Una persona realiza un test a un cerdo.

Una persona realiza un test a un cerdo. Europa Press

Salud

Las claves del "peculiar caso" de gripe porcina detectado en una persona en Lleida: "La mayor preocupación es su origen"

La infección por virus de influenza porcina en humanos se describe con cierta frecuencia; sin embargo, este paciente no había tenido contacto con animales.

Más información: Confirman el último gran secreto de la gripe de 1918: es la madre de la actual

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Las claves

Detectan en Lleida un caso humano de gripe porcina en un hombre de 83 años sin contacto con cerdos, lo que ha generado preocupación sobre su origen.

Es el cuarto caso notificado en España desde 2009 y se ha alertado a la Organización Mundial de la Salud para el seguimiento epidemiológico.

El riesgo de propagación a la población general se considera muy bajo, ya que la transmisión entre humanos de este virus no suele ser común.

El paciente evolucionó sin síntomas y las infecciones suelen ser leves, aunque los grupos vulnerables pueden sufrir complicaciones graves.

Este viernes, el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña informó de un caso humano de gripe porcina en Lleida. Se trata del cuarto caso notificado de esta enfermedad en España desde el año 2009.

La gripe porcina se describe con cierta frecuencia en humanos que han tenido contacto directo con explotaciones porcinas. Sin embargo, este paciente (un varón de 83 años) no había tenido ningún contacto con cerdos que podrían haberle transmitido el virus.

La ausencia de una exposición conocida es lo que ha llevado a realizar un seguimiento epidemiológico específico. Desde la Agencia de Salud Pública de la Generalitat, de hecho, ya se ha alertado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de este caso.

La también conocida como influenza porcina se detectó por primera vez en 1918, cuando el virus pasó de aves a cerdos, un animal que es considerado un importante reservorio de de virus de la gripe con potencial pandémico.

El aviso de 2009

Algunos estudios han demostrado que su nivel de propagación en rebaños es rápido. En humanos, en cambio, la transmisión no suele ser tan común, aunque el ejemplo que ponen los expertos como aviso es el de 2009.

Aquel año se produjo la primera pandemia del siglo XXI debido a una variante de H1N1, la misma cepa que se ha detectado en Lleida.

La pandemia comenzó en México y se propagó rápidamente a más de 200 países. Causó la muerte de entre 105.000 y 395.000 personas, según las estimaciones de la OMS. Pese a que se le denominó gripe porcina, en realidad era una recombinación de cuatro virus distintos.

Esto fue lo que provocó que aumentara su letalidad, ya que la gripe porcina A no tiene una patogenicidad alta pero "puede mutar en cualquier momento", como señala a EL ESPAÑOL María Montoya, del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del CSIC.

Las probabilidades de que derive a un virus altamente patogénico se incrementan conforme hay más hospedadores, como ya ha quedado comprobado con la gripe aviar H5N1 (aunque en este caso aún no se ha confirmado el contagio entre humanos).

Cabe aclarar que el caso de gripe porcina en Lleida no tiene ninguna relación con la peste porcina africana, puesto que son virus distintos. Ahora, "la mayor preocupación es su origen", destaca Raúl Rivas, catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca.

Para ello, es fundamental mantener una vigilancia estrecha de cada caso para prevenir posibles contagios secundarios y esclarecer con precisión cómo se ha producido este contagio, añade el director general de Salud Pública, Pedro Gullón.

Al no haber tenido contacto con cerdos, se abre la posibilidad de una transmisión entre personas. Aunque puede ocurrir de forma excepcional con virus gripales de origen porcino, no es lo habitual. Por ello, el riesgo de propagación a la población general aún se considera muy bajo.

Pese a que este virus no ha adquirido la capacidad de transmitirse entre humanos de forma sostenida, sí que se han documentado casos en los que no se ha podido determinar claramente el origen de la infección.

Preparados para posibles complicaciones

La viróloga del Laboratorio de Referencia de Virus Respiratorios y Gripe del Centro Nacional de Microbiología del ISCIII María Iglesias-Caballero ha reconocido, en declaraciones a SMC España, que se trata de "un caso peculiar".

Del paciente se ha solicitado suero porque, en ocasiones, como se utilizan para diagnósticos técnicas que son muy sensibles, no siempre los casos son verdaderas infecciones; lo cual aún está pendiente de confirmación.

Sospecha que de haber una circulación sostenida ya se habría detectado, por lo que no parece que este sea el caso: "Lo que podemos acreditar seriamente es que lo estamos siguiendo". La exposición directa a cerdos representa el factor de riesgo más común de infección.

El hecho de que se haya detectado nos hace valorar la importancia de la detección de los virus que están circulando en España, porque con esa información podemos estar más preparados para posibles complicaciones posteriores, apunta Montoya.

Que el paciente haya cursado sin síntomas también supone un dato tranquilizador. Normalmente estas infecciones son leves, causando síntomas similares a los de una gripe común. Los más frecuentes son fiebre, tos, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares.

En ocasiones incluso pasan desapercibidos por ser asintomáticos. Los problemas de salud graves aparecen en las personas que tienen el sistema inmune débil. Los grupos más vulnerables suelen ser embarazadas, niños pequeños, mayores de 65 años o individuos con enfermedades crónicas.

En estos grupos pueden producirse complicaciones graves e incluso fallecimientos, como se ha documentado en distintos países en brotes anteriores. Aunque "la verdadera preocupación es si este virus se puede llegar a recombinar con virus de la gripe humana", concluye Rivas.