Imagen de archivo de una joven que se vacuna contra el sarampión en un centro de salud de Almería.

Imagen de archivo de una joven que se vacuna contra el sarampión en un centro de salud de Almería. Efe José Manuel Vidal

Salud

Así ha pasado el sarampión de eliminado a endémico en España: "Hay muchos agujeros por donde se cuela el virus"

La OMS ha sacado a nuestro país de la lista de países libres del virus basándose en datos de 2024, pero los de 2025 son aún peores.

Más información: Qué implica que la OMS retire a España el estatus de libre de sarampión: "No es descartable la enfermedad grave y muerte"

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Las claves

España ha perdido el estatus de país libre de sarampión tras confirmarse 227 casos en 2024, con una transmisión endémica que preocupa a la OMS.

La caída de las coberturas vacunales, especialmente en la segunda dosis, ha facilitado la reaparición sostenida del virus en varias comunidades españolas.

La mayoría de los casos importados provienen de Marruecos y Rumanía, y la falta de vacunación en ciertos grupos aumenta el riesgo de brotes y complicaciones graves.

El Ministerio de Sanidad actualizará el Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola con el fin de recuperar el estatus perdido.

En 2024 se confirmaron 227 casos de sarampión en España. De ellos, 53 fueron importados y otros 101 se derivaban de estos. De los 73 restantes no se pudo determinar su origen.

Esto le hizo concluir al Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola (perteneciente a la Organización Mundial de la Salud) que no es posible descartar una transmisión sostenida, endémica, del virus en nuestro país.

España perdía el estatus de libre de sarampión.

Si bien el dictamen se tomó en septiembre, no ha sido hasta ahora cuando la OMS lo ha anunciado. Además de España quedaban fuera Austria, Armenia, Azerbayán, Reino Unido y Uzbekistán.

El organismo mostraba "preocupación" por la pérdida de este estatus en Europa, destacando la "urgente necesidad de un mayor compromiso político y financiero de países y organizaciones internacionales".

Porque el sarampión no es una enfermedad banal. "Puede producir formas graves de enfermedad o ser seguida de una neumonía, encefalitis... y llegar a producir la muerte", explica Ángela Domínguez, coordinadora del grupo de vacunas de la Sociedad Española de Epidemiología.

"Aunque la proporción de personas que desarrollan complicaciones es pequeña, cuantos más casos hay, la probabilidad de que alguno tenga formas graves aumenta".

Nuestro país llevaba exactamente una década, desde 2014, sin registrar casos endémicos de sarampión. Una vez pasados tres años, la OMS declaró que la enfermedad en nuestro país estaba "eliminada": se daban casos pero eran importados o relacionados con estos.

Así, en 2019 se confirmaron más casos (287) que en 2024, pero esto no puso en peligro el estatus de enfermedad eliminada en nuestro país.

"La eliminación no es la erradicación", explica Domínguez. "Esta solo se ha dado con la viruela" porque ha desaparecido del planeta, pero, "como vivimos en un mundo globalizado, donde hay movimientos de personas, los virus pueden volver a introducirse en los países".

Y así ha sido. Según el informe de 2024 de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III, la mayor parte de los casos importados proceden de Marruecos (35,8%) y Rumanía (28,3%), países con una alta circulación del virus, y, en menor medida, del Reino Unido.

Se notificaron 30 brotes: la mitad de ellos tuvo cuatro casos o menos, pero otros registraron muchos más, hasta los 52 en un solo brote.

Menos vacunas

Hay otro factor importante. Las coberturas vacunales en España son muy altas, lo que ha permitido alcanzar el estatus de eliminado (en países como Francia, Italia o Alemania, con menores tasas de vacunación, el sarampión sigue siendo endémico), pero en los últimos años han caído.

"Para evitar el sarampión, han de haber coberturas del 95% o superiores", indica Valentí Pineda, vocal del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

"En España tenemos más del 95% de niños vacunados en primera dosis pero la cobertura para la segunda es del 93% a nivel global, con porcentajes muy por debajo en algunas comunidades autónomas".

Los datos del Sistema de Información de Vacunaciones del Ministerio de Sanidad apuntan que, en 2024, había cinco comunidades que no alcanzaban el 95% en primera dosis: Aragón, Baleares, Canarias, Cantabria y la Comunidad Valenciana.

En segunda dosis, solo tres superaban el umbral: Castilla-La Mancha, Navarra y Andalucía. Otras cuatro (Cantabria, Aragón, Baleares y Canarias) no llegaban al 90%.

Lo que es peor: entre 2019 y 2024, la cobertura en la primera dosis cayó en 13 de las 17 comunidades autónomas, y, en la segunda, en 12, además de en Ceuta.

Si bien la bajada en algunas comunidades es de décimas, en otras es mucho mayor: en la primera dosis cae 4,59 puntos en Aragón (hasta el 94,05%), 6,52 puntos en Baleares (92,39%), 3,76 puntos en Comunidad Valenciana (94,56%) y nada menos que 19,79 puntos en Ceuta (78,37%).

En la segunda dosis, las grandes caídas son más numerosas: 8,62 puntos en Aragón, 10,82 en Baleares, 21,47 puntos en Cantabria (la cobertura solo es del 63,57%), 7,55 en Murcia y 8,13 en La Rioja.

"Esto quiere decir que no hay suficiente población vacunada como para frenar la circulación", apunta Ángela Domínguez. "Tenemos muchos agujeros por donde se puede colar el virus, circular y mantenerse la endemia".

Las consecuencias de este aumento de casos y la circulación endémica son el mayor riesgo de brotes en población no vacunada (solo el 10% de los casos registrados en 2024 fueron en personas con dos dosis) y que aumenta la probabilidad de enfermedad grave y muerte.

En España solo ha muerto una persona de sarampión en lo que va de siglo: fue en 2003, una mujer de 33 años ingresada por una neumonitis en Almería.

Otros países, en cambio, no han tenido esa suerte. En 2018, tres personas jóvenes (16, 26 y 32 años) no vacunadas murieron tras un brote en una región del suroeste de Francia.

El sarampión no es solo un problema de los antivacunas: hay bolsas de población vulnerable, desde bebés que solo han recibido una dosis hasta personas inmunosuprimidas, con condiciones de salud que desaconsejan la vacuna o los hacen especialmente frágiles a la infección o por cuyas características sociodemográficas no han podido acceder a la vacuna en condiciones.

Pero es que además hay una parte de los nacidos entre 1978 y principios de los 90 que también están en riesgo. Antes de esa fecha se considera que la transmisión era generalizada y que todo el mundo la ha pasado.

En 1981 se introdujo en España la vacuna triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis) y, por tanto, la circulación del virus comenzó a bajar. Sin embargo, la vacuna no llegó a todo el mundo hasta bastantes años después, por lo que muchas personas no la recibieron y tampoco estuvieron expuestas de forma natural.

La pérdida del estatus de nuestro país se ha basado en los datos de 2024. En 2025 se han confirmado 397 casos, un 75% más. De ellos, 108 se han identificado como importados y 95 están relacionados con la importación.

Pero prácticamente la mitad del total de casos, 194, tienen un origen desconocido o siguen investigándose.

Es por ello que el Ministerio de Sanidad ha anunciado que actualizará el Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola para reforzarlo y recuperar lo antes posible el estatus de libre de sarampión.

El pediatra Valentí Pineda se muestra optimista en que esto ocurra. "Con las altas coberturas vacunales en España y el hecho de que la mayoría de casos sean de origen en personas que vienen de países como Marruecos o Rumanía, creo que se puede revertir esta situación".

Además, "si controlamos todos los casos que van apareciendo (diagnóstico rápido, aislamiento de contactos y vacunación) y aumentamos las coberturas vacunales, es posible controlarlo a corto plazo. Veremos los datos de 2026..."

Ángela Domínguez es de la misma opinión. "La eliminación puede ser reversible, pero tenemos elevadas coberturas vacunales. Con todo, tenemos que empezar a ver que España no está en una burbuja. Por eso hay que mantener a la población vacunada: el sarampión es uno de los virus más transmisibles que hay".