Dani García, chef, en un montaje de El Español
Dani García, chef: "Para que las alubias de bote estén más ricas, usa una lata de berberechos y 25 gramos de mantequilla"
Un bote de alubias y una lata de berberechos pueden convertirse en una cazuela con sabor a guiso de horas. Esta versión exprés se prepara en apenas cinco minutos.
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- Total: 5 min
- Comensales: 2-3
Dani García es uno de esos cocineros que sabe moverse con la misma soltura entre la alta gastronomía y las recetas más rápidas del día a día.
En esta ocasión, el chef malagueño propone lo que él mismo llama una "cazuela de berberechos en salsa verde con pochas", un plato que tiene toda la pinta de haber estado cociéndose durante horas pero que, en realidad, se resuelve en cinco minutos.
"Habéis visto que se hace en 5 minutos y es maravillosa, parece que lleva 2 días cocinándose", asegura el chef después de emplatar.
La clave del plato está en el uso de ingredientes de despensa con una salsa verde que lo envuelve todo. El resultado es un guiso sabroso, con cuerpo y con ese punto de mar que aportan los moluscos, sin necesidad de pasar media mañana entre pucheros.
Alubias en salsa verde de Dani García
En la receta original, Dani García utiliza berberechos frescos de la ría gallega que se incorporan crudos a la salsa verde caliente, se tapa la cazuela y se dejan cocer unos tres minutos hasta que se abran.
Los que no se abran se descartan. Sin embargo, para una versión todavía más sencilla y a prueba de imprevistos, podemos sustituirlos por berberechos en conserva, que simplemente se incorporan con sus jugos al final de la cocción y se calientan brevemente en la salsa.
Las pochas, un tipo de alubias, se añaden una vez que la salsa y los berberechos están listos. García insiste en la importancia de no removerlas con brusquedad: "Si queremos mover, siempre con mucho cuidado para que no se rompan". Será suficiente con mover un poco la cazuela para que con el vaivén se impregnen de la salsa.
Ingredientes
- Aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada
- Mantequilla, 25 g
- Ajo, 2 dientes
- Harina, 25 g
- Caldo de pescado, 300 ml
- Pochas o alubias en conserva, 1 bote
- Berberechos en conserva, 2 latas (o 1 malla)
- Perejil fresco picado, 2 cucharadas
- Sal, al gusto
Paso 1
En una cazuela amplia, ponemos el aceite de oliva virgen extra y añadimos los 25 g de mantequilla. Dejamos que se derrita a fuego medio.
Paso 2
Incorporamos los dos dientes de ajo picados finos y los cocinamos durante un minuto, sin que lleguen a dorarse.
Paso 3
Espolvoreamos los 25 g de harina sobre el sofrito y removemos durante unos 30 segundos para que se integre bien con la grasa.
Paso 4
Vertemos los 300 ml de caldo poco a poco, sin dejar de remover para evitar grumos. Dejamos que la salsa espese ligeramente durante un par de minutos.
Paso 5
Incorporamos los berberechos en conserva con parte de sus jugos a la salsa verde. Removemos con suavidad y dejamos que se calienten durante un minuto.
Paso 6
Escurrimos el bote de alubias y las añadimos a la cazuela con mucho cuidado. Movemos la cazuela con movimientos suaves, sin meter la cuchara, para que no se rompan. Cocinamos un par de minutos más.
Paso 7
Espolvoreamos las dos cucharadas de perejil fresco picado, rectificamos de sal si es necesario y servimos inmediatamente.
Una receta sabrosa y saludable
Las pochas son alubias blancas recolectadas antes de completar su maduración, cuando el grano aún está tierno y mantiene un alto contenido en agua. Esa cualidad les da una textura cremosa y un tiempo de cocción mucho menor que el de las alubias secas.
Aportan proteínas vegetales, fibra e hidratos de absorción lenta, mientras que los berberechos son una fuente notable de hierro, vitamina B12 y proteínas con muy poca grasa.
La mantequilla y el aceite de oliva suman las grasas necesarias para una receta equilibrada que ronda las 350-400 kcal por ración.
Algunas variantes y acompañamientos
Siguiendo la misma filosofía de despensa, esta salsa verde admite variantes con otras conservas de calidad como mejillones, navajas o almejas al natural en conserva o incluso zamburiñas pueden funcionar igual de bien y permiten improvisar una comida vistosa con lo que haya en la alacena.
En todos los casos, la clave es incorporar el producto de la lata al final para que no se cocine en exceso y conserve su textura.
En cuanto al maridaje, la combinación de legumbres y moluscos en salsa verde pide un vino blanco con cierta estructura. Un albariño de Rías Baixas es la opción más redonda por su acidez y notas salinas, aunque un godello de Valdeorras o un verdejo fermentado en barrica también acompañan bien.
Para quienes prefieran algo más informal, una sidra natural asturiana casa a la perfección con el punto yodado de los berberechos.
Los que prefieran una alternativa sin alcohol pueden optar por un agua con gas de carbonatación ligera con una rodaja de limón o alguna kombucha de sabor ligeramente cítrico.