En este post vamos a tratar una cuestión que es más peliaguda de lo que parece, el mejor molde para hacer bizcocho. Que sí, que la mayoría de las veces el molde que podemos usar es el único que tenemos a mano, pero ¿qué me decís de la frustración de seguir al pie de la letra una receta y que el bizcocho no salga como esperábamos?

Y es que a la hora de meter algo en el horno, la elección del molde puede marcar la diferencia entre el éxito absoluto o el fracaso más estrepitoso. Algo tan simple como el hecho de que usemos un molde claro en vez de oscuro o al revés puede ser motivo de desastre memorable.

El mejor molde para hacer bizcocho: El material

Será mejor empezar por los distintos tipos de moldes que podemos usar en el horno según el material del que están hechos.

Moldes de vidrio

No son los más adecuados para hornear bizcochos si queremos conseguir buenos resultados, ya que el vidrio no un buen conductor del calor y la cocción resultará más difícil. Si nos tenemos que apañar con uno, debemos prolongar el tiempo de horneado.

Moldes de cerámica y gres

Resisten muy bien las altas temperaturas y reparten el calor de forma muy uniforme. Pero tienen el inconveniente de que hay que engrasarlos muy bien o usar papel de horno si no queremos que se vaya todo al traste a la hora de desmoldar.

Moldes de silicona

No son todos iguales y hay que asegurarse muy bien en las instrucciones del fabricante de cuál es la temperatura máxima que soportan. Conducen peor el calor que los de gres o los de aluminio, por lo que para usarlos se debe aumentar un poco la temperatura y prolongar el tiempo de cocción. Son muy flexibles, por lo que bien engrasados se desmoldan con facilidad retirando la silicona como si fuese una piel. También son muy fáciles de limpiar y son aptos para lavavajillas.

Moldes de hierro fundido esmaltado

El mejor ejemplo es la posibilidad de usar como molde para nuestros bizcochos la cocotte que usamos para hacer guisos. Se consiguen resultados fabulosos, pues distribuye el calor de forma muy eficiente y el esmalte evita que se peguen con solo engrasarlos ligeramente. Son los mejores moldes para hornear bizcochos tipo brownie y son los que menores tiempos de cocción necesitan de todos. Suelen ser caros, por eso acabamos usando la cocotte como molde.

Moldes de aluminio

Son los moldes metálicos más populares, son relativamente baratos y los resultados son excelentes porque el aluminio y muy buen conductor del calor y se calienta muy rápido. La mayor desventaja es que no se deben lavar en lavavajillas y cuando se lavan a mano hay que asegurarse de que quedan completamente secos porque de lo contrario se oxidan con facilidad.

01-molde-rectangular-04

Dentro de estos podemos encontrarlos con colores oscuros -negros por lo general- o colores claros -gris plateado- y no se comportan igual. Los moldes oscuros concentran más el calor y los claros lo reflejan, por eso es más fácil que se nos queme el fondo de un bizcocho si usamos un molde oscuro que si usamos uno claro y se recomienda reducir la temperatura del horno en unos 20ºC si usamos un molde oscuro para una receta pensada para molde claro y , de la misma manera, subirla 20ºC si usamos un molde claro en una receta pensada para uno oscuro.

Mejor molde para hacer bizcocho: El tamaño

No sé si os habéis fijado que siempre que os pongo una receta os indico el tamaño del molde que he utilizado y cuando en alguna ocasión se me ha olvidado ponerlo os agradezco mucho que me lo recordéis, porque los tiempos de horneado que indican las recetas están calculados para esas cantidades en ese molde. No es lo mismo tener que cocer un bizcocho en un molde en el que la masa llena 8 centímetros del molde que hacerlo en un molde más grande en el que la masa llena solo la mitad, pues habrá más superficie expuesta al calor  y el centro del bizcocho,  eso quiere decir que el tiempo de cocción será más corto. Tenemos dos opciones, o se ajusta el tiempo, o se ajustan las cantidades de los ingredientes mediante regla de tres para adaptarlas al molde y el tiempo de cocción será más parecido, pero tampoco idéntico. Por eso, siempre os insistimos en que durante los últimos minutos hay que vigilar sobre todo la primera vez que hacemos una receta, así nos evitamos disgustos y le vamos pillando el tranquillo a nuestro horno.

Concluyendo, aunque al final es cuestión de gustos y sé que la silicona tiene muchos adeptos, personalmente estoy convencida de que el mejor molde para hacer bizcocho es un molde metálico, bien sea de aluminio o de hierro fundido esmaltado.