Loli, cocinera, en un montaje de El Español

Loli, cocinera, en un montaje de El Español E.E.

Aperitivos y entrantes

Loli, cocinera: "La empanada gallega no lleva mantequilla; la masa se hace con 100 ml de aceite, agua y vino blanco"

La cocinera Loli Domínguez nos cuenta el secreto para hacer una empanada gallega sabrosa con ingredientes muy sencillos. Deliciosa.

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Pocas elaboraciones representan tan bien la identidad culinaria de Galicia como la empanada. Es plato de fiesta y de diario, de mesa familiar y de nevera de camping.

La receta admite casi cualquier relleno -bonito, pulpo, xoubas, zorza, bacalao con pasas- y funciona bien recién sacada del horno, pero mejor al día siguiente como tentempié o aperitivo.

Precisamente esa capacidad para aguantar fuera de la nevera sin perder sus propiedades la convirtió, hace siglos, en la compañera ideal de viajeros y peregrinos.

No en vano, las primeras referencias documentadas sobre la empanada en la península ibérica se remontan a la Edad Media, cuando aparecía representada en el Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela, tallada en piedra en el siglo XII.

Qué mejor prueba de que la empanada era ya entonces un alimento popular entre los peregrinos del Camino de Santiago por su facilidad de transporte y conservación.

La receta más fácil de empanada gallega

Loli Domínguez, la cocinera detrás del popular canal de YouTube La cocina de Loli Domínguez, tiene una versión que resulta muy fácil de hacer en casa. Una masa sencilla que lleva solo harina, agua, aceite y vino blanco que la cocinera mejora añadiendo pimentón.

El pimentón es un clásico en las masas de las empanadas gallegas, pues, a menudo, se elaboran con el aceite en el que se ha preparado el sofrito con esta especia.

Empanada de bonito de Loli Domínguez

Ingredientes

Para la masa

  • Harina de todo uso, 450 g
  • Aceite de oliva virgen extra, 100 ml
  • Vino blanco, 50 ml
  • Agua, 50 ml
  • Levadura de panadería, 25 g
  • Azúcar, 1 cucharadita
  • Sal, ½ cucharadita
  • Pimentón dulce de la Vera, ½ cucharadita

Relleno

  • Huevos, 2 ud
  • Cebollas, 1 kg
  • Dientes de ajo, 3 ud
  • Pimiento verde, 1 ud
  • Pimiento rojo, 1 ud (o pimiento rojo asado)
  • Salsa de tomate casera, 150 g
  • Bonito en aceite, 260 g

Paso 1

Calentamos el agua y el vino hasta que estén templados y disolvemos la levadura en la mezcla.

Paso 2

Mezclamos la harina con el azúcar y la sal. Añadimos el aceite, un huevo, la levadura disuelta y el pimentón. Amasamos hasta obtener una masa flexible. Formamos una bola, tapamos con film y dejamos leudar hora y media.

Paso 3

Para preparar el sofrito, cocinamos la cebolla en juliana con los ajos y aceite durante 35 minutos a fuego medio bajo. Añadimos el pimiento verde y cocinamos 40 minutos más. Escurrimos bien en un colador.

Paso 4

Asamos el pimiento rojo a 180 ºC durante 40 minutos. Dejamos enfriar, pelamos y cortamos en tiras. Este paso nos lo podemos ahorrar usando pimientos asados de bote.

Paso 5

Mezclamos el sofrito con la salsa de tomate. Escurrimos el bonito y reservamos.

Paso 6

Montamos la empanada. Dividimos la masa en dos, estiramos una parte y la colocamos sobre la bandeja con papel de hornear. Repartimos el sofrito, el bonito y el pimiento asado dejando 2 cm de borde.

Paso 7

Cubrimos con la segunda masa, sellamos los bordes, hacemos cortes con tijeras y un agujero central para que salga el vapor. Pincelamos con huevo batido.

Paso 8

Horneamos a 190 ºC con calor arriba y abajo, parrilla en posición media baja, durante 30-40 minutos hasta que esté dorada. Dejamos enfriar antes de servir.

Sabrosa y nutritiva

La empanada gallega es un plato contundente, pero resulta equilibrada si se consume con moderación. En el caso de la de bonito aporta proteínas de alto valor biológico y omega-3, mientras que el sofrito de cebolla y pimientos suma fibra y antioxidantes.

El aceite de oliva como grasa principal de la masa resulta más saludable que la mantequilla que suelen tener las masas industriales.

La harina de trigo, si alguien no quiere o no la debe tomar, puede sustituirse por espelta integral, que aporta más fibra y un ligero sabor a nuez, aunque la masa será algo menos elástica. Para celíacos, las mezclas de harinas sin gluten para panificación funcionan ajustando las proporciones de líquido.

En cuanto al relleno, las opciones son casi infinitas; zamburiñas, berberechos, bacalao desmigado con pasas, pulpo, zorza o raxo -lomo de cerdo adobado- son alternativas igual de tradicionales en Galicia, aunque también acepta rellenos menos ortodoxos como pollo al curry o gambas al ajillo.