horno encendido a 180ºC -podemos aprovechar para cocinar otro plato- y media hora antes de servir el cordero, subimos el horno a 200ºC y metemos el cordero con la piel hacia arriba y lo dejamos durante unos 15-20 minutos hasta que se tueste la piel.

Pierna, paletilla o costillar

Si no somos muchos en casa y cocinar medio cordero se nos hace mucho, una duda común a la hora de elegir qué parte del cordero cocinar es si debemos optar por la pierna, la paletilla o el costillar.

La verdad es que depende de los gustos del consumidor. La paletilla es más tierna que la pierna y algo más pequeña, de manera que una paletilla de lechal suele servirse como ración para una persona. El costillar es la parte más jugosa porque es la más grasa.

Aunque el precio es algo más caro, el cordero lechal tiene un sabor más suave y delicado que el de los corderos de mayor tamaño como los recentales o los pascuales. A la hora de cocinarlos la diferencia entre ellos va a ser el tiempo de cocción necesario en el horno. Los más pequeños, los lechales, tendrán suficiente con unos 45 minutos por cada lado a 180ºC más el tostado final a 200ºC. Los recentales necesitarán unos diez minutos más por cada lado, antes del tostado y los corderos pascuales unos 20 minutos más por cada lado antes del tostado.

Las distintas piezas también requieren distintos tiempos, así pues, si ordenamos las piezas de menor a mayor tiempo de cocción nos quedarían así: costillar de lechal, paletilla de lechal, pierna de lechal/costillas de cordero recental, paletilla de cordero recental y pierna de cordero recental.

Por eso, las primeras veces es importante estar pendientes y así de paso le vamos pillando el punto a la receta en nuestro horno. Tranquilo, es más fácil de lo que piensas, solo necesitas hacerte con un termómetro de asados y comprobar que el centro de la pieza no esté por debajo de los 55ºC -si te gusta la carne poco hecha- ni por encima de los 71ºC, si te gusta la carne hecha pero no quieres que se te quede reseco.

La temperatura del horno

El cordero se asa con el horno a 180ºC y en el tramo final se sube a 200ºC para tostar la piel.

Es muy importante precalentar correctamente el horno. Para ello lo encenderemos a 180ºC al menos una hora antes de meter el cordero. El horno te avisará de que está listo antes, pero no metas aún el cordero dentro, déjalo un buen rato a esa temperatura para que la temperatura se reparta de la forma más homogénea posible y garanticemos que está todo el horno a 180ºC.

Cómo colocar el cordero en el horno

El cordero lo colocamos sobre una rejilla, que a su vez colocaremos sobre una bandeja en la que pondremos un poco de agua y en la que se irán recogiendo los jugos que vaya soltando el cordero. Para evitar que el cordero al horno se cueza tendremos que asegurarnos de que el cordero no toca el agua. 

Otra duda que surge a menudo es si debemos colocar la carne hacia arriba o hacia abajo, y la respuesta es muy fácil: primero la carne hacia arriba y luego la piel hacia arriba.Es pura cuestión de lógica, pues primero queremos cocinar la carne para que quede tierna y jugosa, y después será el momento de ponerlo con la piel hacia arriba para tostarla y conseguir que el cordero quede crujiente. 

Receta de cordero al horno paso a paso

Ya te hemos contado todos los trucos para hacer cordero al horno de forma fácil, pero ahora vamos a resumirlo todo en una receta de cordero al horno paso a paso. Ya veréis lo fácil que es, solo tenéis que dedicarle el tiempo que se merece y un poco de cuidado para estar pendiente en los momentos clave.

  1. Empezamos a prepararlo todo al menos 3 horas antes.
  2. Precalentamos el horno a 180ºC durante 1 hora. Estará antes, pero espera toda una hora para que el calor se reparta bien.
  3. Untamos ligeramente de aceite de oliva la parte de la carne del cordero (no la piel) y salamos con sal gorda por la parte de la carne y de la piel. La forma es fácil, echamos una cantidad grande de sal gorda y lo masajeamos, mucha caerá fuera, pero no importa.
  4. Llenamos 1 centímetro de agua en la bandeja del horno, ponemos encima la rejilla y encima la paletilla, la pierna o el costillar del cordero. Tenemos que asegurarnos de que el cordero no toca el agua de la bandeja. Si lo hiciese quitamos agua hasta que no lo haga.
  5. Introducimos el cordero al horno con la carne mirando hacia arriba y lo tenemos 1 hora a 180ºC. Como las combinaciones entre costillar, paletilla y pierna, y cordero lechal o no son muchas y hacen que varíe el tiempo, hay que estar atentos. 1 hora es el tiempo medio, pero puede que necesite algo menos o más. Tenemos que fijarnos en que la carne se pone de color blanco. Podemos abrir el horno, pinchar con un tenedor y comprobar que empieza a estar tierna.
  6. Pasada 1 hora sacamos el cordero y le damos la vuelta para poner la piel hacia arriba. Aquí otro truco imprescindible, tenemos que pinchar la piel del cordero varias veces con un tenedor para evitar que se hinche y se rompa.
  7. Introducimos el cordero de nuevo ahora con la piel hacia arriba y lo volvemos a tener 1 hora a 180ºC. Lo mismo con los tiempos, 1 hora es el tiempo medio pero puede necesitar algo más o menos según la pieza y el tipo de cordero. Aquí nos tenemos que fijar en que la piel esté dorada.
  8. Por último subimos la temperatura del horno a 200ºC y lo dejamos unos 15 minutos más para conseguir el tostado y crujiente perfecto de la piel del cordero. Mucho ojo aquí porque tendremos que estar atentos para que no se queme, no queremos que por unos pocos minutos se estropee un proceso de varias horas.