A mí me ha pasado alguna vez que he ido toda dispuesta a hornear unas magdalenas en un momento de antojo y encontrarme con que en ese momento o bien no tengo en casa las típicas cápsulas para hornear magdalenas o lo que es aún más frustrante, que las que he comprado son demasiado pequeñas para mi bandeja, algo que me pasaba con frecuencia hasta que descubrí que las cápsulas van por números y mi bandeja las necesita del número 10.

¿Significa eso que nos quedamos sin magdalenas porque no hay cápsulas? Definitivamente, no. Os cuento cómo hacer moldes para magdalenas con papel de horno y se acabaron los problemas de tamaño y disponibilidad.

Cómo hacer moldes para magdalenas con papel de horno

Pues es fácil fácil, solo tenemos que cortar el papel de horno en cuadrados de unos 15 x 15 cm para magdalenas pequeñas y de 20 x 20 cm para magdalenas grandes, colocar un cuadrado sobre cada hueco del molde y darles forma bien colocando encima otro molde igual y apretando para que los cuadrados de papel de horno se arruguen cogiendo la forma del hueco, o bien podemos ayudarnos de un vaso y solo tendremos que meter el vaso en cada uno de los huecos con el trozo de papel por el medio.

Podemos hacer cápsulas para magdalenas usando este método tanto para hornear en bandeja como para hornear en flaneras, que es una buena opción si no tenemos bandeja de muffins. Si usais flaneras, los moldes de papel se hacen en un momento apilando las flaneras con un trozo de papel entre cada una de ellas tal como se muestra en el vídeo a continuación.

Cómo hacer moldes para magdalenas con diferentes colores

Otras veces pasa que aprovechamos una misma hornada para hornear magdalenas con distintos sabores y eso nos obliga a hacer algo para distinguirlas si no lo son a simple vista. Lo más común es usar cápsulas de distintos colores.

capsulas-muffins-01

A mí, las cápsulas de colores compradas, me dan cierto repelús, pues muchas veces la pintura de la cápsula tiñe la masa  al hornear y luego me da mal y acabo por tirar las magdalenas, por eso me siento mucho más segura si me hago unas cuantas cápsulas de diferentes colores usando colorantes alimentarios, que con esos tengo la garantía de que aunque pasen a la masa nadie correrá riesgos.

Hacer esto es lo más simple del mundo, solo se trata de diluir el colorante alimentario en agua hasta obtener la intensidad de color deseada, mojar las cápsulas blancas en la mezcla y dejarlas secar, tal como podéis ver en el vídeo que sigue:

Sin duda dos truquitos que agradeceréis todos aquellos a los que os guste la repostería.