Ingredientes

  • Cuartos traseros de pollo, 2
  • Aceite de girasol para freír
  • Salsa de soja, 60 ml
  • Vino blanco o mirin, 60 ml
  • Ajo en polvo, 1 cucharadita (o 1 diente de ajo prensado)
  • Jengibre en polvo o fresco rallado, 1 cucharadita
  • Maizena o almidón de patata, 1 taza
  • Sal
  • Pimienta
  • Para marinar el pollo:
  • Para el rebozado del pollo frito japonés:

En Japón no solo hay sushi, tempura, dashi y sopa de miso, y no solo comen pescado crudo y verduras, que aún me encuentro gente que piensa que eso es así. Y no es cierto, en Japón, entre otras cosas, también preparan este pollo frito japonés, o karaage, que está de chuparse los dedos, supercrujiente por fuera, ultratierno por dentro gracias a la marinada en la que se sumerge previamente y muy fácil de preparar.

Además, para que no os quejéis de que se usan ingredientes raros, lo que os propongo hoy es una adaptación para que podáis prepararla con ingredientes fáciles de conseguir. Si no os resulta fácil conseguir el mirin -vino japonés- y el almidón de patata o katakuriko, se pueden cambiar por vino blanco y almidón de maíz -maizena-.

Preparación del Pollo frito japonés

  1. Si no le podemos pedir al carnicero que nos deshuese los cuartos traseros del pollo debemos hacerlo nosotros mismos, pero no os preocupéis que es muy fácil, ya que como necesitamos trozos de bocado podemos ir cortándolos con las tijeras de cocina hasta que solo queden los huesos. Lo normal es no retirar la piel pues esta le da un toque crujiente extraordinario, aunque si lo preferís, se puede quitar.
  2. Preparamos la marinada mezclando los cuatro ingredientes en un bol y sumergimos los trozos de pollo. Tapamos con papel film y dejamos reposar como mínimo media hora, pero podemos dejar el pollo marinando en la nevera desde primera hora de la mañana hasta que llegue la hora de comer.
  3. Cuando vayamos a freírlo, mezclamos la maizena con una pizca de sal y pimienta, escurrimos el pollo de la marinada y lo pasamos por el rebozado, podéis ir trozo por trozo, o meterlo todo en una bolsa y darle unos meneos o hacerlo a las bravas como lo hago yo por acabar antes.
  4. Ponemos a calentar aceite de girasol en un cazo a fuego medio-alto  o en  freidora a 180ºC  y freímos los trozos en pequeñas cantidades para que no se enfríe el aceite.
  5. Según vamos sacando retiramos a un escurridor para que no queden aceitosos y servimos calientes.

Resultado

Este pollo frito japonés, aparte de dar un trabajo mínimo, ya que el rebozado es supersencillo, es perfecto para cualquier comida diaria acompañado de una buena ensalada y, por supuesto, para cualquier cena informal de picoteo. A mí me gusta servirlo con un poco de salsa de soja y salsa de chile dulce.