El mar y montaña de Miramar.

El mar y montaña de Miramar.

Actualidad gastronómica

El ‘Mar i Muntanya’ de Cataluña se sirve en dos tiempos: un festival que conecta producto, territorio y tradición

Cambrils y la Val d'Aran serán los escenarios donde litoral y montaña volverán a unirse en la cocina.

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Mar y montaña responde a esa fórmula culinaria que une en una misma elaboración productos aparentemente opuestos: pescado y carne, marisco y caza, litoral y montaña.

Una manera de entender el territorio que se extiende por toda la región y que vuelve a reivindicar el Festival Mar i Muntanya, que enlaza dos de los paisajes gastronómicos más singulares de Cataluña: Cambrils y la Val d’Aran.

Tras el éxito de su primera edición, el certamen regresa este 2026 con una propuesta renovada que volverá a tender puentes entre el Mediterráneo y los Pirineos.

Impulsado por el departamento de Turismo del Conselh Generau d’Aran y el Patronato de Turismo de Cambrils, el festival se celebrará en dos etapas: del 15 al 30 de junio en Cambrils y del 1 al 15 de diciembre en la Val d’Aran.

La fórmula es tan sencilla como atractiva. Siete chefs de Cambrils y siete cocineros araneses han sido emparejados para crear conjuntamente un plato de mar y montaña que represente la identidad culinaria de ambos territorios. Además, cada restaurante participante incorporará durante las jornadas el plato emblemático de su establecimiento homólogo, permitiendo a los comensales viajar gastronómicamente de un extremo a otro de Cataluña sin abandonar la mesa.

Un diálogo entre cocineros y territorios

El festival no solo pone en valor la creatividad culinaria, sino también el intercambio de conocimientos entre profesionales que trabajan con productos muy distintos pero comparten el mismo respeto por el origen.

La conexión entre Cambrils y la Val d’Aran no es casual. Históricamente, ambos territorios han mantenido vínculos turísticos y culturales, favorecidos por la complementariedad de sus estaciones y atractivos. Ahora, esa relación encuentra una nueva expresión a través de la cocina.

Las parejas gastronómicas de esta edición reúnen perfiles diversos y estilos propios. Rubén Campos, del Rincón de Diego, cocinará junto a Jordi Triviños, de Fandango; Sergi Palacín, de Hiu, compartirá creatividad con César Mory, de Tinku; mientras que Xavi Martí, de Casa Macarrilla 1966, trabajará con Pau Alavedra, de TUC. Completan el cartel Llorenç Blasco y Ionut Stelica Roata; Xavier Ferraté y Montse Solà; Joan Gómez y Josep Gregorio; y Miquel Gómez junto a Marc Nus.

El plato en conjunto que han elaborado Rubén Campos, del Rincón de Diego, cocinará junto a Jordi Triviños, de Fandango.

El plato en conjunto que han elaborado Rubén Campos, del Rincón de Diego, cocinará junto a Jordi Triviños, de Fandango.

La esencia del festival se materializa en catorce propuestas gastronómicas, siete de ellas inéditas, donde los productos de ambos territorios dialogan en un mismo plato.

La despensa aranesa aporta ingredientes como la carne de caza, la ternera, el conejo, los embutidos o las hortalizas de montaña. Desde Cambrils llegan algunos de los productos más valorados del Mediterráneo, con pescado y marisco procedentes de su lonja como protagonistas indiscutibles.

El resultado son creaciones que reinterpretan el concepto de mar y montaña desde diferentes sensibilidades culinarias. Entre las propuestas destacan la papada de cerdo con gambas, albaricoques, apio y vino tinto creada por Miramar y El Portalet; el hatillo de col con arroz salteado de gamba y costilla de Hiu y Tinku; o las albóndigas de ciervo con guisantes y sepia ideadas por Bresca y Casa Turnay.

También sobresalen elaboraciones como el risotto de ajo de oso con queso azul, gamba blanca marinada y calamar firmado por Casa Macarrilla 1966 y TUC; el bonito glaseado acompañado de mollejas de cordero aranés y espinacas en escabeche de ratafía creado por Rincón de Diego y Fandango; o propuestas más apegadas al recetario tradicional, como los chipirones con guisantes, tocino y morcilla negra de Miquel y Era Coquèla, y el calamar relleno de morcilla negra sobre bisque de marisco concebido por Denver y Casa Pau.

Más allá del atractivo de las combinaciones, el Festival Mar i Muntanya reivindica un mensaje cada vez más relevante en la gastronomía contemporánea: la importancia del producto local y de temporada.

Calamar relleno de morcilla negra sobre bisque de marisco concebido por Denver y Casa Pau.

Calamar relleno de morcilla negra sobre bisque de marisco concebido por Denver y Casa Pau.

En un momento en el que la cocina busca reforzar su vínculo con el territorio, el certamen pone el foco en ingredientes que reflejan la identidad de cada comarca y en cocineros capaces de interpretarlos desde la tradición o la innovación. El marisco recién desembarcado en la costa tarraconense encuentra así un inesperado compañero en las carnes y productos de montaña del Valle de Arán, demostrando que la riqueza gastronómica catalana reside precisamente en su diversidad.

La propuesta invita tanto a residentes como a visitantes a descubrir Cataluña a través del paladar, recorriendo simbólicamente cientos de kilómetros entre costa y montaña en apenas unos bocados.

Una tradición que sigue evolucionando

El éxito de la primera edición, que generó más de 300 reservas y reunió una media de 1.500 comensales por etapa, confirmó el interés del público por experiencias que combinan gastronomía, territorio y relato.

La nueva edición aspira a consolidar ese camino, demostrando que el mar y la montaña continúan siendo una de las alianzas más fértiles de la cocina catalana. Una unión que, lejos de quedarse anclada en la tradición, sigue encontrando nuevas formas de expresarse gracias al talento de una generación de chefs que entiende el producto como punto de partida y el territorio como inspiración.

Durante quince días, Cambrils se convertirá en el escenario donde el Mediterráneo dialoga con los Pirineos. En diciembre, la conversación continuará en la Val d’Aran. Entre ambos destinos, un mismo lenguaje: el de la buena cocina.