Guisantes de bote.

Guisantes de bote. iStock

Recetas

Los chefs coinciden: los guisantes de bote con jamón se mejoran con agua fría y una cucharada de harina

Una receta casera que nunca falla, perfecta para el día a día.

Más información: Los expertos coinciden: la cena más saludable se cocina con un bote de guisantes, ajo, y un vaso de caldo de pescado.

Adriana Calvo
Publicada

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Los guisantes con jamón son uno de esos platos que resumen a la perfección la filosofía de la cocina tradicional española: ingredientes simples, preparación rápida y fácil, y un resultado lleno de sabor. Como veis, se trata de una receta humilde, con raíces campesinas, que ha pasado de generación en generación adaptándose a los tiempos sin perder su esencia, pero no por ello es una elaboración menor.

Esta delicia nace del aprovechamiento de ingredientes básicos y de temporada. En primavera, cuando los guisantes frescos alcanzan su punto óptimo, eran recogidos directamente de la huerta y se combinaban con jamón curado —un producto habitual en cualquier despensa rural española— para crear un guiso ligero, pero sabroso.

Se encuentra presente en todo el territorio nacional y cada región ha aportado su toque personal. En Andalucía, por ejemplo, se suele añadir cebolla y vino blanco, mientras que en el norte algunos cocineros incorporan huevo escalfado o un sofrito con tomate.

Sea como sea, lo que está claro es que es un plato que se ha ganado un hueco importante en la dieta de los hogares españoles, ya sea con más o menos mimo, pues puedes escoger entre usar guisantes congelados o de bote, o utilizar guisantes frescos, así como realizar un sofrito con cebolla y ajo, o directamente mezclar los guisantes con el jamón, depende de cuánto quieras esforzarte o cuánto tiempo tengas.

Guisantes con jamón: una receta de 10

Como decimos, cada comunidad y cada casa tiene su propia receta de guisantes con jamón y sus propios trucos para mejorarla. Es el caso de, por ejemplo, Cocinando con Isabel, una creadora de contenido gastronómico que comparte sus recetas en YouTube.

En su caso, ella usa guisantes congelados que cuece en agua caliente y luego coloca en un bol con agua fría para evitar que se queden arrugados y pierdan color, entre otros trucos. Todos los detalles de su receta, a continuación.

Ingredientes

  • Guisantes, 600 g
  • Jamón serrano en taquitos, 100 g
  • Ajo, 3 dientes
  • Cebolla, 1
  • Harina de trigo, 1 cucharada
  • Colorante alimenticio, 1/2 cucharadita
  • Huevos, 2
  • Pimienta negra molida, al gusto
  • Aceite de oliva, el necesario
  • Sal, al gusto

Paso 1

Pon una olla con agua y sal al fuego y añade los guisantes. Cuécelos durante unos 4 minutos o lo que indique la etiqueta.

Paso 2

En otra cacerola, agrega los huevos y cuécelos durante unos 10 minutos.

Paso 3

Pasado el tiempo de los guisantes, sácalos de la olla y ponlos en un bol con agua fría. Reserva un vasito de agua de la cocción.

Paso 4

En otra cacerola al fuego, sofríe los ajos picados y la cebolla picada e incorpora sal y pimienta.

Paso 5

Cuando estén listos los huevos, ponlos en un bol con agua fría para cortar la cocción.

Paso 6

Cuando la cebolla esté pochada, añade la harina, fríela y rehoga. Luego echa también los taquitos de jamón serrano y sofríe todo junto durante unos dos minutos.

Paso 7

Ahora vierte medio vaso del agua de cocción de los guisantes y el colorante alimenticio y rehoga un poco.

Paso 8

Hecho esto, añade los guisantes ya escurridos, remueve bien y agrega el resto del agua de cocción. Cocina unos 5 minutos.

Paso 9

Mientras, pela los huevos cocidos. Emplata los guisantes y pon por encima el huevo cortado en cuatro trozos para decorar. Y listo.

Además de deliciosos, los guisantes con jamón son un plato equilibrado y nutritivo. Los guisantes aportan proteínas vegetales, fibra y vitaminas del grupo B, mientras que el jamón añade proteína animal y minerales como el hierro y el zinc. Juntos conforman una combinación ligera, pero saciante, perfecta como segundo plato o acompañamiento.

Este plato puede servirse caliente o templado, y combina de maravilla con un huevo frito (o cocido, como es el caso de esta receta), unas patatas o un poco de pan crujiente para mojar en el caldito. En los hogares españoles, los guisantes con jamón evocan la cocina de las abuelas, las comidas familiares y la sencillez bien entendida.

En definitiva, este plato demuestra que no hace falta complicarse para disfrutar de la buena mesa: basta con pocos ingredientes, bien escogidos y cocinados con cariño.