Dabiz Muñoz, conocido chef madrileño con cuatro Estrellas Michelin, tres de ellas en su principal restaurante, DiverXO, y una en su restaurante RaioXO, consigue sorprender y convencer a muchos de los comensales que acuden a sus locales.
Sin embargo, no lo consigue en todos los casos, aunque varios de ellos tienen que ver con su último proyecto, Hungry Club by Dabiz Muñoz, con el que pretende llevar una manera diferente de comer a los aeropuertos y aviones.
La creadora de contenido, Paula Fernández, (@pau_lafoodie en Instagram), ha probado el pincho de tortilla por el que ha pagado 10 euros, y su experiencia no ha sido del todo positiva, tal y como deja claro en su publicación.
Comienza indicando que le parece un poco raro y que lleva un New York Roll en lugar de pan normal, para luego degustarla. La textura le parece “muy buena” y destaca que “no lleva cebolla”.
Tras probarlo, le da su aprobación y asegura que le encanta, pero sí considera que es demasiado pequeño, no lleva cebolla y encima está salado. Al probar la tortilla junto al New York Roll, también destaca su sabor.
Para concluir, responde a la pregunta de si merece la pena el precio que cuesta este pincho de tortilla, y recalca que “está muy bueno”, pero, aunque es un precio acorde a lo que se paga en el aeropuerto, no considera que merezca la pena si se compara con los que se pueden comprar en la calle.
Hungry Club, lo nuevo de Dabiz Muñoz
Hungry Club es un concepto de restauración innovador creado por el chef madrileño en alianza con la empresa Avolta, líder mundial en travel retail y restauración aeroportuaria. Lanzado en septiembre de 2024, comenzó en la Terminal 4 Satélite del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Desde entonces, se han inaugurado más locales en los aeropuertos de Madrid, Barcelona y Málaga, estando previstas nuevas aperturas tanto dentro del territorio nacional como a nivel internacional, con destinos aún por concretar.
El concepto busca revolucionar la experiencia de comer en aeropuertos, tradicionalmente vista como un simple trámite. Su propuesta es una oferta gastronómica casual pero creativa, con una carta variada y con propuestas para todos los gustos.
En ella se pueden encontrar desde sándwiches, pasando por ramen o hamburguesas, utilizando en sus platos ingredientes poco convencionales, así como técnicas y la calidad propia del mundo de la alta cocina de Dabiz Muñoz.
Los precios de los desayunos rondan los 10 euros, mientras que una comida o cena puede tener un coste de entre 20 y 40 euros, buscando de esta forma proporcionar una experiencia accesible y diferenciada para quienes quieren comer bien en un entorno tan dinámico como los aeropuertos.
También hay que destacar que se trate de un establecimiento con un formato flexible en el que se combina el consumo en barra con el take away, adaptándose a diferentes momentos del día como desayuno, almuerzo o cena, clave para el ritmo de los viajeros.
De esta manera, nos encontramos con un negocio que fusiona la alta gastronomía con el travel retail y que busca una revolución en los restaurantes de los aeropuertos, con un concepto diferente e innovador.
¿Merece la pena visitar Hungry Club?
Acudir a los restaurantes Hungry Club de Dabiz Muñoz puede ser una experiencia que merece la pena, pero con ciertos matices y que depende de las expectativas de cada comensal. Hay muchos clientes que valoran de forma positiva la calidad y creatividad de la comida.
A muchos les agrada la combinación de ingredientes originales, que aportan sabores frescos y platos diferentes a los que son habituales en los aeropuertos, lo que hace que se pueda disfrutar de una experiencia gastronómica diferente.
La experiencia de comer algo rápido, pero con sello de un chef de alta cocina, es atractiva para muchos viajeros que buscan una mejor opción que la típica comida aeroportuaria. El rango de precios es algo elevado para comida rápida, pero para muchos es razonable por la calidad de la comida.
Por otro lado, hay que destacar la posibilidad de comer en la barra o llevar la comida al avión, que ofrece mayor comodidad y flexibilidad. Tampoco hay que olvidar que muchos alaban el hecho de que Dabiz Muñoz se haya involucrado personalmente en el proyecto, con su sello de calidad.
No obstante, no todo el mundo ha hecho una valoración positiva, siendo la mayor cantidad de críticas sobre Hungry Club dirigidas al servicio, que para muchos es poco profesional. Además, hay quienes critican la relación calidad – precio, principalmente porque los platos son pequeños y no justifican su precio.
Igualmente, hay quienes destacan que la presentación de algunos platos no es del todo adecuada, lo que puede generar cierta insatisfacción con la experiencia general, y que no está a la altura de un chef como Dabiz Muñoz.
En conclusión, Hungry Club es una propuesta que puede llegar a ser interesante para todos aquellos que dan valor a la innovación gastronómica y desean dejar de lado la comida habitual del aeropuerto.
Sin embargo, deben tener claro que los precios son altos para lo que es una comida rápida, por lo que finalmente la valoración de si merece o no la pena depende de cada persona y de las expectativas que esta tenga a la hora de acudir a uno de estos restaurantes.
