Rocío (@mama_atomica) junto a una lasaña.

Rocío (@mama_atomica) junto a una lasaña. E.E.

Recetas

Rocío, cocinera: "La lasaña más rica no se hace con bechamel; lleva 4 mozzarellas frescas y 300 g de parmesano"

Esta versión de lasaña prescinde de la bechamel y apuesta por mozzarella fresca y parmesano para un resultado más ligero y muy sabroso.

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La lasaña es uno de los platos más emblemáticos de la cocina italiana y, con el paso del tiempo, se ha convertido también en uno de los más populares en todo el mundo. Pocas recetas tienen la capacidad de reunir tantos elementos reconfortantes en un mismo plato: capas de pasta, un relleno sabroso, queso fundido y ese aroma que sale del horno y que inmediatamente abre el apetito. No es extraño que sea una de las elaboraciones favoritas para compartir en familia o preparar cuando hay invitados en casa.

Con los años, la receta se ha adaptado a todo tipo de gustos y estilos de cocina. En muchos países, incluida España, se ha popularizado una versión muy cremosa en la que la bechamel juega un papel protagonista. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que en Italia existen numerosas variantes de lasaña que prescinden completamente de esta salsa y apuestan por preparaciones más ligeras, donde el protagonismo lo tienen el tomate, la carne y el queso.

Precisamente esta es la idea que defiende la cocinera Rocío, conocida en redes sociales como Mamá Atómica, que ha compartido con sus seguidores su forma de preparar una lasaña italiana sencilla y muy sabrosa. En su versión, la receta prescinde de la clásica bechamel y se centra en ingredientes básicos que permiten disfrutar de todo el sabor sin que el plato resulte excesivamente pesado.

"La lasaña italiana no lleva bechamel; se hace con mozzarella fresca y parmesano", explica la cocinera. Según cuenta, esta forma de prepararla es muy habitual en muchos hogares italianos, donde se apuesta por recetas más equilibradas en las que cada ingrediente puede apreciarse mejor.

Una lasaña más ligera y con todo el sabor

De acuerdo con Rocío, muchas familias en Italia elaboran la lasaña únicamente con una buena salsa de tomate, carne y queso, dejando de lado la bechamel que suele incorporarse en otras versiones más internacionales. El resultado es un plato más ligero, pero igualmente jugoso y lleno de matices.

En este caso, uno de los ingredientes clave es la mozzarella fresca. Al fundirse en el horno, aporta cremosidad al conjunto sin necesidad de recurrir a salsas más densas. Además, su textura suave permite que las capas de pasta y carne queden perfectamente integradas, dando lugar a una lasaña muy equilibrada.

A esta combinación se suma el parmesano o el grana padano rallado, que añade intensidad de sabor y ese toque ligeramente salado que potencia el conjunto. Durante el horneado, el queso se funde y se gratina en la superficie, formando una capa dorada que convierte cada porción en un bocado irresistible.

El resultado es una lasaña jugosa, aromática y más ligera que muchas de las versiones que solemos encontrar fuera de Italia, una receta que demuestra que, en ocasiones, simplificar los ingredientes es la mejor forma de disfrutar de todo el sabor de la cocina tradicional.

Ingredientes de la lasaña italiana sin bechamel con mozzarella fresca

  • 800 g de carne picada mixta
  • 1,5 litros de tomate triturado
  • 1 vaso de leche
  • 1 cebolla
  • 2 ramas de apio
  • 2 zanahorias
  • Hierbas aromáticas (orégano y albahaca)
  • 4 mozzarellas frescas
  • 300 g de parmesano o grana padano rallado
  • Láminas de pasta para lasaña

Paso 1

Pica la cebolla, el apio y la zanahoria. Cocínalos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén bien pochados.

Paso 2

Incorpora la carne picada y cocínala hasta que quede bien dorada.

Paso 3

Añade el tomate triturado, las hierbas aromáticas y el vaso de leche. Cocina a fuego medio hasta que la salsa reduzca y los sabores se integren.

Paso 4

Coloca las láminas de pasta en una fuente de horno y alterna capas de pasta, salsa de carne, trozos de mozzarella fresca y parmesano rallado.

Paso 5

Repite las capas hasta completar la fuente y termina con una capa generosa de queso por encima.

Paso 6

Introduce la lasaña en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 30 minutos, con calor arriba y abajo, hasta que el queso esté fundido y gratinado.