Isla Cristina.

Isla Cristina. iStock

Actualidad gastronómica

El pueblo ideal para recorrer a pie y comer buen pescado frito: con 12 km de playas salvajes y restos romanos del siglo I

Su chiringuito El Portugué, premiado con un Solete Repsol, es un lugar perfecto para comer paellas marineras y boquerones fritos.

Más información: El pueblo ideal para comer un chuletón por 20 € y recorrer a pie sus rutas de senderismo: puentes colgantes junto al río.

Adriana Calvo
Publicada

¿Planeando una escapada? Si lo que buscas es playa y un sitio que aún conserve su esencia real, el lugar que necesitas es Isla Cristina, en la costa andaluza de Huelva, muy cerca de la frontera con Portugal, con más de 12 kilómetros de arenales.

En época estival suele llenarse de turismo nacional, pero fuera de temporada turística aún mantiene su autenticidad y no da sensación de 'resort artificial' como otros sitios del litoral.

Lo más característico de esta localidad es que nació literalmente alrededor de la pesca. Sus orígenes modernos se remontan al siglo XVIII, cuando pescadores valencianos y catalanes se asentaron allí para explotar el atún y la sardina.

Después del terremoto de Lisboa de 1755 el asentamiento se consolidó definitivamente. Primero se llamó 'La Higuerita' y luego pasó a llamarse Isla Cristina en honor la reina regente María Cristina de las Dos Sicilias, que envió ayuda durante una epidemia de cólera.

Hoy sigue siendo uno de los puertos pesqueros más importantes de Andalucía. La lonja tiene muchísimo peso y el pueblo conserva una identidad muy vinculada al mar, con multitud de conservas, salazones, mojama, atún, gambas y choco. La gastronomía allí no es postureo de cocina marinera, sino algo completamente integrado en la vida cotidiana.

Durante la época romana esta zona también fue fundamental, como demuestra el descubrimiento de un asentamiento romano sumergido del siglo I d.C. entre Isla Cristina y Ayamonte. Los arqueólogos creen que pudo ser una pequeña ciudad o enclave portuario que quedó sepultado por cambios en la costa, terremotos o incluso maremotos relacionados con el mencionado terremoto de Lisboa. Han aparecido ánforas, cerámicas y estructuras a unos ocho metros de profundidad.

Qué comer en Isla Cristina

Como decíamos, Isla Cristina es el lugar perfecto para probar la auténtica cocina marinera. Entre sus múltiples opciones culinarias sobresale el famoso chiringuito El Portugué, en la playa del Hoyo, distinguido en 2021 con un Solete de la Guía Repsol.

"Trabajamos con pescados y mariscos frescos de la Costa de la Luz y del sur de Portugal, seleccionados cada día para ofrecer una cocina auténtica, honesta y de máxima calidad", puede leerse en su web.

Allí las mesas se llenan de paellas marineras, gambas de Huelva y platos tradicionales, como albóndigas de choco y gambas, morrillo de atún en salsa de tomate, tomates aliñados con atún de almadraba, boquerones y salmonetes fritos o las míticas tortillitas de camarones.

El chiringuito El Portugué.

El chiringuito El Portugué. Guía Repsol

Qué ver en Isla Cristina y alrededores

Más allá de su gastronomía, Isla Cristina es un paraje idílico para desconectar y pasear sin prisa. A continuación, algunos de sus principales puntos de interés.

  • Marismas de Isla Cristina: el gran imprescindible si te gusta la naturaleza y la observación de aves.
  • Puerto pesquero y lonja: muy recomendable para ver la actividad marinera y, si cuadra, la llegada de los barcos y la subasta del pescado.
  • Playas: destacan la Playa Central, la pintoresca playa de La Gaviota (petfriendly), El Hoyo (rodeada de bosque), Punta Caimán y el tramo hacia Islantilla.
  • Casco antiguo e Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores: buena parada para ver el centro histórico y el patrimonio local.
  • Museo del Carnaval y ruta vinculada al carnaval: interesante si te atrae la cultura festiva de la localidad.
  • Paseo de las puestas de sol y muelle: una de las zonas más agradables para caminar al atardecer.
  • Casa de Blas Infante: y rutas urbanas como la de Blas Infante o la del Camaleón.