Publicada

"Es el mejor sándwich de mi juventud, y todos lo van a odiar", así empezaba la respuesta de la actriz Julia Roberts cuando el periodista Stephen Colbert, presentador de The Late Show le preguntaba por su bocadillo favorito en el programa emitido hace unas pocas semanas.

Para la protagonista de Pretty Woman, su infancia sabe a una mezcla de mantequilla de cacahuete, mermelada -hasta aquí todo normal si tenemos en cuenta que hablamos de Estados Unidos- y Pringles con sabor a cebolla y crema agria desmenuzadas.

A juzgar por las caras de los espectadores, la propia Julia deduce que este último es un ingrediente que nadie se esperaba como parte de uno de los bocadillos más populares en la gastronomía de los Estados Unidos.

Un clásico reinventado

En la cocina de Estados Unidos, el sándwich de mantequilla de cacahuete y mermelada, conocido popularmente como PB&J (siglas de Peanut Butter & Jelly), es uno de los bocados más reconocibles.

Una preparación que para los estadounidenses es sinónimo de comfort food desde que se popularizó a comienzos del siglo pasado como un alimento asequible, sabroso y nutritivo.

Más que una receta, el PB&J es un símbolo de la vida cotidiana. Presente en almuerzos escolares, mochilas de excursionistas y despensas familiares, representa la cocina más práctica de los EEUU.

Ingredientes de larga conservación, preparación en un momento y un cierto equilibrio entre proteínas, grasas y azúcares. En tiempos de guerra y crisis, su bajo coste reforzó su papel como comida energética; en la posguerra, la publicidad y la estandarización de productos lo consagraron como icono nacional.

Pero como en todas las recetas de este tipo, partiendo de esta base "oficial", cada persona que lo prepara, puede añadir ingredientes con los que adaptarlo a sus gustos.

Desde mermeladas gourmet, hasta ingredientes mucho más inesperados como las patatas fritas con sabor a cebolla y crema agria que confesaba la famosa ganadora del Óscar por Erin Brockovich.

Como base para su sándwich, la actriz admite que utilizaba pan de molde blanco de trigo, "de ese que se pega a los dientes".

Una receta ultrafácil

Para los que se animen a probarlo en casa, ninguno de los ingredientes requeridos es difícil de encontrar en España.

Solo hacen falta dos rebanadas de pan de molde, que se pueden tostar si no queremos que se peguen a los dientes, y la susodicha mantequilla de cacahuete que encontraremos en cualquier supermercado. Aunque también hay que decir que el bocado gana puntos si se hace la mantequilla casera que es superfácil con la receta que dejamos más abajo.

La mermelada habitual suele ser la de fresa, pero esta que escribe estas líneas da fe que con la mermelada de higos queda escandalosamente rico. Si, además, se desea probar la versión de la Roberts, harán falta también las famosas patatas del tubo verde.

Ingredientes

  • Cacahuetes tostados sin sal, 200 g
  • Pan de molde, 4 rebanadas
  • Mermelada de fruta (preferentemente fresa o frambuesa), 60 g
  • Patatas fritas sabor cebolla y crema agria, 20 g

Paso 1

Si hemos comprado los cacahuetes con cáscara o con la piel roja, los pelamos completamente, retirando tanto la cáscara como la piel para que queden limpios y sin restos.

Paso 2

Introducimos los cacahuetes en la picadora o procesador de alimentos y trituramos a potencia máxima durante aproximadamente 20 segundos. En esta fase obtendremos una pasta de textura granulada.

Paso 3

Continuamos triturando durante un minuto y medio aproximadamente. Observaremos que la mezcla empieza a tener una textura más fluida y homogénea. Si la consistencia resultante es aún demasiado densa para untar, proseguimos el triturado.

Paso 4

Cuando tengamos nuestra mantequilla de cacahuete más fluida y homogénea, adecuada para extender, la trasladamos a un frasco previamente esterilizado y, si no la utilizamos de inmediato, la guardaremos en la nevera. Antes de cada uso, si se separa el aceite de forma natural, removemos con una cuchara hasta reintegrarlo.

Paso 5

Colocamos las patatas fritas en un recipiente y las machacamos ligeramente.

Paso 6

Untamos de manera uniforme mantequilla de cacahuete sobre dos rebanadas de pan. A continuación, distribuimos la mermelada sobre las otras dos rebanadas.

Paso 7

Espolvoreamos las patatas machacadas sobre la superficie con mantequilla de cacahuete.

Paso 8

Cerramos cada sándwich uniendo las rebanadas correspondientes, presionamos suavemente para fijar el relleno y servimos de inmediato.