Saúl Craviotto en un montaje de El Español

Saúl Craviotto en un montaje de El Español alvarez iStock

Recetas

Saúl, campeón olímpico: "Unos tomates aliñados perfectos no llevan solo sal; ponles aceitunas ralladas por encima"

El doble campeón olímpico de piragüismo tiene el truco más fácil para convertir una ensalada sencilla en un plato espectacular.

Más información: Dani García (50), chef: "Para un tomate aliñado perfecto, ponle mostaza, 30 ml de aceite y 30 g de parmesano rallado"

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Por mucho que ahora los encontremos todo el año en la frutería, los tomates son del verano. Están más ricos, es cuando más apetecen y son una deliciosa manera de mantenerse bien hidratados en verano.

Y, lo mejor, es que son tan versátiles que podrías comerlos cada día del verano sin repetir la receta. Un buen ejemplo para conseguirlo es esta sencilla ensalada que ha compartido Saúl Craviotto en su perfil de Instagram.

El palista es, con seis medallas, el deportista español más laureado de la historia de los Juegos, un récord que redondeó con el bronce del K4 500 en París 2024.

Ganó también la segunda edición de MasterChef Celebrity y, desde entonces, comparte con sus seguidores recetas rápidas para cuidarse y disfrutar.

Esta es de las que resuelven una cena en un abrir y cerrar de ojos. Con apenas dos minutos de trabajo sale un plato que parece salido de una carta de restaurante.

El truco: aceitunas congeladas

Podrías aliñar unos buenos tomates con un poco de aceite y sal y estarían ricos. Pero terminarlos con un polvo de aceitunas verdes congeladas es subirlos de nivel casi a coste cero.

Así que ya sabes, la próxima vez que abras un bote de aceitunas y te sobren unas cuantas, no las dejes agonizar en la nevera; guárdalas en el congelador.

¿Se podría hacer con aceitunas sin congelar? Se podría, pero entonces yo no la rallaría, sino que la picaría muy fina a cuchillo. La razón es que la aceituna es blanda y al rallarla o triturarla en una picadora como hace Saúl, se puede quedar hecha una pasta, que no es lo que se busca.

En cambio, la aceituna congelada, al rallarla o triturarla con unos golpes de turbo de un robot de cocina, queda con una textura como de nieve que, además, resulta mucho más refrescante. Eso sin contar con que puede ayudar a reducir el desperdicio alimentario.

Bonus: el mismo truco de congelar un alimento para rallarlo y usarlo como topping, puedes usarlo con otros ingredientes blandos como foie, chocolate o quesos muy blandos.

Ingredientes

Ingredientes

  • Tomate grande maduro, pero no blando, 1 ud
  • Burrata, 1 ud
  • Anchoas en aceite de oliva, 4 filetes
  • Aceitunas verdes sin hueso congeladas, 20 g
  • Aceite de oliva virgen extra, al gusto
  • Sal, al gusto

Paso 1

Cortamos los tomates en rodajas finas y las reservamos.

Paso 2

Trituramos las aceitunas verdes sin hueso, sacadas directamente del congelador, en una picadora o robot de cocina hasta obtener un polvo fino de aceituna.

Paso 3

Extendemos una capa fina de aceite de oliva virgen extra en un plato amplio, donde quepan las rodajas sin amontonarse, y salamos al gusto.

Paso 4

Disponemos las rodajas de tomate sobre el plato y las frotamos contra el fondo para que se impregnen con el aceite.

Paso 5

Añadimos un poco más de aceite y sal por encima del tomate.

Paso 6

Colocamos la burrata en el centro y la abrimos dando un corte en el medio para que la stracciatella quede a la vista.

Paso 7

Repartimos las anchoas sobre el tomate.

Paso 8

Terminamos espolvoreando por encima el polvo de aceituna.

Más ensaladas listas en minutos para no morir de calor en verano

La ensalada de Saúl Craviotto no es la única forma rápida de sacarle partido a un buen tomate, por eso queremos que tengas a mano un pequeño repertorio de ensaladas para que puedas ir alternando.

La ensalada caprese es quizá la más conocida y consiste en rodajas de tomate y mozzarella fresca alternadas con albahaca, aceite y sal por encima, sin más ciencia.

Para quien busque contrastes, la ensalada de sandía y tomate con queso feta y menta juega con el dulce de la fruta, el punto salado del queso y el frescor de la hierba, y se monta en un minuto.

La panzanella toscana convierte el pan del día anterior en protagonista; solo hay que remojarlo ligeramente y mezclarlo con tomate, pepino, cebolla y un buen aliño, aprovechando lo que hay en la despensa.

Más contundente resulta la ensalada de garbanzos con tomate y atún, que aguanta bien en la nevera y funciona como plato único gracias a su proteína.