La atleta Ana Peleteiro en un montaje de El Español

La atleta Ana Peleteiro en un montaje de El Español iStock

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Ana Peleteiro y lo que come para no tener el hierro bajo embarazada: "Mi madre me lo hacía de pequeña y me encanta"

La atleta gallega, en la recta final del embarazo de su segundo hijo, ha compartido en redes sociales su fórmula para mantener los niveles de hierro.

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Ana Peleteiro (Ribeira, 1995) se encuentra en la recta final del embarazo de su segundo hijo, León, fruto de su relación con el atleta francés Benjamin Compaoré.

A través de una story publicada en su perfil de Instagram, la especialista en triple salto y bronce olímpico en Tokio 2020, ha respondido a una pregunta habitual entre sus seguidoras: cómo consigue no tener el hierro bajo durante la gestación.

"Pues básicamente comer alimentos que me aporten los nutrientes necesarios", ha explicado la deportista gallega.

En concreto, Ana Peleteiro ha detallado que durante todo el embarazo se prepara remolacha con aceite y vinagre, que guarda en un táper en la nevera y le dura toda la semana. Además, de vez en cuando recurre al hígado de ternera o de pollo.

"Sé que suena un poco asqueroso y que hay muchas personas que nunca compran esto, pero os juro que está riquísimo", ha asegurado.

La atleta ha reconocido que el plato le viene de familia: "Mi madre me lo hacía cuando era pequeña, encebollado, y siempre me encantó".

Por qué funcionan estos alimentos durante el embarazo

La remolacha aporta hierro no hemo, ácido fólico y fibra, tres nutrientes muy demandados durante la gestación.

El hierro vegetal se absorbe peor que el de la carne, pero aliñarlo con vinagre, como hace ella, es un acierto porque el medio ácido facilita su asimilación.

El ácido fólico contribuye al desarrollo del tubo neural del feto y la fibra ayuda a combatir el estreñimiento, molestia frecuente en el embarazo.

Por otro lado, el hígado de ternera es uno de los alimentos con mayor concentración de hierro hemo, el de origen animal que el organismo absorbe con más facilidad.

Cien gramos aportan unos 7 mg de hierro, además de vitamina B12 y proteínas de alto valor biológico.

Conviene, eso sí, consumirlo con moderación y consultando antes al médico, porque contiene cantidades elevadas de vitamina A (retinol), cuyo exceso puede ser perjudicial para el feto.

La propia atleta matiza que lo toma solo "de vez en cuando"; pero, tratándose de salud, no hay que olvidar que cada persona tiene sus circunstancias y, antes de tomar cualquier decisión sobre ella, se debe consultar con un profesional.

Ingredientes

Ingredientes

  • Hígado de ternera, 600 g
  • Cebollas grandes, 3 ud
  • Aceite de oliva virgen extra, 60 ml
  • Sal, cantidad necesaria
  • Pimienta negra molida, cantidad necesaria
  • Caldo de carne, 100 ml
  • Harina de trigo, 2 cucharadas opcional, para enharinar
  • Arroz blanco, cantidad necesaria
  • Vinagre, 2 cucharadas

Paso 1

Limpia el hígado retirando todas las venas y membranas y córtalo en trozos de bocado.

Paso 2

Salpimienta los trozos y, si lo deseas, pásalos ligeramente por harina. Sacude el exceso.

Paso 3

Calienta dos cucharadas de aceite en una sartén amplia a fuego fuerte. Cocina el hígado un par de minutos por cada lado hasta que esté dorado por fuera. Retira y reserva.

Paso 4

Corta las cebollas en juliana fina y sofríelas en la misma sartén con el aceite restante a fuego medio durante 25-30 minutos, hasta que estén bien pochadas.

Paso 5

Sube el fuego, añade el vinagre y el caldo y deja que reduzca un par de minutos.

Paso 6

Incorpora el hígado a la sartén con la cebolla, mezcla y cocina un par de minutos más. Rectifica de sal y pimienta.

Paso 7

Sirve acompañado de arroz blanco.

Otros alimentos que aportan hierro

Más allá de la remolacha y el hígado, las legumbres son una fuente accesible de hierro no hemo que mejora su absorción si se combinan con un chorro de limón o con alimentos ricos en vitamina C en la misma comida.

Las espinacas, las acelgas y el brócoli también suman hierro, ácido fólico y fibra al menú diario de la embarazada.

Si hablamos de proteínas animales, los berberechos, las almejas y los mejillones se sitúan entre los alimentos con mayor densidad de hierro hemo. Unas almejas al vapor como entrante aportan, por ración, una cantidad de hierro comparable a la de la carne roja.

La yema de huevo es otro recurso que se puede incluir dos o tres veces por semana.

Lo clave, según los especialistas, es combinar fuentes de hierro hemo y no hemo a lo largo del día y evitar tomar café, té o lácteos en la misma comida, porque dificultan la asimilación del mineral.